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Cléver Jiménez asegura que no saldrá del país


15 ene 2014 , 02:48

El asambleísta fue sentenciado a 18 meses de prisión por delito de calumnia judicial contra Correa.

Antes de las 3:30 de la tarde, hora fijada para la audiencia, simpatizantes de Pachakutik llegaron a la Corte Nacional de Justicia para mostrar su respaldo al asambleísta Cléver Jiménez.

 

El legislador se jugaba su última carta antes de que se confirme la sentencia de 18 meses de prisión por el delito de 'Calumnia Judicial' en contra del presidente de la República.

 

Los jueces penales Gladys Terán, Vicente Robalino y Mariana Yumbay resolvieron el recurso de casación. Escucharon a las partes y tomaron la decisión de ratificar la pena.

 

Jiménez dice que quieren que vaya a prisión por una sola razón: “Callar la voz de quienes nos encontramos defendiendo al estado ecuatoriano y combatiendo la corrupción, si hoy meten preso a Cléver Jiménez, el día de mañana nadie se va a atrever a denunciar la corrupción de este gobierno”.

 

Añadió que seguirá asistiendo a la Asamblea hasta que se lo permitan.

 

El Tribunal también ratificó la pena de 18 meses para Fernando Villavicencio, asesor de Jiménez y otorgaron 6 meses de cárcel al médico Carlos Figueroa. Además, los tres deberán indemnizar a Rafael Correa con más de 140.000 dólares y pedir disculpas a través de los medios.

 

Villavicencio no acudió a la audiencia, su abogado, Julio César Sarango, confirmó que se encuentra en Washington pidiendo protección a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, pero que regresará.

 

El primer mandatario tampoco asistió a la audiencia, lo representó su abogado Caupolicán Ochoa, quien negó persecución o influencia política. 

 

“De ninguna manera podemos hablar de que se trate de un asunto político, se cometió un delito y naturalmente quien comete un delito tiene que asumir las consecuencias, eso es lo que ha ocurrido en este caso, ha quedado claro que la inmunidad no será jamás en este país sinónimo de impunidad”, señaló Ochoa.

 

Este proceso inició a raíz de la denuncia presentada por Jiménez, Villavicencio y Figueroa en contra del presidente Rafael Correa por supuestamente haber ordenado la incursión armada al Hospital de la Policía el 30 de septiembre del 2010 tras salir a una universidad cercana para planificar su rescate.

 

La demanda fue declarada como 'Maliciosa y Temeraria' lo que propició que el primer mandatario los contrademande por injurias.  

 

Los tres sentenciados aún pueden pedir la aclaración y ampliación de la sentencia lo que demora su ejecución.