09 ene 2014 , 07:34

Nuevas regulaciones para las empresas inmobiliarias

   

El organismo estatal busca regular la venta de bienes inmuebles para evitar posibles estafas.

La Superintendencia de Compañías presentó el reglamento para la operación de las empresas inmobiliarias.  El organismo estatal busca regular la venta de bienes inmuebles para evitar posibles estafas.

 

La normativa está dirigida a las empresas que realizan promoción, construcción, comercialización y otras que están relacionadas con el sector inmobiliario y que reciben dinero anticipadamente de sus clientes para entregar una vivienda. 

 

El reglamento es de cumplimiento obligatorio y establece estas normas: 

 

  • Ser propietarias del terreno en el cual se desarrollará el proyecto
  • Obtener las ordenanzas respectivas
  • Contar con el presupuesto económico
  • Construir dentro de los plazos establecidos los proyectos inmobiliarios aprobados y autorizados.
  • Suscribir a través de su representante las escrituras públicas de promesa de compra venta con los promitentes compradores. 
  • Suscribir a través de su representante legal las escrituras públicas de compraventa definitiva.

 

La normativa también define las prohibiciones: 

 

  • Ofrecer al público la realización de proyectos que no sean de su propiedad. 
  • Invitar al público a participar en proyectos inmobiliarios que no cuenten con autorizaciones.
  • Recibir dinero del público para la ejecución de proyectos, sin contar con la autorización de los organismos competentes. 
  • Suscribir contratos de reserva o promesa de compraventa por instrumento privado. 
  • Suscribir promesa de compraventa de bienes que ya han sido comprometidos. 
  • Destinar el dinero de promitentes compradores participantes de un determinado proyecto inmobiliario a otros proyectos que desarrolle la compañía.

 

Hermel Flores, presidente de la Cámera de la Construcción, dice que el sector inmobiliario está preocupado por los permisos que deben obtener bajo esta norma. 

 

El reglamento indica también que está prohibido recibir dinero del público para la ejecución de proyectos, sin contar con las autorizaciones de los organismos competentes - lo cual obligaría a las empresas a tener niveles de liquidez elevados.

 

Flores considera que en general, el espíritu del reglamento es evitar los casos de fraude por la venta de inmuebles, cree que hay que pulirlo pues, existen ciudadanos que se dedican a la construcción y venta de casas y edificios como personas naturales, por lo que quedan fuera del control de la Superintendencia.

 

Por lo pronto la Cámara de la Construcción está preparando un documento para hacer observaciones formales al reglamento, que ya está publicado en el registro oficial.

 

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