Reducción de la inflación, uno de los efectos de la dolarización

Según analistas, esto permite hacer planes a futuro porque salarios no se contraen.

La inflación permite hacer planes a futuro porque los salarios no se contraen. Foto referencial / AP
15 Enero, 2020, 3:42 pm
Por: Televistazo 
La reducción de la inflación hasta llegar a desaparecerla. Ese es es uno de los efectos de la dolarización, 20 años después de su implementación en la economía ecuatoriana.
 
Fausto Ortiz, exministro de Economía, explicó que la inflación “es el aumento sostenido de precios. Señala que hay actividad económica, que la gente está vendiendo más, puede estar tentada a subir un poco el precio porque hay gente que demanda ese producto”. 
 
 
La inflación en el Ecuador de los sucres respondía como un impuesto al ingreso, reduciendo la capacidad adquisitiva a través de devaluaciones, de emisiones de dinero, que los gobiernos manejaban a su antojo.
 
“A la población le bajaba el sueldo en valores reales, en dólares, y le impedía comprar o soñar en el largo plazo”, manifestó Fausto Ortiz.
 
 
En 1996, el país tenía una inflación de 25.65% y al año siguiente estuvo en 30 puntos. Desde 1998, la inflación empezaba una escalada sin control: de 43 puntos subió a 60,7% en apenas 12 meses.
 
Al llegar la dolarización, en el 2000, el ajuste de precios disparó el proceso inflacionario hasta un 91%, pero de allí en adelante todo fue descenso: en el 2001, la inflación alcanzaba un 22% y durante 19 años se redujo constantemente. Tanto que desde el 2017 se registra una inflación negativa o deflación.
 
En dolarización, eso significa que la economía está estancada. 
 
 
“Si pudiéramos escoger qué deberiamos preferir: más actividad económica, más empleo. Aunque sea con un costo del ligero crecimiento de precios. ¿Qué es lo que no desearíamos tener: inflaciones negativas, consecuencia de nula actividad económica, de mayor desempleo”, señaló Ortiz. 
 
 
La reducción de la inflación hasta llegar a desaparecerla. Ese es es uno de los efectos de la dolarización, 20 años después de su implementación en la economía ecuatoriana.
 
Fausto Ortiz, exministro de Economía, explicó que la inflación “es el aumento sostenido de precios. Señala que hay actividad económica, que la gente está vendiendo más, puede estar tentada a subir un poco el precio porque hay gente que demanda ese producto”. 
 
 
La inflación en el Ecuador de los sucres respondía como un impuesto al ingreso, reduciendo la capacidad adquisitiva a través de devaluaciones, de emisiones de dinero, que los gobiernos manejaban a su antojo.
 
“A la población le bajaba el sueldo en valores reales, en dólares, y le impedía comprar o soñar en el largo plazo”, manifestó Fausto Ortiz.
 
 
En 1996, el país tenía una inflación de 25.65% y al año siguiente estuvo en 30 puntos. Desde 1998, la inflación empezaba una escalada sin control: de 43 puntos subió a 60,7% en apenas 12 meses.
 
Al llegar la dolarización, en el 2000, el ajuste de precios disparó el proceso inflacionario hasta un 91%, pero de allí en adelante todo fue descenso: en el 2001, la inflación alcanzaba un 22% y durante 19 años se redujo constantemente. Tanto que desde el 2017 se registra una inflación negativa o deflación.
 
En dolarización, eso significa que la economía está estancada. 
 
 
“Si pudiéramos escoger qué deberiamos preferir: más actividad económica, más empleo. Aunque sea con un costo del ligero crecimiento de precios. ¿Qué es lo que no desearíamos tener: inflaciones negativas, consecuencia de nula actividad económica, de mayor desempleo”, señaló Ortiz.