EL PLANETA: COMPROMISO DE TODOS

Habitantes de la ciudadela Samanes, al norte de Guayaquil, están preocupados por el futuro de siete árboles de más de cien años, que se levantan en predios privados de este sector. 

Estos gigantescos ceibos protegen entre sus ramas a una variedad de fauna. Loros, iguanas y otras especies han hecho de estos maderos su hogar; sin embargo, desde hace dos meses, el lugar donde están sembrados amaneció cercado con palets y varios avisos que advertían sobre la propiedad privada con su respectivo código catastral.

Esta notificación preocupa a los vecinos de Samanes, quienes temen que talen los árboles porque al momento en que se colocaron los avisos y las cercas ya se los lastimaron. Creen además que si se realiza alguna construcción se afectaría este espacio natural.  

Ante esta denuncia, el director de urbanismo del Municipio de Guayaquil, Christian Ponce, dice que si llegan a edificar algún inmueble en este predio no deberán afectar las especies nativas. 

Con Ponce coincide Nayid Lara, director zonal 5 del Ministerio del Ambiente. Él asegura que por la antigüedad de los ceibos se consideran una especie protegida, por lo que los dueños de los terrenos no podrán afectar su existencia, y si llegaran a ser talados, los autores podrían enfrentar seis años de prisión. 

Un equipo de Ecuavisa ha tratado de comunicarse con la constructora encargada de la administración de los terrenos pero no se pronunciaron sobre los planes que tienen en los predios. 

 

Los Ceibos

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