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Sapo no tiene rostro, pero camina

Redacción

jvite

|

Jueves 08 de Marzo de 2018 - 18:08
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  • El hallazgo ocurrió en un bosque de Connecticut, Estados Unidos. Foto referencial / commons.wikimedia.org / Rushenb / CC BY-SA 4
El hallazgo ocurrió en un bosque de Connecticut, Estados Unidos. Foto referencial / commons.wikimedia.org / Rushenb / CC BY-SA 4
Un sapo encontrado en los bosques de Connecticut, Estados Unidos, ha generado polémica en las redes sociales por un detalle particular: no tiene rostro.
 
La web larepublica.pe señala que este hallazgo fue hecho por Jill Fleming, herpetóloga y estudiante de la Universidad de Massachusetts. Ella grabó al sapo al ver que no tenía rostro y lo subió a Facebook.
 
Según Jill, el anfibio habría sido atacado por uno de sus depredadores, pero debido al estado inactivo del animal, su cara se curó después y habría conservado parte de su cerebro, lo que explicaría su movilidad.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 
Sin embargo, otros expertos en herpetología indican que el rostro del sapo pudo haber sido víctima de pequeños parásitos infiltrados.
 
La herpetóloga Fleming dejó al sapo en el bosque nuevamente, pero, según ella, el animal probablemente no resistió muchos días porque no se podría alimentar en la condición en la que se encontraba. Además, esto también sería punto ventajoso para sus depredadores.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Un sapo encontrado en los bosques de Connecticut, Estados Unidos, ha generado polémica en las redes sociales por un detalle particular: no tiene rostro.

 

La web larepublica.pe señala que este hallazgo fue hecho por Jill Fleming, herpetóloga y estudiante de la Universidad de Massachusetts. Ella grabó al sapo al ver que no tenía rostro y lo subió a Facebook.

 

Según Jill, el anfibio habría sido atacado por uno de sus depredadores, pero debido al estado inactivo del animal, su cara se curó después y habría conservado parte de su cerebro, lo que explicaría su movilidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sin embargo, otros expertos en herpetología indican que el rostro del sapo pudo haber sido víctima de pequeños parásitos infiltrados.

 

La herpetóloga Fleming dejó al sapo en el bosque nuevamente, pero, según ella, el animal probablemente no resistió muchos días porque no se podría alimentar en la condición en la que se encontraba. Además, esto también sería punto ventajoso para sus depredadores.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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