Nuevos enfrentamientos marcan tercer día de protestas en Carchi

Asamblea provincial insiste en diálogo con el presidente, pero en su territorio.

TULCÁN, Ecuador.- Policías vuelven a dispersar a los manifestantes con gases lacrimógenos. Foto: Paola Andrade/Ecuavisa
26 Septiembre, 2019, 1:20 pm
Por: Televistazo 
Desde tempranas horas de este jueves 26 de septiembre de 2019, una marea humana marchó por las calles principales de Tulcán. Más sectores se han unido a las movilizaciones, que se encendieron durante las últimas horas. 
 
Los constantes enfrentamientos entre la Policía y manifestantes han originado caos en la ciudad. Gente huyendo de las piedras y de las bombas lacrimógenas es el escenario que se repite en varias zonas de la provincia.
 
 
 
Cristian Benavides, alcalde de Tulcán, se pronuncia. "No puedo permitir que nos matemos entre nosotros, allí hay intereses políticos, hay infiltrados, no voy a permitir que sigan creciendo".
 
Esta vez, incluso, estudiantes armados con palos y piedras llegaron a la gobernación de Carchi, donde se enfrentaron con la Policía y los disturbios se desplazaron hacia el centro de la ciudad. No se conoce el número de detenidos tras los incidentes registrados, ya que ninguna autoridad del Gobierno se ha pronunciado.
 
Las manifestaciones afectan al comercio, que luce desolado, debido a que las principales calles permanecen bloqueadas por tercer día consecutivo, al igual que el puente Internacional de Rumichaca. 
 
La entrega de $250 millones para agua potable y saneamiento, otro por $100 millones para mantenimiento y mejoramiento vial a 5 años y la ampliación de la vía Panamericana-Bolívar-Rumichaca, además de la declaración de zona franca a Tulcán y la reducción del IVA al 6% a toda la provincia, son algunos de los pedidos de la Asamblea provincial.
 
"Los diferentes sectores se están sumando, cómo podemos impedir que los jóvenes salgan, no se puede impedir, señor presidente, atienda a Carchi, estamos pidiendo una reunión para tratar aquí los problemas de Carchi", señala el prefecto Guillermo Herrera.
 
Todos piden diálogos al Gobierno nacional, pero, en territorio local, y esperan una pronta respuesta porque en lugar de claudicar, las protestas cada día suben de tono.   
 
 
Desde tempranas horas de este jueves 26 de septiembre de 2019, una marea humana marchó por las calles principales de Tulcán. Más sectores se han unido a las movilizaciones, que se encendieron durante las últimas horas. 
 
Los constantes enfrentamientos entre la Policía y manifestantes han originado caos en la ciudad. Gente huyendo de las piedras y de las bombas lacrimógenas es el escenario que se repite en varias zonas de la provincia.
 
 
 
Cristian Benavides, alcalde de Tulcán, se pronuncia. "No puedo permitir que nos matemos entre nosotros, allí hay intereses políticos, hay infiltrados, no voy a permitir que sigan creciendo".
 
Esta vez, incluso, estudiantes armados con palos y piedras llegaron a la gobernación de Carchi, donde se enfrentaron con la Policía y los disturbios se desplazaron hacia el centro de la ciudad. No se conoce el número de detenidos tras los incidentes registrados, ya que ninguna autoridad del Gobierno se ha pronunciado.
 
Las manifestaciones afectan al comercio, que luce desolado, debido a que las principales calles permanecen bloqueadas por tercer día consecutivo, al igual que el puente Internacional de Rumichaca. 
 
La entrega de $250 millones para agua potable y saneamiento, otro por $100 millones para mantenimiento y mejoramiento vial a 5 años y la ampliación de la vía Panamericana-Bolívar-Rumichaca, además de la declaración de zona franca a Tulcán y la reducción del IVA al 6% a toda la provincia, son algunos de los pedidos de la Asamblea provincial.
 
"Los diferentes sectores se están sumando, cómo podemos impedir que los jóvenes salgan, no se puede impedir, señor presidente, atienda a Carchi, estamos pidiendo una reunión para tratar aquí los problemas de Carchi", señala el prefecto Guillermo Herrera.
 
Todos piden diálogos al Gobierno nacional, pero, en territorio local, y esperan una pronta respuesta porque en lugar de claudicar, las protestas cada día suben de tono.