Contaminación de ríos por desechos mineros afecta plantaciones de la Costa

El colapso de un depósito de desechos mineros en Ponce Enríquez contaminó varios ríos de la región.

21 Agosto, 2013, 2:56 pm
Por: Redacción 
El colapso de una relavera donde se concentran los residuos de la actividad minera en el cantón azuayo de Ponce Enríquez, contaminó ríos con los que se riegan cultivos especialmente de banano en Tenguel, en la provincia del Guayas.
 
Ocho días después del derrumbe de la minera Barranco Colorado en la provincia de Azuay, los efectos se evidencian en los canales de riego de unas tres mil hectáreas de banano y cacao. 
 
Miguel Guanoquisa, vocal de gobierno parroquial del cantón, dice que ellos riegan sus sembríos con las aguas de los ríos Gala y río Chico, afluentes que fueron afectados con el derrame de miles de toneladas de arena con residuos de desechos sólidos del procesamiento para obtener oro.
 
Las empacadoras de unos 60 pequeños productores de banano de la zona lucen vacías desde la semana pasada. Estas dejaron de producir 40.000 cajas de fruta debido a la contaminación de los ríos. 
 
El COE cantonal determinó a través de los informes técnicos de Senagua y de la Unidad de Gestión Ambiental Municipal, que otras mineras aprovecharon el derrame de los desechos sólidos de la minera Portugalia para verter al río sus arenas también.
 
Patricio Sánchez, alcalde de Ponce Enríquez, asegura que los ríos Guanache, Siete, Villa, Gala y río Chico están considerados muertos por los altos grados de contaminación de desechos de minerales de la explotación minería.
 
Según los informes técnicos, 30 kilómetros son afectados. Los habitantes del sitio San Rafael piden la suspensión de todas las mineras que tienen sus relaveras a la margen de los ríos.
 
El colapso de una relavera donde se concentran los residuos de la actividad minera en el cantón azuayo de Ponce Enríquez, contaminó ríos con los que se riegan cultivos especialmente de banano en Tenguel, en la provincia del Guayas.
 
Ocho días después del derrumbe de la minera Barranco Colorado en la provincia de Azuay, los efectos se evidencian en los canales de riego de unas tres mil hectáreas de banano y cacao. 
 
Miguel Guanoquisa, vocal de gobierno parroquial del cantón, dice que ellos riegan sus sembríos con las aguas de los ríos Gala y río Chico, afluentes que fueron afectados con el derrame de miles de toneladas de arena con residuos de desechos sólidos del procesamiento para obtener oro.
 
Las empacadoras de unos 60 pequeños productores de banano de la zona lucen vacías desde la semana pasada. Estas dejaron de producir 40.000 cajas de fruta debido a la contaminación de los ríos. 
 
El COE cantonal determinó a través de los informes técnicos de Senagua y de la Unidad de Gestión Ambiental Municipal, que otras mineras aprovecharon el derrame de los desechos sólidos de la minera Portugalia para verter al río sus arenas también.
 
Patricio Sánchez, alcalde de Ponce Enríquez, asegura que los ríos Guanache, Siete, Villa, Gala y río Chico están considerados muertos por los altos grados de contaminación de desechos de minerales de la explotación minería.
 
Según los informes técnicos, 30 kilómetros son afectados. Los habitantes del sitio San Rafael piden la suspensión de todas las mineras que tienen sus relaveras a la margen de los ríos.