Habitantes de cooperativa en Monte Sianí “no permitirán” desalojo

En total son 23 familias las que deben desalojar sus viviendas en un plazo de 72 horas.

En total son 23 familias las que deben desalojar sus viviendas en un plazo de 72 horas. Foto: API.
7 Octubre, 2014, 4:12 pm
Por: Redacción 
Habitantes de Trinidad de Dios en Monte Sinaí, al noroeste de Guayaquil, afirman que no permitirán el desaloje de las 23 familias que fueron notificadas este lunes por la Secretaria de Asentamientos Irregulares.
 
Mercedes Yigüinza asegura que el terreno donde empezó a construir una vivienda para su hijo le pertenece hace más de 8 años. Ella es una de las familias notificadas para desalojar los terrenos presuntamente por ser considerados como ilegales. 
 
Gloria Solórzano comenta el ambiente que se vivió luego de las notificaciones, ella sostiene que hay personas que serían desalojadas injustamente: “Eso es un error que están cometiendo con mi vecina, aquí los botan a todos, o no botan a nadie”.
 
El plazo para que desarmen las viviendas es de 72 horas.
 
La madera es el principal material usado para la edificación de algunas viviendas, por lo que el control se extiende a los 25 locales que venden este tipo de productos a lo largo de la Perimetral y Casuarina, sectores cercanos a Monte Sinaí.
 
Jhonatan Crespo, dueño de un negocio que vende materiales de construcción, asegura que para evitar problemas con las autoridades, regulan la venta a quienes no especifican en qué sector están construyendo casas. “Le decimos al cliente para qué dirección va, en esto caso, si ellos no dicen Sergio Toral, entonces nosotros le hacemos la factura con la dirección que va”, comenta. 
 
Sin embargo, pese a los controles que se realizan en la zona calificada como libre de invasiones, hay quienes todavía se la ingenian para ingresar material de construcción. Evitar que esto suceda es la misión asumida por las Fuerzas Armadas. El mayor Henry Merchán cuenta cómo ingresa el material de construcción a Monte Sinaí: “El material entra por la noche, existe una gran red de vías secundarias”.
 
Por lo que las Fuerzas Armadas se encargarán de patrullar y prevenir que se realicen nuevas invasiones de terrenos, los cuales intentan ser negociados por traficantes de tierras.
 
 
 
Habitantes de Trinidad de Dios en Monte Sinaí, al noroeste de Guayaquil, afirman que no permitirán el desaloje de las 23 familias que fueron notificadas este lunes por la Secretaria de Asentamientos Irregulares.
 
Mercedes Yigüinza asegura que el terreno donde empezó a construir una vivienda para su hijo le pertenece hace más de 8 años. Ella es una de las familias notificadas para desalojar los terrenos presuntamente por ser considerados como ilegales. 
 
Gloria Solórzano comenta el ambiente que se vivió luego de las notificaciones, ella sostiene que hay personas que serían desalojadas injustamente: “Eso es un error que están cometiendo con mi vecina, aquí los botan a todos, o no botan a nadie”.
 
El plazo para que desarmen las viviendas es de 72 horas.
 
La madera es el principal material usado para la edificación de algunas viviendas, por lo que el control se extiende a los 25 locales que venden este tipo de productos a lo largo de la Perimetral y Casuarina, sectores cercanos a Monte Sinaí.
 
Jhonatan Crespo, dueño de un negocio que vende materiales de construcción, asegura que para evitar problemas con las autoridades, regulan la venta a quienes no especifican en qué sector están construyendo casas. “Le decimos al cliente para qué dirección va, en esto caso, si ellos no dicen Sergio Toral, entonces nosotros le hacemos la factura con la dirección que va”, comenta. 
 
Sin embargo, pese a los controles que se realizan en la zona calificada como libre de invasiones, hay quienes todavía se la ingenian para ingresar material de construcción. Evitar que esto suceda es la misión asumida por las Fuerzas Armadas. El mayor Henry Merchán cuenta cómo ingresa el material de construcción a Monte Sinaí: “El material entra por la noche, existe una gran red de vías secundarias”.
 
Por lo que las Fuerzas Armadas se encargarán de patrullar y prevenir que se realicen nuevas invasiones de terrenos, los cuales intentan ser negociados por traficantes de tierras.