Cuenca: multitudinaria marcha contra abuso sexual a menores

En capital azuaya se acusa a sacerdote de abusar sexualmente, hace 50 años, de 5 niños.

En capital azuaya se acusa a sacerdote de abusar sexualmente de cinco niños. Foto: El Mercurio
29 Mayo, 2018, 4:08 pm
Por: Redacción 



Con el fin de protestar contra el abuso sexual a menores de edad, una marcha multitudinaria se tomó las principales calles de Cuenca, en la provincia del Azuay. 

 
 
Fueron miles quienes salieron este martes 29 de mayo de 2018 a las calles de la ciudad de Cuenca para marchar contra la violencia sexual y exigir mayor protección a niños y adolescentes. Esta manifestación tiene como bandera los casos de abuso sexual que se han denunciado y que tienen como protagonista a un sacerdote.
 
 
 
Allí estuvo Marcelo Alvarado, de 64 años. Él es una de las cinco personas que denunciaron haber sido víctimas del padre César Cordero hace 53 años.
 
 
 
“Porque yo ya no puedo guardar el silencio, ya no quiero pasar en el anonimato. Muchos años he pasado oculto, por eso ahora, el día en que yo tenga que denunciar a este psicópata que abusó de mí desde los 7 años hasta los 10 años”, dijo Alvarado.
 
 
 
En Cuenca, estas denuncias han causado conmoción. La estatua del sacerdote imputado fue retirada de la sede central de la Universidad Católica de Cuenca por personal de la institución ante los actos de vandalismo que se generaron en los últimos días y que, se dijo, ponían en riesgo a estudiantes y docentes.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Este martes en las calles, con consignas y grandes letreros, los participantes de la protesta señalaban que se deben castigar los abusos sin importar de donde provengan. Así lo decía María Palacios, hermana de Jorge, quien fue el primero en denunciar la agresión sexual del sacerdote.
 
 
 
“Queremos que más víctimas rompan el silencio, sabemos que hay muchas víctimas en la ciudad y necesitamos que se rompa el silencio para que puedan decir lo que le sucedió en la niñez”, expresó Palacios. 
 
 
 
En la Arquidiócesis de Cuenca reposan cinco denuncias de abuso sexual. Ellos están esperando a que llegue un informe desde el Vaticano.
 
 
“Y las conclusiones, si no me equivoco, entre hoy y el viernes salen porque monseñor ha pedido al padre Jaime que ya ha viajado a Roma que las conclusiones puedan tenerlas y de esta manera en estos próximos días, yo creo que a más tardar el jueves o el viernes, es mi compromiso decirles, también tendremos ya una noticia por parte de la Iglesia”, explicó Joffre Astudillo, secretario de la Arquidiócesis de Cuenca.
 
 
 
En las calles, también estuvieron representantes del Ministerio de Educación. Ellos se sumaron a la marcha por la reivindicación de los derechos de los niños.
 
 
 
“Esta consigna es no más abuso sexual, esta consigna es no más silencio”, manifestó Henry Calle, coordinador zonal del Ministerio de Educación.
 
 
 
 
 
 
 
 
La manifestación se desarrolló observada de cerca por miembros de la Policía Nacional; no hubo incidentes, solo pedidos de justicia.
 
Con el fin de protestar contra el abuso sexual a menores de edad, una marcha multitudinaria se tomó las principales calles de Cuenca, en la provincia del Azuay.  
 
Fueron miles quienes salieron este martes 29 de mayo de 2018 a las calles de la ciudad de Cuenca para marchar contra la violencia sexual y exigir mayor protección a niños y adolescentes. Esta manifestación tiene como bandera los casos de abuso sexual que se han denunciado y que tienen como protagonista a un sacerdote.
 
 
 
Allí estuvo Marcelo Alvarado, de 64 años. Él es una de las cinco personas que denunciaron haber sido víctimas del padre César Cordero hace 53 años.
 
 
 
“Porque yo ya no puedo guardar el silencio, ya no quiero pasar en el anonimato. Muchos años he pasado oculto, por eso ahora, el día en que yo tenga que denunciar a este psicópata que abusó de mí desde los 7 años hasta los 10 años”, dijo Alvarado.
 
 
 
En Cuenca, estas denuncias han causado conmoción. La estatua del sacerdote imputado fue retirada de la sede central de la Universidad Católica de Cuenca por personal de la institución ante los actos de vandalismo que se generaron en los últimos días y que, se dijo, ponían en riesgo a estudiantes y docentes.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Este martes en las calles, con consignas y grandes letreros, los participantes de la protesta señalaban que se deben castigar los abusos sin importar de donde provengan. Así lo decía María Palacios, hermana de Jorge, quien fue el primero en denunciar la agresión sexual del sacerdote.
 
 
 
“Queremos que más víctimas rompan el silencio, sabemos que hay muchas víctimas en la ciudad y necesitamos que se rompa el silencio para que puedan decir lo que le sucedió en la niñez”, expresó Palacios. 
 
 
 
En la Arquidiócesis de Cuenca reposan cinco denuncias de abuso sexual. Ellos están esperando a que llegue un informe desde el Vaticano.
 
 
“Y las conclusiones, si no me equivoco, entre hoy y el viernes salen porque monseñor ha pedido al padre Jaime que ya ha viajado a Roma que las conclusiones puedan tenerlas y de esta manera en estos próximos días, yo creo que a más tardar el jueves o el viernes, es mi compromiso decirles, también tendremos ya una noticia por parte de la Iglesia”, explicó Joffre Astudillo, secretario de la Arquidiócesis de Cuenca.
 
 
 
En las calles, también estuvieron representantes del Ministerio de Educación. Ellos se sumaron a la marcha por la reivindicación de los derechos de los niños.
 
 
 
“Esta consigna es no más abuso sexual, esta consigna es no más silencio”, manifestó Henry Calle, coordinador zonal del Ministerio de Educación.
 
 
 
 
 
 
 
 
La manifestación se desarrolló observada de cerca por miembros de la Policía Nacional; no hubo incidentes, solo pedidos de justicia.