Emilio Moscoso ya es beato por defender la fe

La Iglesia Católica reconoce que el sacerdote fue asesinado por odio a la fe.

Ceremonia previa a la beatificación de Emilio Moscoso. Foto: Diego Cuenca
16 Noviembre, 2019, 11:21 am
Por: Televistazo 

ACTUALIZADO A LAS 15H00

Este sábado 16 de noviembre se desarrolló la ceremonia de beatificación del padre Emilio Moscoso, mártir de la Eucaristía, en el Estadio Olímpico de la ciudad de Riobamba. Cientos de personas, entre miembros de la comunidad católica y devotos se acercaron desde tempranas horas de la mañana para esta cita.

El vicepresidente de la  República, Otto Sonnenholzner, participó de la eucaristía presidida por el cardenal Angelo Becciu, prefecto de la Causa de los Santos del Vaticano delegado del papa Francisco, acompañado de obispos, sacerdotes, diáconos y presbíteros.

Ecuador tiene a tres religiosos declarados santos: santa Mariana de Jesús (1950), santa Narcisa de Jesús Martillo Morán (2008) y el santo Hermano Miguel (1984). Además a la beata Mercedes de Jesús Molina (1985).  

Así mismo, voluntarios de Protección Civil se activaron para el operativo de resguardo en ese sector y en las principales calles de la urbe.
 
¿Quién fue Emilio Moscoso, mártir de la Eucaristía? 
 
Por: Patricio Díaz
 
Mártir, según su etimología, significa testigo, que da testimonio. ¿Qué testimonio da el jesuita Emilio Moscoso con su muerte? El obispo de Riobamba, Monseñor Julio Parrilla, dice que es dar la vida por aquello que se cree y se ama.  El Padre Moscoso creía en Jesús y lo amaba por sobre todas las cosas.  ¿Cuál es la expresión más real de Cristo para la Iglesia Católica? El pan que se comparte en la Comunión, lo que llaman Eucaristía, la hostia que se convierte para los cristianos en el Cuerpo de Cristo. 
 
El 4 de mayo de 1897 soldados liberales entraron disparando en el templo del Colegio San Felipe Neri de Riobamba como si llegarán a una zona de guerra. Ya ahí, destruyeron el sagrario, lugar donde estaban las hostias, las tiraron al suelo y las pisaron. Bebieron, además, licor en las copas sagradas. Advertido de aquello y de que la orden del Comandante Flavio Alfaro era acabar con los Frailes, el Padre Moscoso se niega a huir. Decide más bien arrodillarse y orar, prefiere no dejar solo al Cristo que fue mancillado. Los soldados entraron a su habitación. El primer disparo llegó en su hombro, cayó sin soltar el rosario de sus manos. El segundo fue en la cabeza para rematarlo. Para los riobambeños de ese tiempo y sus propios hermanos jesuitas, Emilio Moscoso dio la vida por lo que creía, por lo que amaba, la Eucaristía. 
 
Según el Padre José Benítez, uno de los promotores de su Beatificación: “un mártir no se hace en un instante, en un minuto de buena o mala suerte, es la vida que florece en el martirio”.  Por eso hablar del Padre Moscoso es hablar de un cuencano piadoso, sereno y alegre en su niñez. No hubo mayor cambio en eso cuando creció, así lo recibieron en la Compañía de Jesús donde más bien robusteció sus virtudes.  Ordenado jesuita fue enviado a Lima en su primera misión, luego se centró en la educación y estuvo en el Colegio San Gabriel de Quito, el colegio de Guayaquil y el San Felipe de Riobamba. En todos ellos hay testimonios de un sacerdote “angelical, modesto y tímido… siempre afable y dispuesto al perdón”, eso reseñan varios testimonios de un documento para la Causa de los Santos del jesuita David Chamorro.
 
Ahí, además, se menciona su amor profundo a la Virgen María, su simpatía, caridad y humildad, algo que se ganó el corazón de sus compañeros de congregación, de sus alumnos y de los riobambeños del siglo XIX.  En ese mes de mayo de 1897 el enfrentamiento empezó en Chimborazo con la detención del Obispo (abril) y de los jesuitas (2 de mayo). La gente salió a las calles a pedir se los libere, fue la intercesión de Emilio Moscoso ante los liberales la que consiguió que salgan libres casi todos. Eloy Alfaro se convirtió en 1895 en Jefe Supremo y empezó una arremetida anticlerical. Los salesianos, jesuitas y otras congregaciones fueron expulsados de diferentes provincias. Eran momentos difíciles para la religión católica en los que la figura del Padre Moscoso se convirtió en ejemplo de fidelidad y templanza. Una vida que floreció en el martirio de su muerte. 
 
Es así como la Diócesis de Riobamba y la Compañía de Jesús, entre otras instituciones, comienzan el proceso para que este martirio sea reconocido por la Iglesia a través de la beatificación. El procedimiento diocesano comenzó en 1997. La investigación de la Congregación de las Causas de los Santos es minuciosa, se revisa cada detalle y la propia influencia del candidato en su comunidad. El informe llegó al final al Papa Francisco y en febrero de este año decidió que el Padre Emilio Moscoso sea declarado Beato, el paso previo a la santidad.  Pero, ¿qué significa esto? Que desde el sábado próximo cuando en el Estadio Olímpico de Riobamba, el delegado Papal realice la Beatificación, los ecuatorianos católicos podrán rendir culto al Padre Emilio Moscoso como se lo hace con los Santos de nuestro país, es decir, podrán rogar por su intercesión ante cualquier necesidad, además de considerarlo ejemplo de vida. 
 
La Compañía de Jesús decidió igualmente que su imagen será representada con su mano derecha llevando el copón con la Eucaristía y una palma en su mano izquierda como trofeo del martirio. Así se lo puede ver en una escultura en el Colegio San Felipe Neri de Riobamba. Su día en el santoral será el 4 de mayo, día del martirio de un hombre asesinado por odio a la fe, pero vivo por su testimonio de amor. 
 

ACTUALIZADO A LAS 15H00

Este sábado 16 de noviembre se desarrolló la ceremonia de beatificación del padre Emilio Moscoso, mártir de la Eucaristía, en el Estadio Olímpico de la ciudad de Riobamba. Cientos de personas, entre miembros de la comunidad católica y devotos se acercaron desde tempranas horas de la mañana para esta cita.

El vicepresidente de la  República, Otto Sonnenholzner, participó de la eucaristía presidida por el cardenal Angelo Becciu, prefecto de la Causa de los Santos del Vaticano delegado del papa Francisco, acompañado de obispos, sacerdotes, diáconos y presbíteros.

Ecuador tiene a tres religiosos declarados santos: santa Mariana de Jesús (1950), santa Narcisa de Jesús Martillo Morán (2008) y el santo Hermano Miguel (1984). Además a la beata Mercedes de Jesús Molina (1985).  

Así mismo, voluntarios de Protección Civil se activaron para el operativo de resguardo en ese sector y en las principales calles de la urbe.
 
¿Quién fue Emilio Moscoso, mártir de la Eucaristía? 
 
Por: Patricio Díaz
 
Mártir, según su etimología, significa testigo, que da testimonio. ¿Qué testimonio da el jesuita Emilio Moscoso con su muerte? El obispo de Riobamba, Monseñor Julio Parrilla, dice que es dar la vida por aquello que se cree y se ama.  El Padre Moscoso creía en Jesús y lo amaba por sobre todas las cosas.  ¿Cuál es la expresión más real de Cristo para la Iglesia Católica? El pan que se comparte en la Comunión, lo que llaman Eucaristía, la hostia que se convierte para los cristianos en el Cuerpo de Cristo. 
 
El 4 de mayo de 1897 soldados liberales entraron disparando en el templo del Colegio San Felipe Neri de Riobamba como si llegarán a una zona de guerra. Ya ahí, destruyeron el sagrario, lugar donde estaban las hostias, las tiraron al suelo y las pisaron. Bebieron, además, licor en las copas sagradas. Advertido de aquello y de que la orden del Comandante Flavio Alfaro era acabar con los Frailes, el Padre Moscoso se niega a huir. Decide más bien arrodillarse y orar, prefiere no dejar solo al Cristo que fue mancillado. Los soldados entraron a su habitación. El primer disparo llegó en su hombro, cayó sin soltar el rosario de sus manos. El segundo fue en la cabeza para rematarlo. Para los riobambeños de ese tiempo y sus propios hermanos jesuitas, Emilio Moscoso dio la vida por lo que creía, por lo que amaba, la Eucaristía. 
 
Según el Padre José Benítez, uno de los promotores de su Beatificación: “un mártir no se hace en un instante, en un minuto de buena o mala suerte, es la vida que florece en el martirio”.  Por eso hablar del Padre Moscoso es hablar de un cuencano piadoso, sereno y alegre en su niñez. No hubo mayor cambio en eso cuando creció, así lo recibieron en la Compañía de Jesús donde más bien robusteció sus virtudes.  Ordenado jesuita fue enviado a Lima en su primera misión, luego se centró en la educación y estuvo en el Colegio San Gabriel de Quito, el colegio de Guayaquil y el San Felipe de Riobamba. En todos ellos hay testimonios de un sacerdote “angelical, modesto y tímido… siempre afable y dispuesto al perdón”, eso reseñan varios testimonios de un documento para la Causa de los Santos del jesuita David Chamorro.
 
Ahí, además, se menciona su amor profundo a la Virgen María, su simpatía, caridad y humildad, algo que se ganó el corazón de sus compañeros de congregación, de sus alumnos y de los riobambeños del siglo XIX.  En ese mes de mayo de 1897 el enfrentamiento empezó en Chimborazo con la detención del Obispo (abril) y de los jesuitas (2 de mayo). La gente salió a las calles a pedir se los libere, fue la intercesión de Emilio Moscoso ante los liberales la que consiguió que salgan libres casi todos. Eloy Alfaro se convirtió en 1895 en Jefe Supremo y empezó una arremetida anticlerical. Los salesianos, jesuitas y otras congregaciones fueron expulsados de diferentes provincias. Eran momentos difíciles para la religión católica en los que la figura del Padre Moscoso se convirtió en ejemplo de fidelidad y templanza. Una vida que floreció en el martirio de su muerte. 
 
Es así como la Diócesis de Riobamba y la Compañía de Jesús, entre otras instituciones, comienzan el proceso para que este martirio sea reconocido por la Iglesia a través de la beatificación. El procedimiento diocesano comenzó en 1997. La investigación de la Congregación de las Causas de los Santos es minuciosa, se revisa cada detalle y la propia influencia del candidato en su comunidad. El informe llegó al final al Papa Francisco y en febrero de este año decidió que el Padre Emilio Moscoso sea declarado Beato, el paso previo a la santidad.  Pero, ¿qué significa esto? Que desde el sábado próximo cuando en el Estadio Olímpico de Riobamba, el delegado Papal realice la Beatificación, los ecuatorianos católicos podrán rendir culto al Padre Emilio Moscoso como se lo hace con los Santos de nuestro país, es decir, podrán rogar por su intercesión ante cualquier necesidad, además de considerarlo ejemplo de vida. 
 
La Compañía de Jesús decidió igualmente que su imagen será representada con su mano derecha llevando el copón con la Eucaristía y una palma en su mano izquierda como trofeo del martirio. Así se lo puede ver en una escultura en el Colegio San Felipe Neri de Riobamba. Su día en el santoral será el 4 de mayo, día del martirio de un hombre asesinado por odio a la fe, pero vivo por su testimonio de amor. 
 

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