La devoción por la Virgen de El Cisne viene de años y siglos

Cuentan las historias que todo empezó el 12 de octubre de 1594.

16 Agosto, 2013, 7:52 pm
Por: Redacción 
Cuentan las historias que todo empezó el 12 de octubre de 1594. Que la parroquia de El Cisne era afectada por una gran sequía, que esto había generado hambruna y que la gente empezaba a migrar.
 
Ese día fue cuando se apareció la Virgen y pidió que le construyan una iglesia bajo la promesa de que nunca volverían a pasar hambre.
 
Y así lo hicieron, y a fuerza de milagros la Virgen se fue ganando el cariño no solo de los lojanos sino del país entero.
 
Hace 189 años comenzaron con la peregrinación que va desde la Basílica hasta la capital de la provincia. En ella participan centenares de miles de personas.
 
Unos para pedir algún favor, otros para agradecer por su intercesión divina.
 
'La Churona' le dicen de cariño. Es una costumbre cambiar de ropa diariamente a la imagen durante este recorrido que la acompaña con cánticos y oraciones.
 
Según la Iglesia Ecuatoriana, ésta es la segunda manifestación de fe más grande del país, luego de la procesión del Cristo del Consuelo.
 
Y es que 'La Churona' no falla, dicen, que es cuestión de pedirle nomás con mucha fe, que no escatima a la hora del milagro con su pueblo agradecido y generoso.
Cuentan las historias que todo empezó el 12 de octubre de 1594. Que la parroquia de El Cisne era afectada por una gran sequía, que esto había generado hambruna y que la gente empezaba a migrar.
 
Ese día fue cuando se apareció la Virgen y pidió que le construyan una iglesia bajo la promesa de que nunca volverían a pasar hambre.
 
Y así lo hicieron, y a fuerza de milagros la Virgen se fue ganando el cariño no solo de los lojanos sino del país entero.
 
Hace 189 años comenzaron con la peregrinación que va desde la Basílica hasta la capital de la provincia. En ella participan centenares de miles de personas.
 
Unos para pedir algún favor, otros para agradecer por su intercesión divina.
 
'La Churona' le dicen de cariño. Es una costumbre cambiar de ropa diariamente a la imagen durante este recorrido que la acompaña con cánticos y oraciones.
 
Según la Iglesia Ecuatoriana, ésta es la segunda manifestación de fe más grande del país, luego de la procesión del Cristo del Consuelo.
 
Y es que 'La Churona' no falla, dicen, que es cuestión de pedirle nomás con mucha fe, que no escatima a la hora del milagro con su pueblo agradecido y generoso.