Alrededor de 40.000 personas se unieron a tercer paro nacional en Colombia

La jornada transcurrió de manera pacífica en la mayoría de ciudades.

La jornada transcurrió de manera pacífica en la mayoría de ciudades. Foto: JOAQUIN SARMIENTO / AFP
4 Diciembre, 2019, 9:40 pm
Por: AFP 
Miles de colombianos se unieron este miércoles al tercer "paro nacional" en contra del gobierno conservador de Iván Duque, en medio de una seguidilla de movilizaciones callejeras que sacuden al país desde hace 14 días. 
 
Los líderes de las marchas pretenden aumentar la presión contra el mandatario, un día después de un primer diálogo directo infructuoso convocado por el gobierno en respuesta a las inusuales protestas en la cuarta economía latinoamericana.
 
El tercer "paro nacional" ha sido menos nutrido que el originario del 21 de noviembre, cuando cientos de miles de colombianos cuestionaron en las calles las políticas económicas y sociales del gobierno de derecha que asumió el poder hace 16 meses.
 
La ministra del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez, estimó en unas 40.000 las personas que participaban en las marchas al mediodía en toda Colombia, una nación de 48 millones de habitantes. Los organizadores, sin embargo, aseguran que fueron muchos más.
 
La jornada ha transcurrido pacíficamente en su mayoría. Jóvenes, indígenas, campesinos, afrocolombianos y sindicatos se movilizan en las principales ciudades del país bajo vigilancia policial y militar.
 
El transporte y la movilidad se vieron afectados por bloqueos en Bogotá y en Cali, donde hubo enfrentamientos entre encapuchados y policías. En Medellín también se presentaron choques.
 
El comercio y las empresas operan con normalidad, según la policía. Y la mayoría de universidades y colegios ya terminaron clases. 
 
"El gobierno está atropellando a los pueblos indígenas (...) el gobierno nos tiene que escuchar (...) ya no tenemos miedo, por eso estamos aquí marchando", dijo el guardia indígena Víctor Fernando Gañán, quien recorrió al menos 380 kilómetros desde su resguardo hasta Bogotá.
 
En la plaza un grupo de cimarrones del norte de Cauca sonó sus tambores e hizo danzas tradicionales. "Nuestros territorios están siendo azotados por distintos grupos armados", denunció el líder afro Felipe Granda.
 
Para el cierre de la jornada los promotores convocaron un cacerolazo nacional.
Miles de colombianos se unieron este miércoles al tercer "paro nacional" en contra del gobierno conservador de Iván Duque, en medio de una seguidilla de movilizaciones callejeras que sacuden al país desde hace 14 días. 
 
Los líderes de las marchas pretenden aumentar la presión contra el mandatario, un día después de un primer diálogo directo infructuoso convocado por el gobierno en respuesta a las inusuales protestas en la cuarta economía latinoamericana.
 
El tercer "paro nacional" ha sido menos nutrido que el originario del 21 de noviembre, cuando cientos de miles de colombianos cuestionaron en las calles las políticas económicas y sociales del gobierno de derecha que asumió el poder hace 16 meses.
 
La ministra del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez, estimó en unas 40.000 las personas que participaban en las marchas al mediodía en toda Colombia, una nación de 48 millones de habitantes. Los organizadores, sin embargo, aseguran que fueron muchos más.
 
La jornada ha transcurrido pacíficamente en su mayoría. Jóvenes, indígenas, campesinos, afrocolombianos y sindicatos se movilizan en las principales ciudades del país bajo vigilancia policial y militar.
 
El transporte y la movilidad se vieron afectados por bloqueos en Bogotá y en Cali, donde hubo enfrentamientos entre encapuchados y policías. En Medellín también se presentaron choques.
 
El comercio y las empresas operan con normalidad, según la policía. Y la mayoría de universidades y colegios ya terminaron clases. 
 
"El gobierno está atropellando a los pueblos indígenas (...) el gobierno nos tiene que escuchar (...) ya no tenemos miedo, por eso estamos aquí marchando", dijo el guardia indígena Víctor Fernando Gañán, quien recorrió al menos 380 kilómetros desde su resguardo hasta Bogotá.
 
En la plaza un grupo de cimarrones del norte de Cauca sonó sus tambores e hizo danzas tradicionales. "Nuestros territorios están siendo azotados por distintos grupos armados", denunció el líder afro Felipe Granda.
 
Para el cierre de la jornada los promotores convocaron un cacerolazo nacional.