Rodas en desacuerdo con la Ley de Ordenamiento Territorial

La Ley de Ordenamiento Territorial se encuentra en borrador en la Asamblea.
22 abr 2014 , 08:27
Redacción

La Ley de Ordenamiento Territorial se encuentra en borrador en la Asamblea.

El alcalde electo de Quito, Mauricio Rodas, criticó la Ley de Ordenamiento Territorial y Uso del Suelo que se encuentra en borrador en la Asamblea Nacional. 

 

Rodas ofreció declaraciones a la prensa en el sur de Quito y anunció su desacuerdo con la posible Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial.

 

El alcalde electo de Quito explicó que al crear una superintendencia y junta regulatoria, el proyecto 

es para controlar suelo y territorio dificultando obras públicas y privadas.

 

Rodas asegura que con esta posible normativa se encuentra en peligro la autonomía de los gobiernos seccionales y las facultades de sus autoridades.

 

Richard Calderón, presidente de la Comisión Legislativa que tramita el proyecto,  aclaró que solo se   busca estandarizar los usos del suelo ejerciendo un nuevo ordenamiento territorial, según manda la Constitución. Calderón descarto  que esta ley pretenda concentrar el poder total.

 

Este proyecto propone que los suelos se adapten a las normas internacionales. Por ejemplo se dispondría que la construcción de casas a menos de 50 metros de quebradas, riberas de ríos y del mar. Esta posible nueva normativa definiría la diferencia entre suelo urbano y rural.

 

Paola Pabón, legisladora oficialista, argumenta que las atribuciones de los gobiernos seccionales  ahora son compartidas y por esto necesitan una ley que regule esto. 

 

Pabón negó que se pretenda restar peso y autonomía a municipios como los de Quito y Guayaquil.

 

El alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, ya se ha pronunciado contrario a esta posible ley. Mientras tanto, los asambleístas de Madera de Guerrero y Partido Social Cristiano ratificaron que no acatarán una ley como esa.

 

Cristina Reyes, asambleísta de Madera de Guerrero, dice que una ley como esa no será acatada pues cree que existe una intención política muy clara. 

 

Este polémico proyecto costo 95 mil dolares y fue financiado por técnicos europeos y por la Asamblea Nacional.