¿Qué piensan los gatos de sus dueños?

¿Qué piensan los gatos de sus dueños?
28 sep 2014 , 08:23
Redacción

Un experto en comportamiento felino revela la conclusión tras años de estudio de perros y gatos.

Desde que los llegaron a nuestras vidas, hace aproximadamente 9.500 años, los humanos vivimos con ellos una historia de amor.

 

Se calcula que en la actualidad hay tres gatos por cada perro en el planeta y, sin embargo, hay muchas cosas que no sabemos sobre ellos, incluido .

 

Tras observar gatos domésticos durante años, John Bradshaw, experto en comportamiento felino de la Universidad de Bristol, llegó a una enigmática conclusión: no nos entienden como lo hacen los perros. 

 

Según señaló Bradshaw a National Geographic, los perros, en cuanto ven a un humano, cambian su comportamiento, y la forma en que juegan con sus amos es totalmente distinta a como lo hacen con otros perros.

 

"En cuanto a los gatos, no sabemos mucho. Evidentemente, saben que somos más grandes que ellos, pero no parecen haber adaptado su comportamiento. Levantar la cola, frotarse cariñosamente con nuestras piernas y sentarse a nuestro lado es exactamente lo mismo que hacen con otros gatos", explicó.

 

Agregó que los felinos creen que somos torpes porque ellos no se tropiezan con las personas, pero nosotros sí nos tropezamos con ellos. Sin embargo, no cree que nos vean como seres tontos o estúpidos, pues no se restriegan cariñosamente con seres inferiores a ellos.

 

Lo sorprendente, afirma, es lo estresados que pueden estar sin que sus dueños se den cuenta, y lo mucho que eso afecta a su salud. "Los gatos a veces no se llevan bien con otros gatos, lo que puede provocarles mucho estrés. De hecho, hay más visitas al veterinario por heridas causadas en peleas entre gatos que por otra cosa".

 

Pero ¿Por qué maúlla un gato cuando está en otra habitación? La respuesta es sencilla: los gatos aprenden nuestras reacciones ante ruidos concretos. Si un gato sabe que eso funciona para que su dueño vaya donde está él, lo hará una y otra vez. "Son mucho más inteligentes de lo que pensamos. Se aprenden nuestros comportamientos, por ejemplo, saben cuando uno suele despertarse a las 4 de la mañana y les da algo de comer", señala.

 

Concluye en que los gatos son animales sociables hasta cierto punto, no tanto como los perros.