Las otras 10 fotos más impactantes de la crisis migratoria en Europa

Las otras 10 fotos más impactantes de la crisis migratoria en Europa
04 sep 2015 , 08:53
Redacción

La migración por violencia es una enfermedad social que se refleja en la desesperación.

 

 

Pero muchas otras imágenes captadas en los últimos años ilustran los peligros del trayecto que deben recorrer los inmigrantes y, en ocasiones, del trato que han recibido al llegar a Europa.

 

Aquí presentamos 10 de las que han tenido mayor impacto.

 

 

 

 

 

Juan Medina trabajaba como fotógrafo de un diario local en las Islas Canarias en 2004 cuando un pequeño bote con migrantes africanos se volcó cerca de sus costas, causando la muerte de 9 de sus ocupantes.

 

Medina retrató a 2 de los 29 sobrevivientes, Isa e Ibrahim, originarios de Mali, mientras eran rescatados del agua. La imagen le valió un premio World Press Photo Award al año siguiente.

 

 

 

 

 

 

En 2006, las Islas Canarias eran aún uno de los principales destinos para los emigrantes africanos.

 

Muchos llegaban luego de peligrosos trayectos de hasta 1.000 kilómetros en el Océano Atlántico. La mayoría llegaban hambrientos y deshidratados.

 

Esta imagen tomada en la playa La Tejita de Tenerife muestra a turistas intentando ayudar a un joven y le mereció a Arturo Rodríguez un premio World Press Photo Award en 2007.

 

 

 

 

 

Ceuta y Melilla, dos pequeños enclaves españoles en la costa mediterránea de Marruecos, ejercen una atracción magnética para quienes intentan llegar a Europa. Allí, lo único que los separa del continente es una cerca de alambre.

 

José Palazón, quien trabaja con el grupo de defensa de los migrantes Prodein en Melilla, tomó esta fotografía llena de simbolismo.

 

 

 

 

 

 

Lo migrantes que cruzan a través de Yibuti, en el Golfo de Adén, a menudo compran en el mercado negro una tarjeta SIM de la vecina Somalia.

 

El fotógrafo John Stanmeyer se encontró con un grupo de ellos detenidos en la costa intentando captar una débil señal para sus teléfonos.

 

"Comunicaba la universalidad de todos nosotros", dijo de la foto que le valió el premio World Press Photo Award en 2014.

 

 

 

 

 

Entre el calor y el polvo de este desolado lugar de la frontera entre Siria y Turquía, Murad Sezer estaba acostumbrado a encontrar multitud de familias con niños llorosos.

 

Pero durante una de sus visitas el sitio estaba callado y vacío, excepto por esta cuna abandonada.

 

"Para mí, esto era la representación de una cierta desesperanza", dijo el fotógrafo de Reuters. "Si sus dueños hubieran sentido esperanza, quizá no la habrían dejado".

 

 

 

 

 

Massimo Sestini hizo esta fotografía desde un helicóptero de la marina italiana en 2014. En realidad la repetición de una imagen que había tomado en idénticas circunstancias un año antes.

 

"Pensé que si podía lograr el ángulo correcto, directamente encima de 500 personas que habían pasado cinco días y cinco noches en una barcaza, quizá todos ellos mirarían hacia arriba y harían señas pidiendo ayuda", contó Sestini.

 

Y funcionó. La nueva fotografía, hecha entre Libia e Italia, mostraba que nada había cambiado, pero también era más impresionante. Fue premiada con el World Press Photo Award en 2015.

 

 

 

 

En abril de este año, una embarcación de madera en la que viajaban emigrantes procedentes de Siria y Eritrea se estrelló contra las rocas mientras intentaba llegar a tierra en la isla griega de Rodas.

 

El sargento del ejército de griego Antonis Deligiorgis, quien tomaba un café con su esposa frente a la playa, se sumergió en las aguas y rescató por su propia cuenta a 20 de los 93 ocupantes. Uno de ellos era Wegasi Nebiat, una mujer eritrea de 24 años.

 

Otra de las rescatadas era una mujer embarazada que luego dio a luz en el hospital general de Rodas y que le dijo al personal médico que la atendió que le pondría a su hijo el nombre del hombre que la salvó.

 

 

 

 

 

 

Esta fotografía muestra al sirio Laith Majid cargando a su hijo y a su hija en sus brazos, luego de un viaje de Turquía a la isla griega de Kos en un bote inflable que estaba perdiendo aire continuamente durante el trayecto.

 

"El dolor de todo un país se refleja en el rostro de un padre", tuiteó @MaryFitzger, luego que la imagen fue publicada por The New York Times.

 

"Estoy abrumado por la reacción ante las lágrimas de alivio de esta familia. Esa es la razón por la que hago lo que hago", escribió el fotógrafo alemán Daniel Etter.

 

 

 

 

El fotógrafo de AP Darko Vojinovic capturó la desesperación de este joven padre mientras intenta cruzar la frontera de Macedonia, cerrada para los migrantes.

 

Durante las semanas previas, las autoridades habían registrado el paso de unos 39.000 inmigrantes que atravesaban el país en su ruta hacia Serbia y, luego, hacia Hungría, país miembro de la Unión Europea.

"Resulta increíble que Europa, con toda su riqueza, no pueda ofrecer una respuesta mejor a las crisis migratoria que ésta", tuiteó @danielsilas.

 

 

 

 

 

Esta fotografía se hizo viral en las redes sociales hace una semana. ¿Quién era este hombre desesperado vendiendo bolígrafos para mantener a su familia en Beirut y cómo podría la gente ayudarle?

 

Pronto fue identificado como Abdul Halim Attar, un refugiado palestino del campo de Yarmuk en Siria, y se inició una campaña de recolección de fondos en Indiegogo que ya ha acumulado US$181.000.

 

Attar quedó abrumado cuando supo sobre el dinero recolectado, según Gissur Simonarson, un ciudadano de Islandia que publicó el tweet original que se hizo viral. Ahora el objetivo de Attar es crear un fondo para la educación de niños sirios y regresar a su casa desde Beirut tan pronto como sea posible.