Policías bloquean el ingreso de venezolanos a territorio peruano

Soldados y policías bloquean el ingreso de venezolanos a territorio peruano. Foto: AFP
15 jun 2019 , 12:05
Redacción

Desde este sábado entró en vigencia el pedido de visa para ingresar a Perú.

Las autoridades migratorias y la policía de Perú comenzaron el sábado a resguardar estrictamente la frontera con Ecuador, a fin de permitir únicamente el ingreso de migrantes venezolanos que posean pasaporte y visa humanitaria, en cumplimiento de una nueva ley.

 

Minutos antes, la venezolana Stephanía Robles, de 30 años, cargando a su hijo de cinco, fueron algunos de los últimos migrantes en ingresar portando únicamente su cédula de identidad.

 

“(Vine a) buscar una mejor vida, mi esposo se encuentra en Perú, en la ciudad de Trujillo. Mis hermanas están en Lima. Me sentía un poco mal al no poder pasar, pero ahora que lo logré me siento más contenta”, dijo a The Associated Press al cruzar la frontera.

 

Desde la media noche del sábado, soldados peruanos formaron una fila horizontal en el acceso al Centro Binacional de Atención Fronteriza (Cebaf), en el departamento peruano de Tumbes.  Así se bloqueó el ingreso a buses y vehículos particulares que trasladaban a ciudadanos venezolanos.

 

 

 

 

Casi 12.000 venezolanos llegaron a Perú en los últimos tres días. Por ejemplo, el jueves ingresaron 5.489 venezolanos, la mayor cantidad de extranjeros de un solo país en un solo día en la historia peruana, según cifras oficiales locales y de la agencia para refugiados de Naciones Unidas.

 

Cargando a su bebé de un año y junto a su otro hijo de ocho, Betania Ramírez y otros miles de venezolanos ingresaron el viernes a Perú, horas antes de que entre en vigencia una ley que dificulta la llegada de quienes huyen de la crisis de su país. Cansada y sedienta, formó una fila para presentar su cédula de identidad en la agencia migratoria peruana.

 

Betania sabía que tenía que enfrentarse a la incertidumbre en un país donde no tiene a nadie. Tuvo que elegir entre quedarse en su natal ciudad de Barinas, acompañando a su anciana madre y pasando hambre, o lanzarse hacia lo desconocido con sus dos hijos: Xiomara y Emmanuel.

 

“Yo me voy de la mano de Dios”, dijo a The Associated Press la madre soltera de 26 años que hace una semana inició un enloquecido viaje que implicó cruzar Colombia y Ecuador donde, afirmó, le robaron su equipaje, la maldijeron y escupieron por ser venezolana.

 

 

“Estos gramputas venezolanos, marranos, malditos, regrésense pa’ su tierra”, asegura que le dijeron unas mujeres en un terminal de buses en Colombia.

 

En las calles y carreteras, por las que caminan e incluso duermen, “estás expuesto a que te roben, a que te violen... A mí no me pasó eso porque Dios sabe lo que está pasando en Venezuela”, dijo la exempleada de limpieza en un local gubernamental en Barinas. Sin embargo, no todo fue malo, recordó que otros colombianos le regalaron una manta, jugos artificiales y pañales.

 

Mientras relataba sus desventuras, su bebé lloraba. No le había cambiado de pañal por horas y tenía la piel irritada. Como miles, Betania y sus niños llevaban la misma ropa por días, la cual habían lavado y vuelto a colocarse incluso húmeda durante el viaje.

 

Casi todas las historias de los migrantes recogidos por la AP coincidían en que habían partido de Venezuela lo más de prisa posible para ingresar por el puesto fronterizo peruano del distrito de Aguas Verdes, antes de que la nueva ley impuesta por el presidente peruano Martín Vizcarra se convierta en un muro infranqueable.

 

Jorge Macchia, de 53 años, quien era un comerciante acaudalado en la ciudad venezolana de Valencia y lo perdió todo en medio de la crisis, dijo que la medida era injusta: “mi mujer y mis dos hijas están en camino, pero no sé si llegarán a cruzar la frontera”.

 

La frontera peruana estaba abarrotada el mediodía del viernes. Regina de la Portilla, vocera de la agencia para refugiados de Naciones Unidas, dijo a la AP que la afluencia de migrantes estaba relacionada al anuncio de la introducción de la visa humanitaria.

 

Según autoridades ecuatorianas, unos 7.000 venezolanos se dirigían por tierra el viernes hacia la frontera con Perú. Organizaciones humanitarias han contratado 16 autobuses que en cuanto se llenan salen con destino a la población ecuatoriana de Huaquillas, en la frontera con su par peruana Aguas Verdes.

 

Más de 820.000 venezolanos han ingresado desde 2016 luego que Perú abriera sus puertas a los migrantes durante la gestión del expresidente Pedro Pablo Kuczynski. La actitud peruana se fue endureciendo conforme los venezolanos llegaron en cantidades cada vez mayores, sumado al cambio de gobierno en 2018 tras la renuncia de Kuczysnki por un escándalo político.

 

Amnistía Internacional ha calificado de “ineficientes” las nuevas reglas de ingreso porque considera casi imposible conseguir pasaportes en Venezuela, mientras que la iglesia católica peruana pidió a Vizcarra que el país continúe “dando muestras de solidaridad”. En Lima, los venezolanos prefieren guardar silencio.

 

Perú es el segundo país, después de Colombia que recibe mayor cantidad de migrantes venezolanos. Suman más de 820.000, según datos de la agencia peruana de migraciones.

 

 

Según el Centro Binacional de Atención en Frontera (Cebaf) de Tumbes, el flujo de esta semana fue el siguiente: el lunes ingresaron 3.500 migrantes, el martes 4.800, el miércoles 4.164 y el jueves 5.300.

 

Hasta antes del anuncio del presidente Vizcarra, el promedio de ingreso diario por Tumbes estaba entre mil 500 y 2 mil migrantes por día.

 

Vizcarra señaló que no se está cerrando las puertas del Perú a los venezolanos, sino que "esta medida se da en pos de tener una migración ordenada".

 

Actualmente, hay más de 820 mil venezolanos viviendo en el Perú y se estima que llegarán a ser un millón en diciembre.

 

El preidente de Perú dijo que el requisito de visa para los venezolanos es con el fin de conocer si los visitantes tienen antecedentes.

 

Según la policía peruana, se ha registrado una creciente detención de venezolanos en asaltos en los últimos tiempos. 

 

Perú ha expulsado este año a 140 venezolanos con antecedentes policiales o que habían ingresado al país con documentos falsos, según el gobierno.

 

El éxodo de unos 3,3 millones de venezolanos desde 2016, según la ONU, es consecuencia de la prolongada crisis económica y política que vive el país gobernado por Nicolás Maduro.

 

Después de Colombia, Perú es el segundo país donde hay más migrantes venezolanos.

 

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