Así se distingue un lunar normal de un melanoma

Tener lunares puede ser un factor de riesgo de cáncer de piel pero es importante saber que la mayoría son benignos.
23 may 2016 , 11:25
Redacción

Tener lunares puede ser un factor de riesgo de cáncer de piel.

Hoy se celebra el Día Mundial del Melanoma. Si bien hay muchas enfermedades que se conmemoran con un día mundial, hay que tener en cuenta que esta es una patología que afecta a todo tipo de personas y que los nuevos casos no hacen más que aumentar.

 

El melanoma es el tipo de lesión cancerosa más grave dentro del cáncer de piel. Se desarrolla en la epidermis (capa más externa de la piel) provocando una alteración en los melanocitos (las células encargadas de darle color a la piel, a los ojos y al pelo) que generan un crecimiento y proliferación descontrolada de células cancerígenas que originan un tumor.

 

Los melanocitos forman lunares o manchas, donde el melanoma a veces se desarrolla. Tener lunares puede ser un factor de riesgo de cáncer de piel pero es importante saber que la mayoría son benignos.

 

"Solo un 30 por ciento de los melanomas se originan en lunares previos. El resto, se originan sobre piel sana, sin lunares previos, desde cero, es decir, no aparecen en manchas que ya tenemos. En esos casos aparecen y crecen rápidamente, sangran o se ponen rojos, pican, etc", explica Eduardo López Bran, jefe de Servicio de Dermatología del Hospital Clínico San Carlos en España. 

 

Sin embargo, es muy fácil que cualquier persona detecte cuando estamos en presencia de un melanoma. Los signos de alerta son:

 

 

 

 

"Son síntomas de alarma que puede identificar cualquier persona y en ese caso, deben acudir al dermatólogo porque si se trata precozmente se cura".

 

A diferencia de otros cánceres, el melanoma puede verse en la piel haciendo más fácil su detección. Si no se detecta, sin embargo, el melanoma puede extenderse a otros órganos. Una vez que lo hace se produce metástasis en cuyo caso es difícil de tratar, según explica la Melanoma Foundation Reasearch.

 

En sus estados más avanzados, el melanoma puede extenderse al hígado, a los huesos, a los pulmones o al cerebro, en cuyo caso el pronóstico es malo.

 

Se sabe que en el 90% de los casos, el melanoma está vinculado a la exposición a los rayos UVA tanto del sol como de las cabinas. Sin embargo, el melanoma puede aparecer en otras partes del cuerpo, incluso aquellas no expuestas al sol, por lo que los UVA no son los únicos responsables, especialmente en otros tipos de melanoma como el caso del ocular o mucosal. Por lo tanto, también influye la historia familiar, la genética y otros factores como el medio ambiente.

 

Puede afectar a cualquier persona, aunque es más frecuente en individuos de piel clara y en mujeres. En nuestro país se contabilizan más de 3.000 nuevos casos al año entre los 40 y los 70 años. El diagnóstico juvenil está aumentado últimamente, lo que está directamente relacionado con la exposición al sol y la utilización de cabinas de autobronceado.

 

 

Existe un método para identificar un melanoma, según explica GEPAC, el grupo español de pacientes con cáncer, el llamado ABCDE.

 

• si las dos mitades del lunar no son iguales

 

• si los bordes son irregulares o borrosos

 

• si el lunar tiene dos o más colores

 

• que el lunar mida más de 6mm o que aumente de tamaño

 

• si el lunar presenta cambios en las últimas semanas o meses