Los 11 personajes de tv más destacados de la década, según AP

Emilia Clarke en una escena de
12 dic 2019 , 09:37
Redacción

Daenerys Targaryen, Walter White y Meredith Grey constan en la lista.

En una era en la que cientos de series originales compiten por nuestra atención en los servicios de streaming, el cable y la TV abierta, han logrado surgir personajes emblemáticos. Aquí algunos de los más memorables de la década, según la agencia de noticias Associated Press.

 

 

 

 

Disculpen, su nombre completo es Daenerys de la Tormenta, la Primera de su nombre, Reina de Meereen, Reina de los ándalos, los rhoynar y los primeros hombres, Señora de los Siete Reinos, Protectora del Reino, Khaleesi del Gran Mar de Hierba, La que No Arde, Madre de Dragones. En las manos de Emilia Clarke, Dany pasó de ser una jovencita vendida en matrimonio a una reina feroz y majestuosa. Lideró múltiples ciudades, liberó a miles de esclavos, construyó ejércitos poderosos y, finalmente, se sentó en el Trono de Hierro, aunque sólo brevemente. Dany impactó cuando incubó tres dragones y salvó a Jon Snow del ejército del Rey de la Noche, generando muchos disfraces de Halloween. Pero el bien y el mal a menudo se confundían cuando esta imponente mujer salía a la marcha.

 

 

 

Apenas un mes después de que terminó “The Sopranos” (“Los Soprano”), AMC se arriesgó al estrenar una serie de época ubicada en los 60, en una agencia publicitaria en Nueva York llena de tipos que almorzaban tres martinis y tenían encuentros amorosos con sus secretarias. Era “Mad Men” y su antihéroe el viril y siempre misterioso Don Draper, interpretado por Jon Hamm. El programa fue una denuncia de la naturaleza aplastante de la comercialización en la época de Eisenhower, antes de la contracultura y la revolución sexual. Poco después de su debut, hombres alrededor del país comenzaron a imitar a Draper usando trajes ajustados con corbatas delgadas y bebiendo whiskey. Ver el mundo cambiar alrededor de Draper fue uno de los placeres televisivos de la década.

 

 

 

Seis meses después que Don apareció, AMC asumió otro riesgo con el personaje de Walter White interpretado por Bryan Cranston en “Breaking Bad”, que en cinco temporadas pasó de ser un tipo decente en una situación desesperada a un narcotraficante-asesino vengativo que decía cosas como: “Yo soy el peligro. Yo soy el que llama”. La serie ganó 16 premios Emmy, muchos de ellos para Cranston. Aún más que Draper, el personaje tomó la batuta del antihéroe protagónico y se convirtió en todo un monstruo.

 

 

 

Otro célebre don juan de la TV iluminó la pantalla por nueve temporadas en “How I Met Your Mother” (“Cómo conocí a tu madre”) de CBS: Barney Stinson, el seductor de mujeres que solía decir “¡Acepto el reto!”. El papel reinventó a Neil Patrick Harris, quien hizo la transición del niño estrella Doogie Howser a alguien que mira al cielo y dice: “Dios, soy yo, Barney. ¿Qué tal? Sé que no hablamos mucho, pero muchas chicas dicen tu nombre gracias a mí”. También nació el Efecto Barney Stinson — según él, los hombres son más atractivos en traje — pero se mantendrá como un ejemplo de masculinidad tóxica para el final de la década.

 

 

 

Lady Violet Crawley de Maggie Smith quizás no fue un personaje central para cada giro en “Downton Abbey”, pero se robó cada escena en la que apareció. La condesa fue ingeniosa, sarcástica y secamente resignada a lo largo de las seis temporadas. Hizo que ser distante e imperioso fuese hilarante. "No seas derrotista, cariño”, aconsejó una vez, “es muy de clase media". Éticamente, era un poco peligrosa: "Los principios son como los rezos: nobles por supuesto, pero torpes en una fiesta". Ayudó a PBS a conseguir algunas de sus mayores audiencias y le mereció tres premios Emmy a Smith.

 

 

 

HBO se encomendó a la política en 2012 con la egresada de “Seinfeld” Julia Louis-Dreyfus en el papel de la vulgar vicepresidenta Selina Meyer en “Veep”. Era una narcisista que cometió una metida de pata tras otra, desde filtraciones de datos hasta campañas. Pero de algún modo, siempre terminamos apoyándola. (Sus agudos diálogos contribuían a esto. Por ejemplo: “Si los hombres quedaran embarazados, podrías obtener un aborto en un cajero automático”). Las primeras temporadas exploraron los tropiezos públicos y tratos políticos sucios. Pero con la elección del presidente Donald Trump, los guionistas de la serie tuvieron que repensar qué era absurdo en el mundo de la política. Louis-Dreyfus se convirtió en la primera en ganar el Emmy a la mejor actriz en una serie de comedia seis años consecutivos por el mismo papel.

 

 

 

“Grey’s Anatomy” (“Anatomía según Grey”) se ha convertido en el drama médico más longevo de la TV y esto ha sido en parte gracias a Ellen Pompeo, que comenzó en la serie de ABC en 2005 y no parece tener planes de retirarse. Pompeo es el cuerpo y alma del programa. Su personaje le ha donado parte de su riñón al padre del que está distanciada, ha adoptado un hijo y tenido uno propio, ha sufrido la muerte de su esposo, ha ayudado a retirar una bomba implantada en el torso de un hombre y ha ido a parar a la cárcel. La serie continúa metiéndose en la cultura popular al abordar temas que van desde el privilegio blanco hasta un sistema de seguros inservible y los salarios justos.

 

 

 

El Despacho Oval también sirvió de escenario para otro personaje clave de la década: Olivia Pope, interpretada por Kerry Washington. A lo largo de siete temporadas, el jugoso drama “Scandal” pasó de un formato de escándalo de la semana a una examinación oscura de la corrupción generalizada que sustenta el gobierno. Pope era una rara antiheroína femenina en un traje sastre de Tom Ford. Arregló una elección presidencial, llevó a un parapléjico a la muerte e hizo explotar un avión lleno de gente inocente con el fin de asesinar al presidente ficticio de un país del Medio Oriente. Washington demostró que una mujer de color puede encabezar una serie mainstream.

 

 

 

La Casa Blanca fue además escenario para otra mujer líder con una ética cuestionable en un drama político oscuro: “House of Cards”. Claire Underwood, encarnada por Robin Wright, siempre fue el personaje más enigmático de la serie y cuando se convirtió en presidenta al final de la quinta temporada, dijo “mi turno” mirando directamente a la cámara. La sexta temporada fue suya luego que acusaciones de conducta sexual inapropiada contra Kevin Spacey le costaron el papel protagónico al actor. Claire termina la serie embarazada, enfrentando una crisis nuclear y luchando por su vida con un abridor de cartas contra un ex asociado de su esposo. El asesinato es el acto final.

 

 

 

Desde el mismo momento en que conocimos a Eleven — con su cabeza rapada, su bata de hospital harapienta y su afinidad por las papas fritas — quisimos protegerla. La niña interpretada por Millie Bobby Brown en “Stranger Things” había sido secuestrada y criada en un laboratorio donde sus habilidades telequinéticas fueron explotadas. Tras escapar, fue salvada por un trío de amigos que la apodaron Eleven (11) debido al número tatuado en su brazo. Puede mover objetos con la mente (y le sangra la nariz como resultado). Puede luchar contra Demogorgons en el “mundo al revés”. Puede enamorarse de un chico y ser lastimada por el mismo chico. Es el personaje más humano en una serie sobre lo sobrenatural.

 

 

 

Una serie de TV ubicada en una teocracia fundamentalista donde las mujeres y las minorías son despojadas de todos sus derechos y los niños son arrancados de los brazos de sus madres no parece un éxito natural. Pero la adaptación de Hulu de la novela distópica de Margaret Atwood “The Handmaid’s Tale” (“El cuento de la criada”) — liderada por la feroz Elisabeth Moss — debutó durante la ansiedad en los primeros meses de la presidencia de Trump. Adoptada por los movimientos #MeToo y Time’s Up, la lucha de Offred se convirtió en un símbolo de resistencia, y los uniformes de las criadas han sido usados por manifestantes en juzgados, marchas y en el mismo Hollywood.

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