Lunes 06 de Julio de 2015 - 9:20
Los miles de fieles que participaron anoche en la vigilia con miras a la misa campal del papa Francisco en Guayaquil apostaron por las alabanzas musicales para combatir el sueño en la madrugada a la espera del sumo pontífice, que ayer comenzó su visita pastoral a Ecuador.
 
El papa, que pernoctó el domingo en Quito, oficiará su primera misa en el país en el parque Samanes donde, en la tarde de ayer, se abrieron las puertas para el público en general.
 
Hasta las primeras horas de hoy, varios de los 32 bloques en que fue dividido el lugar ya estaban llenos de fieles, que provenían de diferentes sectores de Guayaquil, de otras provincias e incluso de otros países.
 
Decenas de jóvenes llegaron desde Cuenca, provincia del Azuay; una misión de casi 200 personas arribó desde Quevedo, Los Ríos, y un pequeño grupo desde Yanzatza, Zamora Chinchipe.
 
En los exteriores del parque había autobuses provenientes de Manabí, Santo Domingo de los Tsáchilas, Cañar y Bolívar.
 
Los extranjeros también se dieron cita al lugar, entre ellos, 14 jóvenes realizaron un viaje de 28 horas desde Lima, para llegar a Guayaquil.