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Delincuentes lideraban una banda de robo desde dos cárceles de Manabí

Redacción

jesuarez

|

Miércoles 01 de Julio de 2015 - 21:06
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  • GUAYAQUIL.- Se trata de una banda que se dedicaba al robo de vehículos, asalto y extorsión. Foto: Captura Video.
GUAYAQUIL.- Se trata de una banda que se dedicaba al robo de vehículos, asalto y extorsión.  Foto: Captura Video. GUAYAQUIL.- Se trata de una banda que se dedicaba al robo de vehículos, asalto y extorsión.  Foto: Captura Video.
La organización que fue desarticulada estaba relacionada con otra red que se dedicaba a la fabricación ilegal de armas.
 
15 personas fueron detenidas, entre ellas 5 agentes de tratamiento penitenciario de Manabí. La organización delictiva operaba desde la cárcel, como lo indica el viceministro del Interior Diego Fuentes. 
 
“Dos personas adicionales son personas privadas de libertad. De las dos personas privadas de libertad, supuestamente eran quienes lideraban esta organización delictiva”, explicó Fuentes a la prensa. 
 
Era una banda que tenía toda la estructura para robar los vehículos y desmantelarlos.
 
Así operaba este grupo delictivo: 
 
Luego de que los carros son sustraídos se desactiva el sistema de rastreo. Tras esto sus dueños son extorsionados para la devolución de sus vehículos. Tras cumplir el pago, los carros eran entregados pero desmantelados y los vehículos de quienes no se sometían, eran incinerados.
 
Los agentes de tratamiento penitenciario trabajaban directamente para las personas privadas de libertad.
 
“Porque su participación consistía en permitir y facilitar el ingreso de medios electrónicos o dispositivos móviles para la comunicación entre las personas que lideraban esta banda”, aseveró el viceministro. 
 
En el operativo participaron 65 policías. La banda estaba relacionada a otra organización que se dedicaba a la fabricación y distribución ilegal de armas artesanales. 
 
El coronel Carlos Alulema, jefe de la Unidad Nacional contra los delitos de Extorsión y Secuestros, indicó que están averiguando la capacidad de producción que tenía la fábrica.
 
“Tenían la potencia, la capacidad de fuego suficiente como para cumplir su rol como elemento de agresión fuerte para matar a una persona”, argumentó Alulema. 
 
Luego de recibir 120 denuncias, las investigaciones duraron un mes y permitieron decomisar armas y carros. 
 

La organización que fue desarticulada estaba relacionada con otra red que se dedicaba a la fabricación ilegal de armas.

 

15 personas fueron detenidas, entre ellas 5 agentes de tratamiento penitenciario de Manabí. La organización delictiva operaba desde la cárcel, como lo indica el viceministro del Interior Diego Fuentes. 

 

“Dos personas adicionales son personas privadas de libertad. De las dos personas privadas de libertad, supuestamente eran quienes lideraban esta organización delictiva”, explicó Fuentes a la prensa. 

 

Era una banda que tenía toda la estructura para robar los vehículos y desmantelarlos.

 

Así operaba este grupo delictivo: 

 

Luego de que los carros son sustraídos se desactiva el sistema de rastreo. Tras esto sus dueños son extorsionados para la devolución de sus vehículos. Tras cumplir el pago, los carros eran entregados pero desmantelados y los vehículos de quienes no se sometían, eran incinerados.

 

Los agentes de tratamiento penitenciario trabajaban directamente para las personas privadas de libertad.

 

“Porque su participación consistía en permitir y facilitar el ingreso de medios electrónicos o dispositivos móviles para la comunicación entre las personas que lideraban esta banda”, aseveró el viceministro. 

 

En el operativo participaron 65 policías. La banda estaba relacionada a otra organización que se dedicaba a la fabricación y distribución ilegal de armas artesanales. 

 

El coronel Carlos Alulema, jefe de la Unidad Nacional contra los delitos de Extorsión y Secuestros, indicó que están averiguando la capacidad de producción que tenía la fábrica.

 

“Tenían la potencia, la capacidad de fuego suficiente como para cumplir su rol como elemento de agresión fuerte para matar a una persona”, argumentó Alulema. 

 

Luego de recibir 120 denuncias, las investigaciones duraron un mes y permitieron decomisar armas y carros. 

 

 

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