Las fiestas de Quito impulsaron los negocios de comidas

En la Plaza Grande el ambiente festivo invade el corazón de propios y extraños. Ahí, abajo  de la iglesia de La Catedral, visitamos el bar 'Fabiolita', donde los típicos sánduches de pernil, el seco de chivo y los jugos naturales están a la orden del día. Mónica Tito los prepara con mucha rapidez, dice que se debe aprovechar el tiempo por la masiva afluencia de clientes.

6 Diciembre, 2012, 6:17 pm
Por: Redacción 

En la Plaza Grande el ambiente festivo invade el corazón de propios y extraños. Ahí, abajo  de la iglesia de La Catedral, visitamos el bar 'Fabiolita', donde los típicos sánduches de pernil, el seco de chivo y los jugos naturales están a la orden del día. Mónica Tito los prepara con mucha rapidez, dice que se debe aprovechar el tiempo por la masiva afluencia de clientes.

Mercedes Nieto es fiel cliente de este negocio que vive en el norte de Quito, pero cuando visita el centro no puede regresar sin probar un sánduche de pernil de dós dólares.

Diagonal a la Vicepresidencia, se encuentra el restaurante 'La Colemena', un local donde se prepara la guatita desde hace más de 50 años.  

Uno de sus propietarios, Paúl Vaca, reconoce que las ventas en estos primeros días de diciembre están mejores que los meses anteriores; sin embargo, el panorama es diferente para otro tipo de comercio.

Betty Manobanda, vendedora informal por trece años, vende la tradicional espumilla. Con el dinero que gana mantiene a sus cuatro hijos. Ella cuenta que por culpa de la Policía no logra vender lo necesario.

En la Plaza Grande el ambiente festivo invade el corazón de propios y extraños. Ahí, abajo  de la iglesia de La Catedral, visitamos el bar 'Fabiolita', donde los típicos sánduches de pernil, el seco de chivo y los jugos naturales están a la orden del día. Mónica Tito los prepara con mucha rapidez, dice que se debe aprovechar el tiempo por la masiva afluencia de clientes.

Mercedes Nieto es fiel cliente de este negocio que vive en el norte de Quito, pero cuando visita el centro no puede regresar sin probar un sánduche de pernil de dós dólares.

Diagonal a la Vicepresidencia, se encuentra el restaurante 'La Colemena', un local donde se prepara la guatita desde hace más de 50 años.  

Uno de sus propietarios, Paúl Vaca, reconoce que las ventas en estos primeros días de diciembre están mejores que los meses anteriores; sin embargo, el panorama es diferente para otro tipo de comercio.

Betty Manobanda, vendedora informal por trece años, vende la tradicional espumilla. Con el dinero que gana mantiene a sus cuatro hijos. Ella cuenta que por culpa de la Policía no logra vender lo necesario.