Quito carece de infraestructura para personas con discapacidades físicas

Con una hora y media de anticipación, Milton Arroba sale todos los días de su casa ubicada al sur de la capital, para llegar puntualmente a su trabajo.

5 Diciembre, 2012, 5:39 pm
Por: Redacción 

Con una hora y media de anticipación, Milton Arroba sale todos los días de su casa ubicada al sur de la capital, para llegar puntualmente a su trabajo.

La parada de bus se encuentra cerca de donde vive pero debido a la falta de rampas en las veredas tiene que recorrer varios metros por la calle esquivando vehículos. Su madre vive con el miedo constante de que algo le pueda pasar.

Esta no es la única dificultad a la que Milton se enfrenta. En su viaje tiene que sortear un sinnúmero de obstáculos en las veredas.

Lo mismo le ocurre a Verónica Granja, quien es no vidente. Al salir de su trabajo tiene que esquivar motos, carros, veredas con fierros, huecos y calles sin semáforos. A tal punto que se siente más segura en la calles que en la acera.

Barreras arquitectónicas como puentes o rampas, impiden el libre desplazamiento de personas con discapacidad (PCD).

Sin embargo, la nueva ley de discapacidades garantiza a las PCD el acceso a bienes y servicios sin limitaciones arquitectónicas.

Lenín Uqillas, subsecretario del Consejo Metropolitano de Discapacidades, dice que para ello todavía hay mucho por hacer: “Ahora todas las construcciones deben ser construidas para personas con discapacidad”.

Así como Miltón y Verónica, las personas con dificultades para movilizarse podrían ahorrar tiempo y gozarían de mayor independencia si se eliminaran las barreras arquitectónicas.

Proyectos de inclusión del Municipio de Quito

Como parte del trabajo del Consejo Metropolitano de Discapacidades (Comedis), a través de capacitaciones y el acceso a créditos, 55 personas han sido reinsertadas al sector productivo este año. Para el siguiente se prevé ampliar la cobertura a 150.

Asimismo, según Lenin Uquillas, actualmente se trabaja en la construcción de viviendas con accesos para personas con discapacidad. Además, 189 niños han ingresado a escuelas y colegios municipales con el objetivo de garantizar la reinserción de este sector de la población en el proceso educativo.

Con una hora y media de anticipación, Milton Arroba sale todos los días de su casa ubicada al sur de la capital, para llegar puntualmente a su trabajo.

La parada de bus se encuentra cerca de donde vive pero debido a la falta de rampas en las veredas tiene que recorrer varios metros por la calle esquivando vehículos. Su madre vive con el miedo constante de que algo le pueda pasar.

Esta no es la única dificultad a la que Milton se enfrenta. En su viaje tiene que sortear un sinnúmero de obstáculos en las veredas.

Lo mismo le ocurre a Verónica Granja, quien es no vidente. Al salir de su trabajo tiene que esquivar motos, carros, veredas con fierros, huecos y calles sin semáforos. A tal punto que se siente más segura en la calles que en la acera.

Barreras arquitectónicas como puentes o rampas, impiden el libre desplazamiento de personas con discapacidad (PCD).

Sin embargo, la nueva ley de discapacidades garantiza a las PCD el acceso a bienes y servicios sin limitaciones arquitectónicas.

Lenín Uqillas, subsecretario del Consejo Metropolitano de Discapacidades, dice que para ello todavía hay mucho por hacer: “Ahora todas las construcciones deben ser construidas para personas con discapacidad”.

Así como Miltón y Verónica, las personas con dificultades para movilizarse podrían ahorrar tiempo y gozarían de mayor independencia si se eliminaran las barreras arquitectónicas.

Proyectos de inclusión del Municipio de Quito

Como parte del trabajo del Consejo Metropolitano de Discapacidades (Comedis), a través de capacitaciones y el acceso a créditos, 55 personas han sido reinsertadas al sector productivo este año. Para el siguiente se prevé ampliar la cobertura a 150.

Asimismo, según Lenin Uquillas, actualmente se trabaja en la construcción de viviendas con accesos para personas con discapacidad. Además, 189 niños han ingresado a escuelas y colegios municipales con el objetivo de garantizar la reinserción de este sector de la población en el proceso educativo.