Medidas buscan fortalecer la producción del sombrero de paja toquilla

El reconocimiento del sombrero de Paja Toquilla como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, abre una puerta para que los artesanos puedan perfeccionar su técnicas a través de programas de capacitación del Gobierno Nacional que se analizarán la próxima semana.

6 Diciembre, 2012, 7:21 pm
Por: Redacción 

El reconocimiento del sombrero de Paja Toquilla como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, abre una puerta para que los artesanos puedan perfeccionar su técnicas a través de programas de capacitación del Gobierno Nacional que se analizarán la próxima semana.

El director del Instituto Patrimonio Cultural, Miguel Iturraldi, asegura que con la declaratoria comenzará una campaña de difusión y protección del tejido tradicional, que reflejen el compromiso de las personas para transmitir estos conocimientos a las nuevas generaciones.

Iturraldi dijo además que el Gobierno valorará más la mano de obra de los artesanos que lo producen.

El Instituto Ecuatoriano de Propiedad Intelectual (IEPI) asegura que el reconocimiento de la Unesco reivindica el origen ecuatoriano del sombrero, por lo que ahora se espera crear una denominación general y quitar la de 'Panaman Hat'.

Por otro lado, el Ministerio de Ambiente trabajará en un control para la reforestación de la planta que se utiliza en su producción y que se cultiva en las partes montañosas de la costa y oriente ecuatoriano. Específicamente en las provincia de Manabí, Guayas, Esmeraldas y Morona Santiago.

El sombrero de Paja Toquilla suma el sexto Patrimonio del Ecuador declarado por la Unesco: Quito, Patrimonio Cultural de la humanidad (1978); Galápagos, Patrimonio Natural (1979); el Parque Nacional Sangay, mismo título (1983); Cuenca, Patrimonio Cultural (1999); el pueblo Zápara, Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad (2008). Y desde ayer, el sombrero de paja toquilla como Patrimonio Inmaterial.

Historia

El tejido se originó en Manabí. En 1630, el indígena Domingo Chóez conjugó esta materia prima con la forma de los sombreros españoles. La actividad toquillera se consolidó en el siglo XVII cuando decayó la producción de algodón y los europeos empezaron a demandarlo como un sustituto del de paño. Los tejedores de Montecristi y Jipijapa se especializaron en la elaboración del sombrero bajo el modelo europeo.

En 1859, la Reina de España mandó a que se organizara en Aranjuez una compañía de infantería cuyo uniforme diario contara con un ‘sombrero jipijapa’. El auge exportador generó una etapa de bonanza económica. Hacia 1863 salió desde el Puerto de Guayaquil la increíble cifra de 500 mil sombreros anuales.

Para 1854, el valor de la exportación del sombrero superó al del cacao, siendo aquel año el producto que mayores ingresos le dio al Estado ecuatoriano. Momentos claves en los que se dio una notoria alza en la producción toquillera fueron la Exposición Mundial de París (1855), en la que se promocionó el sombrero ecuatoriano que, a finales del siglo XIX, con la construcción del Canal de Panamá, generó una gran demanda.

Al ser la vía interoceánica una obra majestuosa de ingeniería en el mundo, su construcción incluyó un despliegue que incluía a los obreros usando el sombrero, además de políticos. Este hecho llevó a la errónea denominación de ‘Panama Hat’.

El reconocimiento del sombrero de Paja Toquilla como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, abre una puerta para que los artesanos puedan perfeccionar su técnicas a través de programas de capacitación del Gobierno Nacional que se analizarán la próxima semana.

El director del Instituto Patrimonio Cultural, Miguel Iturraldi, asegura que con la declaratoria comenzará una campaña de difusión y protección del tejido tradicional, que reflejen el compromiso de las personas para transmitir estos conocimientos a las nuevas generaciones.

Iturraldi dijo además que el Gobierno valorará más la mano de obra de los artesanos que lo producen.

El Instituto Ecuatoriano de Propiedad Intelectual (IEPI) asegura que el reconocimiento de la Unesco reivindica el origen ecuatoriano del sombrero, por lo que ahora se espera crear una denominación general y quitar la de 'Panaman Hat'.

Por otro lado, el Ministerio de Ambiente trabajará en un control para la reforestación de la planta que se utiliza en su producción y que se cultiva en las partes montañosas de la costa y oriente ecuatoriano. Específicamente en las provincia de Manabí, Guayas, Esmeraldas y Morona Santiago.

El sombrero de Paja Toquilla suma el sexto Patrimonio del Ecuador declarado por la Unesco: Quito, Patrimonio Cultural de la humanidad (1978); Galápagos, Patrimonio Natural (1979); el Parque Nacional Sangay, mismo título (1983); Cuenca, Patrimonio Cultural (1999); el pueblo Zápara, Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad (2008). Y desde ayer, el sombrero de paja toquilla como Patrimonio Inmaterial.

Historia

El tejido se originó en Manabí. En 1630, el indígena Domingo Chóez conjugó esta materia prima con la forma de los sombreros españoles. La actividad toquillera se consolidó en el siglo XVII cuando decayó la producción de algodón y los europeos empezaron a demandarlo como un sustituto del de paño. Los tejedores de Montecristi y Jipijapa se especializaron en la elaboración del sombrero bajo el modelo europeo.

En 1859, la Reina de España mandó a que se organizara en Aranjuez una compañía de infantería cuyo uniforme diario contara con un ‘sombrero jipijapa’. El auge exportador generó una etapa de bonanza económica. Hacia 1863 salió desde el Puerto de Guayaquil la increíble cifra de 500 mil sombreros anuales.

Para 1854, el valor de la exportación del sombrero superó al del cacao, siendo aquel año el producto que mayores ingresos le dio al Estado ecuatoriano. Momentos claves en los que se dio una notoria alza en la producción toquillera fueron la Exposición Mundial de París (1855), en la que se promocionó el sombrero ecuatoriano que, a finales del siglo XIX, con la construcción del Canal de Panamá, generó una gran demanda.

Al ser la vía interoceánica una obra majestuosa de ingeniería en el mundo, su construcción incluyó un despliegue que incluía a los obreros usando el sombrero, además de políticos. Este hecho llevó a la errónea denominación de ‘Panama Hat’.