Sombreros de paja toquilla, un arte para la humanidad

Los tejedores de sombreros de paja toquilla hacen que su arte pase de generación en generación.

5 Diciembre, 2012, 10:47 pm
Por: Redacción 

Los tejedores de sombreros de paja toquilla hacen que su arte pase de generación en generación.

El camino del sombrero de la paja toquilla comienza en el campo, donde los artesanos ya son expertos en reconocer las ramas que sirven, de las que no.

El proceso de recoger la paja puede tomar un día entero y es apenas el inicio, después hay que preparar la paja recogida. Hay quitarle las puntas y el corazón.

Luego hay que llevarla al fuego, hervirla por horas; esta, para los que conocen el proceso, es una de las etapas más importantes.

Las manos expertas de los tejedores van dando forma a estos hilos. Lo que muchos de ellos creen que es solo un sombrero, en realidad es la herencia invaluable a este país.

Hoy la Unesco decidió que el tejido del sombrero de paja toquilla debe ser un Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Alicia Ortega está al mando de una empresa que se dedica a exportar el arte convertido en sombreros. Ahora hecho un proceso industrial, el camino de la paja toquilla termina convertido en un fino souvenir para los visitantes.

La mayoría de los turistas conoce a los sombreros de paja toquilla ecuatorianos como los 'Panama hat', porque a principios del siglo XX se los exportaba a través de ese país, Panamá. De panameños, sin embargo, solo tienen el nombre.

“Los sombreros de paja toquilla son orgullosamente 100% ecuatorianos”, recalca Ortega.    

El arte de tejer sombreros tradicionalmente viaja de generación en generación. A partir de ahora, la actividad estará protegida y será impulsada con mayor ahínco.

El sombrero de paja toquilla ya no es sólo una tradición ecuatoriana, es también un patrimonio de toda la humanidad.

Los tejedores de sombreros de paja toquilla hacen que su arte pase de generación en generación.

El camino del sombrero de la paja toquilla comienza en el campo, donde los artesanos ya son expertos en reconocer las ramas que sirven, de las que no.

El proceso de recoger la paja puede tomar un día entero y es apenas el inicio, después hay que preparar la paja recogida. Hay quitarle las puntas y el corazón.

Luego hay que llevarla al fuego, hervirla por horas; esta, para los que conocen el proceso, es una de las etapas más importantes.

Las manos expertas de los tejedores van dando forma a estos hilos. Lo que muchos de ellos creen que es solo un sombrero, en realidad es la herencia invaluable a este país.

Hoy la Unesco decidió que el tejido del sombrero de paja toquilla debe ser un Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Alicia Ortega está al mando de una empresa que se dedica a exportar el arte convertido en sombreros. Ahora hecho un proceso industrial, el camino de la paja toquilla termina convertido en un fino souvenir para los visitantes.

La mayoría de los turistas conoce a los sombreros de paja toquilla ecuatorianos como los 'Panama hat', porque a principios del siglo XX se los exportaba a través de ese país, Panamá. De panameños, sin embargo, solo tienen el nombre.

“Los sombreros de paja toquilla son orgullosamente 100% ecuatorianos”, recalca Ortega.    

El arte de tejer sombreros tradicionalmente viaja de generación en generación. A partir de ahora, la actividad estará protegida y será impulsada con mayor ahínco.

El sombrero de paja toquilla ya no es sólo una tradición ecuatoriana, es también un patrimonio de toda la humanidad.