Estudian la época en que casi desapareció la vida en la Tierra

El suceso, ocurrido hace 252 millones de años, destruyó el 96 por ciento de las especies marinas.

CIENCIA.- El suceso, ocurrido hace 252 millones de años, destruyó el 96% de las especies marinas y el 70% de la vida en la tierra. Foto referencia de Archivo
26 Mayo, 2014, 9:16 am
Por: Redacción 
La extinción masiva más grande en la historia de la vida animal ocurrió hace unos 252 millones años y aniquiló más del 96 por ciento de las especies marinas y el 70 por ciento de la vida en la tierra, incluyendo a los insectos más grandes que se sabe habitaron la Tierra. Múltiples teorías intentaron explicar la causa de lo que ahora se conoce como “la extinción de finales del Pérmico”. Se habló de un impacto de asteroide, de erupciones volcánicas masivas o de una cascada catastrófica de acontecimientos ambientales.
 
Pero la determinación exacta de la causa exige mejores mediciones. Ahora, los investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) determinaron que la extinción de finales del Pérmico se produjo en unos 60 mil años, algo prácticamente instantáneo desde el punto de vista geológico.
 
La nueva escala de tiempo se basa en técnicas de datación más precisas, e indica que la más grave extinción en la historia pudo haber ocurrido 10 veces más rápido de lo que los científicos habían pensado previamente. “Determinamos la extinción en una duración de tiempo absoluto”, dice Sam Bowring, profesor de Ciencias Terrestres y Planetarias del MIT.
 
¿Cómo pudo desaparecer el 96 por ciento de todo lo que vivió en los océanos en unas decenas de miles de años?
“Podría ser que una extinción excepcional requiera una explicación excepcional”, agregó. Además de establecer la duración de la extinción, Bowring y un colega del Instituto Nanjing de Geología y Paleontología también encontraron que 10 mil años antes de desencadenarse la mortandad, los océanos experimentaron un pulso liviano de carbono, lo que probablemente refleja una adición masiva de dióxido de carbono a la atmósfera. Este cambio dramático puede haber llevado a una acidificación generalizada del océano y al aumento de la temperatura del mar en 10 grados centígrados o más, matando a la mayoría de la vida marina.
 
Pero, ¿qué provocó el aumento en el dióxido de carbono? La teoría que prevalece para los geólogos y paleontólogos tiene que ver con daños extensos y duraderos debido a erupciones volcánicas en una región de Rusia, cuyas colinas escalonadas son el resultado de repetidas erupciones de magma.
 
Para determinar si estas erupciones provocaron un masivo incremento en el dióxido de carbono oceánico, Bowring está utilizando técnicas de datación similar para establecer un calendario para las erupciones volcánicas del período Pérmico que se estima habría cubierto más de cinco millones de kilómetros cúbicos.
 
“Está claro que lo que desencadenó la extinción debió haber actuado con gran rapidez”, dice Burgess, autor principal de un artículo que informa de los resultados en la revista Proceedings. “Lo suficientemente rápido como para desestabilizar la biósfera antes de que la mayoría de la vida vegetal y animal tenga un tiempo de adaptación en un esfuerzo por sobrevivir”.
 
En 2006, Bowring realizó un viaje a Meishan, en China, una región cuyas formaciones rocosas tienen evidencias de la extinción de finales del Pérmico; geocronólogos y paleontólogos fueron a la zona para buscar pistas en sus capas de roca sedimentaria. Ahora, el equipo revisó sus cálculos con la utilización de técnicas de datación más precisas, sobre la base de una mejor comprensión de las incertidumbres en las mediciones de escala de tiempo. Con este conocimiento, Bowring y sus colegas volvieron a analizar muestras de roca recolectadas de cinco camas de ceniza volcánica en el límite entre el Pérmico y el Triásico.
 
Los investigadores pulverizaron rocas y separaron cristales de circón diminutos que contienen una mezcla de uranio y plomo. Se aisló entonces el uranio del plomo, y se midieron las proporciones de ambos isótopos para determinar la edad de cada muestra de roca.
 
A partir de sus mediciones, los investigadores determinaron un modelo mucho más preciso para la extinción de finales del Pérmico, que ahora parece haber durado unos 60 mil años y fue precedida inmediatamente por un fuerte aumento del dióxido de carbono en los océanos.
 
Esta nueva línea de tiempo añade peso a la teoría de que la extinción fue provocada por erupciones volcánicas masivas siberianas que liberaron productos químicos volátiles, como el dióxido de carbono, a la atmósfera y los océanos.
 
Con una línea de tiempo de extinción tan corto, Bowring dice que es posible que un solo pulso catastrófico de actividad magmática desencadenó un colapso casi instantáneo de todos los ecosistemas globales.
 
Para confirmar si los volcanes siberianos son de hecho la causa irrefutable de la extinción, Burgess y Bowring planean determinar una línea de tiempo igual de precisa para estas erupciones, y compararla con la nueva línea de tiempo de extinción para ver dónde los dos eventos se superponen.
 
Con información de El Clarín
La extinción masiva más grande en la historia de la vida animal ocurrió hace unos 252 millones años y aniquiló más del 96 por ciento de las especies marinas y el 70 por ciento de la vida en la tierra, incluyendo a los insectos más grandes que se sabe habitaron la Tierra. Múltiples teorías intentaron explicar la causa de lo que ahora se conoce como “la extinción de finales del Pérmico”. Se habló de un impacto de asteroide, de erupciones volcánicas masivas o de una cascada catastrófica de acontecimientos ambientales.
 
Pero la determinación exacta de la causa exige mejores mediciones. Ahora, los investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) determinaron que la extinción de finales del Pérmico se produjo en unos 60 mil años, algo prácticamente instantáneo desde el punto de vista geológico.
 
La nueva escala de tiempo se basa en técnicas de datación más precisas, e indica que la más grave extinción en la historia pudo haber ocurrido 10 veces más rápido de lo que los científicos habían pensado previamente. “Determinamos la extinción en una duración de tiempo absoluto”, dice Sam Bowring, profesor de Ciencias Terrestres y Planetarias del MIT.
 
¿Cómo pudo desaparecer el 96 por ciento de todo lo que vivió en los océanos en unas decenas de miles de años?
“Podría ser que una extinción excepcional requiera una explicación excepcional”, agregó. Además de establecer la duración de la extinción, Bowring y un colega del Instituto Nanjing de Geología y Paleontología también encontraron que 10 mil años antes de desencadenarse la mortandad, los océanos experimentaron un pulso liviano de carbono, lo que probablemente refleja una adición masiva de dióxido de carbono a la atmósfera. Este cambio dramático puede haber llevado a una acidificación generalizada del océano y al aumento de la temperatura del mar en 10 grados centígrados o más, matando a la mayoría de la vida marina.
 
Pero, ¿qué provocó el aumento en el dióxido de carbono? La teoría que prevalece para los geólogos y paleontólogos tiene que ver con daños extensos y duraderos debido a erupciones volcánicas en una región de Rusia, cuyas colinas escalonadas son el resultado de repetidas erupciones de magma.
 
Para determinar si estas erupciones provocaron un masivo incremento en el dióxido de carbono oceánico, Bowring está utilizando técnicas de datación similar para establecer un calendario para las erupciones volcánicas del período Pérmico que se estima habría cubierto más de cinco millones de kilómetros cúbicos.
 
“Está claro que lo que desencadenó la extinción debió haber actuado con gran rapidez”, dice Burgess, autor principal de un artículo que informa de los resultados en la revista Proceedings. “Lo suficientemente rápido como para desestabilizar la biósfera antes de que la mayoría de la vida vegetal y animal tenga un tiempo de adaptación en un esfuerzo por sobrevivir”.
 
En 2006, Bowring realizó un viaje a Meishan, en China, una región cuyas formaciones rocosas tienen evidencias de la extinción de finales del Pérmico; geocronólogos y paleontólogos fueron a la zona para buscar pistas en sus capas de roca sedimentaria. Ahora, el equipo revisó sus cálculos con la utilización de técnicas de datación más precisas, sobre la base de una mejor comprensión de las incertidumbres en las mediciones de escala de tiempo. Con este conocimiento, Bowring y sus colegas volvieron a analizar muestras de roca recolectadas de cinco camas de ceniza volcánica en el límite entre el Pérmico y el Triásico.
 
Los investigadores pulverizaron rocas y separaron cristales de circón diminutos que contienen una mezcla de uranio y plomo. Se aisló entonces el uranio del plomo, y se midieron las proporciones de ambos isótopos para determinar la edad de cada muestra de roca.
 
A partir de sus mediciones, los investigadores determinaron un modelo mucho más preciso para la extinción de finales del Pérmico, que ahora parece haber durado unos 60 mil años y fue precedida inmediatamente por un fuerte aumento del dióxido de carbono en los océanos.
 
Esta nueva línea de tiempo añade peso a la teoría de que la extinción fue provocada por erupciones volcánicas masivas siberianas que liberaron productos químicos volátiles, como el dióxido de carbono, a la atmósfera y los océanos.
 
Con una línea de tiempo de extinción tan corto, Bowring dice que es posible que un solo pulso catastrófico de actividad magmática desencadenó un colapso casi instantáneo de todos los ecosistemas globales.
 
Para confirmar si los volcanes siberianos son de hecho la causa irrefutable de la extinción, Burgess y Bowring planean determinar una línea de tiempo igual de precisa para estas erupciones, y compararla con la nueva línea de tiempo de extinción para ver dónde los dos eventos se superponen.
 
Con información de El Clarín