08 ene 2014 , 06:52

La violencia en Venezuela junta a Maduro y a Capriles

El presidente Nicolás Maduro y el líder opositor Henrique Capriles se dieron la mano.

La violencia en Venezuela, un país consternado tras el asesinato esta semana de una popular actriz y modelo y de su esposo, ha juntado al presidente, Nicolás Maduro, y al líder opositor Henrique Capriles en una reunión en la que tomaron parte alcaldes y gobernadores para tratar de unir esfuerzos.

 

Tras meses de insultos y acusaciones y de una extrema crispación postelectoral por la victoria de Maduro en los comicios presidenciales de abril del año pasado -un resultado que Capriles no reconoce-, el gobernador del estado Miranda (centro) y el sucesor de Hugo Chávez se estrecharon hoy la mano.

 

El saludo fue breve y distante. Maduro dio la mano a quienes se encontraban en la primera fila de asientos colocados para asistir a la sesión realizada en Miraflores (sede de Gobierno); también alcanzó a los de la segunda línea y con más dificultad a quienes se encontraban aún más atrás, como era el caso de Capriles.

 

En la única mención indirecta a Capriles, en el momento en que aprobaba recursos extraordinarios para los diferentes estados del país, Maduro bromeó sobre el monto diciendo: "Vamos a tener que pedir prestado al Zulia, al Zulia y a Miranda".

 

A diferencia de lo ocurrido hace un mes en otra reunión con alcaldes opositores, cuando intercambió opiniones e interactuó con los asistentes durante casi cinco horas, hoy habló sólo Maduro para proponer el inicio de un trabajo que "en un mes tenga resultados concretos en la práctica y en la formulación de una política" sobre el tema.

 

El presidente venezolano compartió con los asistentes su preocupación por la situación de la inseguridad llamándoles a trabajar de manera integral y coordenada en dar respuesta a un flagelo que, según el Gobierno, se cobró la vida de más de 11.000 personas el año pasado.

 

La cifra es inferior a los 16.000 del año precedente, pero la organización no gubernamental Observatorio Venezolano de Violencia asegura que los asesinatos fueron más de 23.000.

 

Maduro agradeció la presencia en la reunión de los 23 gobernadores y 79 alcaldes de ciudades que, en total, dijo Maduro, lidian con el 80 % de los delitos del país.

 

"He propuesto, y yo se lo propongo a ustedes, para que me ayuden a hacerlo (...), un Plan de Pacificación general en el año 2014 en todo el territorio de la patria", indicó el mandatario ante los asistentes a la reunión.

 

"Esto es un proceso de pacificación y desarme, nadie se puede quedar con armas, las armas las tiene la República (...) tenemos que ir a un proceso de pacificación y desarme global", indicó Maduro.

 

El Gobierno venezolano aprobó en los últimos meses varias medidas, incluida la denominada Ley Desarme, para tratar de sacar de las calles las alrededor de 10 millones de armas que extraoficialmente circulan ilegalmente por el país.

 

Maduro además anunció que trabaja en una Ley de Pacificación, para la que les pidió opinión a los asistentes, y que busca "combinar fortalecer la seguridad del Estado" y un Estado actuando en la "construcción de la paz".

 

Recordó que en 2014 y hasta finales de 2015 no habrá elecciones y llamó a todos a volcarse en el trabajo. "Cuenten conmigo en la medida de mis posibilidades con mis aciertos y con mis errores", indicó.

 

Rechazó que se haya tratado de utilizar la situación de la inseguridad para, dijo, "la manipulación política de manera recurrente", y consideró una "falta de respeto" el tratamiento dado por medios que no identificó al asesinato de la exreina de belleza Mónica Spear.

 

El crimen de Spear, de 29 años, Miss Venezuela 2004 y una conocida actriz de telenovelas, y de su marido, Thomas Henry Berry, de 39, a manos de delincuentes que además hirieron a su hija, de 5 años, dejó a Venezuela en estado de conmoción y llevó al gobernante a adelantar la reunión que hoy tuvo lugar.

 

El presidente venezolano anunció la detención de uno de los presuntos involucrados en el asesinato y la identificación del resto de los implicados, a quienes prometió "buscar con la ley en la mano", reiterando sus promesas de actuar con firmeza ante el crimen.

 

"Sin lugar a dudas el evento de ayer creo que nos tocó a todos (...) cada quien tiene que asumir su responsabilidad, yo asumo la mía, plenamente (...) mas allá de las diferencias ideológicas que tengamos desde el punto de vista humano es terrible constatar eso que sucedió ayer y la sociedad tiene que reaccionar", dijo.

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