Se escabullen para buscar a familiares en Guatemala

La furia desatada por el coloso cobró al menos 109 vidas.

La furia desatada por el Volcán de Fuego cobró al menos 109 vidas. Foto: AP
8 Junio, 2018, 7:54 am
Por: Redacción 
Las autoridades de Guatemala enfrentan este viernes una encrucijada respecto a si continúan o no con la búsqueda de unos 200 desparecidos tras la erupción el domingo pasado del volcán de Fuego, que se cobró al menos 109 vidas.
 
El volcán, de 3.763 metros de altura, situado a 35 km al suroeste de la capital, registró el domingo su erupción más fuerte de las últimas cuatro décadas, que dejó al menos 109 muertos y 197 desaparecidos.
 
La furia desatada por el coloso dejó además 58 personas heridas y 12.407 evacuadas, de las cuales 4.137 fueron llevadas a 21 albergues, según el último balance divulgado por la Conred, ente estatal a cargo de protección civil.
 
Familiares se escabullen
 
El jueves, socorristas, policías y soldados no pudieron ingresar al área de impacto, pero sí maquinaria pesada para comenzar a retirar escombros y a limpiar la llamada "zona 0". 
 
Ante la suspensión de las operaciones de búsqueda y rescate algunos familiares de víctimas se arriesgaron y entraron por su cuenta al sitio de la tragedia, pese a la restricción anunciada por la policía.
 
Los agentes montaron un centro de control sobre la carretera para impedir el acceso a las personas, sin embargo dolidos familiares se escabulleron por otros lugares para evadir a las autoridades, principalmente atravesando sembradíos de café.
 
"Ya no los vamos a recuperar completos (los cuerpos), ahora aunque sea en pedazos que los encontremos", comentó resignado Luis Vásquez, al aceptar el ingreso de maquinaria pesada para demoler la vivienda de su familia y buscar los restos de siete allegados que perdió en la erupción.
 
Las personas que ingresan al lugar ponen en riesgo su vida pues en cualquier momento se pueden generar flujos piroclásticos, compuestos por gases tóxicos, piedras y materia volcánica, que baja a gran velocidad y arrasan con todo lo que encuentran a su paso, según el Instituto de Vulcanología (Insivumeh).
 
Una de esas avalanchas fue la que sepultó el domingo decenas de viviendas y dejó la estela de muertos y desaparecidos.
 
En busca de responsables
 
La tragedia también comenzó a trasladarse al ámbito legal, pues la Fiscalía de Guatemala anunció el jueves que investigará si hubo negligencia en la respuesta a la erupción por no evacuar a los pobladores a tiempo para intentar evitar la catástrofe.
 
Los ojos están puestos en el secretario de la Conred, Sergio Cabañas, y el director Instituto de Vulcanología, Eddy Sánchez, quienes entraron a un cruce de acusaciones el miércoles durante una comparecencia ante el Congreso.
 
La Conred es el ente encargado de emitir las alertas y ordenar las evacuaciones con base en informes que proporciona el Insivumeh.
 
AFP
Las autoridades de Guatemala enfrentan este viernes una encrucijada respecto a si continúan o no con la búsqueda de unos 200 desparecidos tras la erupción el domingo pasado del volcán de Fuego, que se cobró al menos 109 vidas.
 
El volcán, de 3.763 metros de altura, situado a 35 km al suroeste de la capital, registró el domingo su erupción más fuerte de las últimas cuatro décadas, que dejó al menos 109 muertos y 197 desaparecidos.
 
La furia desatada por el coloso dejó además 58 personas heridas y 12.407 evacuadas, de las cuales 4.137 fueron llevadas a 21 albergues, según el último balance divulgado por la Conred, ente estatal a cargo de protección civil.
 
Familiares se escabullen
 
El jueves, socorristas, policías y soldados no pudieron ingresar al área de impacto, pero sí maquinaria pesada para comenzar a retirar escombros y a limpiar la llamada "zona 0". 
 
Ante la suspensión de las operaciones de búsqueda y rescate algunos familiares de víctimas se arriesgaron y entraron por su cuenta al sitio de la tragedia, pese a la restricción anunciada por la policía.
 
Los agentes montaron un centro de control sobre la carretera para impedir el acceso a las personas, sin embargo dolidos familiares se escabulleron por otros lugares para evadir a las autoridades, principalmente atravesando sembradíos de café.
 
"Ya no los vamos a recuperar completos (los cuerpos), ahora aunque sea en pedazos que los encontremos", comentó resignado Luis Vásquez, al aceptar el ingreso de maquinaria pesada para demoler la vivienda de su familia y buscar los restos de siete allegados que perdió en la erupción.
 
Las personas que ingresan al lugar ponen en riesgo su vida pues en cualquier momento se pueden generar flujos piroclásticos, compuestos por gases tóxicos, piedras y materia volcánica, que baja a gran velocidad y arrasan con todo lo que encuentran a su paso, según el Instituto de Vulcanología (Insivumeh).
 
Una de esas avalanchas fue la que sepultó el domingo decenas de viviendas y dejó la estela de muertos y desaparecidos.
 
En busca de responsables
 
La tragedia también comenzó a trasladarse al ámbito legal, pues la Fiscalía de Guatemala anunció el jueves que investigará si hubo negligencia en la respuesta a la erupción por no evacuar a los pobladores a tiempo para intentar evitar la catástrofe.
 
Los ojos están puestos en el secretario de la Conred, Sergio Cabañas, y el director Instituto de Vulcanología, Eddy Sánchez, quienes entraron a un cruce de acusaciones el miércoles durante una comparecencia ante el Congreso.
 
La Conred es el ente encargado de emitir las alertas y ordenar las evacuaciones con base en informes que proporciona el Insivumeh.