¿Cómo justifica el gobierno británico su actuación en el caso Snowden?

El primer ministro británico ordenó a un alto funcionario que contactara a The Guardian.

21 Agosto, 2013, 12:11 pm
Por: Redacción 
El primer ministro de Reino Unido, David Cameron, ordenó a un alto funcionario que contactara al diario británico The Guardian con motivo de su publicación de los documentos filtrados por el excontratista de inteligencia estadounidense Edward Snowden.
 
Fuentes gubernamentales contactadas por el corresponsal de asuntos políticos de la BBC, Chris Mason, confirmaron que el premier británico encomendó la tarea a su secretario de gabinete, Jeremy Heywood.
 
El martes, los periódicos británicos The Independent y Daily Mail habían asegurado que el propio Cameron había dado instrucciones a Heywood para que transmitiera a The Guardian las implicaciones de seguir revelando datos de las operaciones de espionaje realizadas por Estados Unidos y el Reino Unido.
 
Las fuentes contactadas por la BBC señalaron que "el gobierno temía que la información secreta en poder del diario cayera en las manos equivocadas" y generara una amenaza a Reino Unido y agregaron que habría sido "una total abdicación de sus responsabilidades" que el Ejecutivo no hablara con el periódico.
 
Las conversaciones entre funcionarios del gobierno y The Guardian contaron además con la aprobación explícita del viceprimer ministro Nick Clegg y del canciller William Hague, aseguran las fuentes.
Fuente: EFE
El primer ministro de Reino Unido, David Cameron, ordenó a un alto funcionario que contactara al diario británico The Guardian con motivo de su publicación de los documentos filtrados por el excontratista de inteligencia estadounidense Edward Snowden.
 
Fuentes gubernamentales contactadas por el corresponsal de asuntos políticos de la BBC, Chris Mason, confirmaron que el premier británico encomendó la tarea a su secretario de gabinete, Jeremy Heywood.
 
El martes, los periódicos británicos The Independent y Daily Mail habían asegurado que el propio Cameron había dado instrucciones a Heywood para que transmitiera a The Guardian las implicaciones de seguir revelando datos de las operaciones de espionaje realizadas por Estados Unidos y el Reino Unido.
 
Las fuentes contactadas por la BBC señalaron que "el gobierno temía que la información secreta en poder del diario cayera en las manos equivocadas" y generara una amenaza a Reino Unido y agregaron que habría sido "una total abdicación de sus responsabilidades" que el Ejecutivo no hablara con el periódico.
 
Las conversaciones entre funcionarios del gobierno y The Guardian contaron además con la aprobación explícita del viceprimer ministro Nick Clegg y del canciller William Hague, aseguran las fuentes.