EE.UU. endurece sanciones contra Venezuela

El Secretario de Estado, Mike Pompeo, aseguró que los escrutinios fueron "una farsa"

Mike Pompeo. Foto: AFP
21 Mayo, 2018, 12:53 pm
Por: Redacción 

Estados Unidos aumentó el lunes la presión financiera sobre Venezuela, dificultando la venta de activos estatales, incluidos los de la petrolera PDVSA, tras la reelección de Nicolás Maduro en una votación que Washington calificó de "farsa".

El presidente Donald Trump firmó un decreto que prohíbe a los estadounidenses comprar obligaciones de deuda venezolana, entre ellos los de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), crucial para la economía del país sudamericano.

La orden ejecutiva, publicada por el Departamento del Tesoro, abarca todas las transacciones de deuda con el gobierno venezolano o empresas estatales, incluidos pagarés conocidos como "cuentas por cobrar".

Altos funcionarios del gobierno estadounidense dijeron que estos instrumentos habían sido utilizados por Caracas para obtener ingresos ante la necesidad de efectivo.

El senador republicano Marco Rubio, abierto crítico de Maduro, celebró la decisión de Trump.

El presidente "acaba de imponer nuevas sanciones que restringen la capacidad del régimen para ganar comisiones a través de la venta de activos del Estado y que prohíben comprar cualquier deuda con el gobierno de Venezuela, incluidas las deudas con PDVSA", dijo en su cuenta en Twitter.

Según la experta en asuntos latinoamericanos Andrea Saldarriaga, "al enfrentar el tema de la deuda y los colaterales atados a la misma, Estados Unidos busca reducir la liquidez tanto del gobierno de Venezuela como de las personas que son dueñas de algún tipo de deuda de dicho país".

"Así reducen el margen de maniobra del gobierno y de sus seguidores o aliados en el mercado de Estados Unidos y, por ende, en los mercados internacionales", explicó a AFP.

El gobierno de Trump había prometido más temprano "rápidas medidas económicas y diplomáticas" para contribuir al retorno de la democracia en Venezuela, tras tildar de "farsa" la votación del domingo.

"Estados Unidos no se quedará de brazos cruzados mientras Venezuela se desmorona y la miseria de su valiente pueblo continúa", dijo el vicepresidente Mike Pence.

Catorce países americanos del llamado Grupo de Lima decidieron este lunes llamar en consultas a sus embajadores en Venezuela y actuar para bloquear fondos internacionales destinados a Caracas. 

Estados Unidos, que desde marzo de 2015 considera a Venezuela "una amenaza a la seguridad nacional", ya aplicó una batería de medidas contra decenas de funcionarios y exfuncionarios venezolanos, entre ellos Maduro y otros altos cargos, a quienes acusa de corrupción y narcotráfico. 

El viernes, en un aumento de la presión que inició en agosto pasado, el Departamento del Tesoro sancionó al poderoso dirigente venezolano Diosdado Cabello, vicepresidente del Partido Socialista Unido (PSUV) y uno de los políticos más influyentes del país, así como a su esposa Marleny Contreras y al empresario Rafael Alfredo Sarria.

Con la sanción a Cabello casi no quedan dirigentes venezolanos de importancia fuera de la mira del gobierno de Trump.

Según la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, en inglés) del Tesoro, a inicios de mayo la lista de venezolanos sancionados alcanzaba a 62 personas y 15 entidades.

Washington, que compra un tercio del crudo venezolano, ya prohibió a entidades estadounidenses negociar deuda del Estado venezolano o de su petrolera PDVSA, y comerciar con el petro, la criptomoneda lanzada por Caracas.

Venezuela, el país con las mayores reservas petroleras del mundo, está sumida en la peor crisis económica de su historia. 

Según funcionarios electorales, Maduro ganó con 68% de los votos emitidos, superando a su rival más cercano, Henri Falcón, que cosechó el 21%. La tasa de abstención fue del 52%, un máximo histórico.

AFP

Estados Unidos aumentó el lunes la presión financiera sobre Venezuela, dificultando la venta de activos estatales, incluidos los de la petrolera PDVSA, tras la reelección de Nicolás Maduro en una votación que Washington calificó de "farsa".

El presidente Donald Trump firmó un decreto que prohíbe a los estadounidenses comprar obligaciones de deuda venezolana, entre ellos los de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), crucial para la economía del país sudamericano.

La orden ejecutiva, publicada por el Departamento del Tesoro, abarca todas las transacciones de deuda con el gobierno venezolano o empresas estatales, incluidos pagarés conocidos como "cuentas por cobrar".

Altos funcionarios del gobierno estadounidense dijeron que estos instrumentos habían sido utilizados por Caracas para obtener ingresos ante la necesidad de efectivo.

El senador republicano Marco Rubio, abierto crítico de Maduro, celebró la decisión de Trump.

El presidente "acaba de imponer nuevas sanciones que restringen la capacidad del régimen para ganar comisiones a través de la venta de activos del Estado y que prohíben comprar cualquier deuda con el gobierno de Venezuela, incluidas las deudas con PDVSA", dijo en su cuenta en Twitter.

Según la experta en asuntos latinoamericanos Andrea Saldarriaga, "al enfrentar el tema de la deuda y los colaterales atados a la misma, Estados Unidos busca reducir la liquidez tanto del gobierno de Venezuela como de las personas que son dueñas de algún tipo de deuda de dicho país".

"Así reducen el margen de maniobra del gobierno y de sus seguidores o aliados en el mercado de Estados Unidos y, por ende, en los mercados internacionales", explicó a AFP.

El gobierno de Trump había prometido más temprano "rápidas medidas económicas y diplomáticas" para contribuir al retorno de la democracia en Venezuela, tras tildar de "farsa" la votación del domingo.

"Estados Unidos no se quedará de brazos cruzados mientras Venezuela se desmorona y la miseria de su valiente pueblo continúa", dijo el vicepresidente Mike Pence.

Catorce países americanos del llamado Grupo de Lima decidieron este lunes llamar en consultas a sus embajadores en Venezuela y actuar para bloquear fondos internacionales destinados a Caracas. 

Estados Unidos, que desde marzo de 2015 considera a Venezuela "una amenaza a la seguridad nacional", ya aplicó una batería de medidas contra decenas de funcionarios y exfuncionarios venezolanos, entre ellos Maduro y otros altos cargos, a quienes acusa de corrupción y narcotráfico. 

El viernes, en un aumento de la presión que inició en agosto pasado, el Departamento del Tesoro sancionó al poderoso dirigente venezolano Diosdado Cabello, vicepresidente del Partido Socialista Unido (PSUV) y uno de los políticos más influyentes del país, así como a su esposa Marleny Contreras y al empresario Rafael Alfredo Sarria.

Con la sanción a Cabello casi no quedan dirigentes venezolanos de importancia fuera de la mira del gobierno de Trump.

Según la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, en inglés) del Tesoro, a inicios de mayo la lista de venezolanos sancionados alcanzaba a 62 personas y 15 entidades.

Washington, que compra un tercio del crudo venezolano, ya prohibió a entidades estadounidenses negociar deuda del Estado venezolano o de su petrolera PDVSA, y comerciar con el petro, la criptomoneda lanzada por Caracas.

Venezuela, el país con las mayores reservas petroleras del mundo, está sumida en la peor crisis económica de su historia. 

Según funcionarios electorales, Maduro ganó con 68% de los votos emitidos, superando a su rival más cercano, Henri Falcón, que cosechó el 21%. La tasa de abstención fue del 52%, un máximo histórico.