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Los Huaoranis, una tribu hoy civilizada que vive en el Yasuní

Redacción

gpinasco

|

Viernes 13 de Septiembre de 2013 - 17:05
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En la última comunidad del Yasuní habitan los guerreros Huaorani, palabra que en su lengua nativa significa “humanos”. Mónica Carriel visitó esta tribu y encontró que es muy poco lo que conservan de su cultura, sin embargo, se mantienen en su territorio porque aman la selva:
 
Eran más de las 20:00 cuando llegamos a Kawimeno, no había electricidad porque la batería de la que dependía su pequeño generador estaba descargada. La que teníamos en nuestro bote sirvió para que indígenas y visitantes pudiéramos por lo menos entablar un primer contacto.
 
La comunidad Kawimeno, dejó de ser hace algún tiempo una aldea indígena enclavada en un extremo del Parque Nacional Yasuní. Los huao distan mucho de ser aquellos que sus abuelos tanto se esforzaron porque nunca olvidaran.
 
El cemento reemplazó a la paja y las casa a los bohíos que ahora existen solo para deleite del turista. La desnudez se cubrió con la ropa que luce la mayoría de los habitantes. Antenas parabólicas y servicio satelital, electricidad y cocinas a gas, todo forma parte hoy de la modernidad en la antigua aldea.
 
En medio de la laguna donde nos invitan para pasar la calurosa mañana y arriba de un árbol por el peligro de las pitón que suelen esconderse en el fondo, Zoila, una de las mujeres cuya palabra es casi ley en su comunidad, nos cuenta por ejemplo, por qué decidió quedarse soltera: “Mucho molesta marido y no me gusta a mí, se pelean y se andan emborrachando”.
 
Muchos son aún quienes por petición expresa acceden a mostrar algo de lo que fueron sus costumbres. Samuel, aceptó cordialmente despojarse de su ropa para contarnos cómo vivían las familias huao, antes de la civilización. Una de sus habilidades más elaboradas es la extracción del “curare”, una neurotoxina muy potente usada en los dardos que introducen en las cerbatanas y que disparan contra sus presas y sus enemigos. 
 
* Vea el reportaje completo en la sección multimedia de esta nota.

En la última comunidad del Yasuní habitan los guerreros Huaorani, palabra que en su lengua nativa significa “humanos”. Mónica Carriel visitó esta tribu y encontró que es muy poco lo que conservan de su cultura, sin embargo, se mantienen en su territorio porque aman la selva:

 

Eran más de las 20:00 cuando llegamos a Kawimeno, no había electricidad porque la batería de la que dependía su pequeño generador estaba descargada. La que teníamos en nuestro bote sirvió para que indígenas y visitantes pudiéramos por lo menos entablar un primer contacto.

 

La comunidad Kawimeno, dejó de ser hace algún tiempo una aldea indígena enclavada en un extremo del Parque Nacional Yasuní. Los huao distan mucho de ser aquellos que sus abuelos tanto se esforzaron porque nunca olvidaran.

 

El cemento reemplazó a la paja y las casa a los bohíos que ahora existen solo para deleite del turista. La desnudez se cubrió con la ropa que luce la mayoría de los habitantes. Antenas parabólicas y servicio satelital, electricidad y cocinas a gas, todo forma parte hoy de la modernidad en la antigua aldea.

 

En medio de la laguna donde nos invitan para pasar la calurosa mañana y arriba de un árbol por el peligro de las pitón que suelen esconderse en el fondo, Zoila, una de las mujeres cuya palabra es casi ley en su comunidad, nos cuenta por ejemplo, por qué decidió quedarse soltera: “Mucho molesta marido y no me gusta a mí, se pelean y se andan emborrachando”.

 

Muchos son aún quienes por petición expresa acceden a mostrar algo de lo que fueron sus costumbres. Samuel, aceptó cordialmente despojarse de su ropa para contarnos cómo vivían las familias huao, antes de la civilización. Una de sus habilidades más elaboradas es la extracción del “curare”, una neurotoxina muy potente usada en los dardos que introducen en las cerbatanas y que disparan contra sus presas y sus enemigos. 

 

* Vea el reportaje completo en la sección multimedia de esta nota.

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