Quito: Llegan restos de los ecuatorianos asesinados

La identificación de sus restos no es "el final de la historia”, expresaron las familias.

Foto: AFP
27 Junio, 2018, 7:29 am
Por: Redacción 
A partir de las 09H00 del miércoles 27 de junio se espera la llegada de los cuerpos de los tres trabajadores de Diario El Comercio, secuestrados en la frontera entre Ecuador y Colombia, al aeropuerto Mariscal Sucre de Quito. Los ecuatorianos fueron retenidos y, posteriormente, asesinados por un grupo disidente de las FARC, liderado por alias "Guacho".
 
A través de un comunicado, los familiares pidieron acompañar el cortejo fúnebre que saldrá desde los exteriores de la sala protocolar a eso de las 09H40.
 
De allí partirán hacia Memorial Necrópoli, donde habrá un espacio para que los familiares puedan estar en privado hasta las 15H30. Luego el cortejo fúnebre irá hasta diario El Comercio para ser velados. 
 
A las 17H00 del martes, los tres cuerpos fueron llevados a la funeraria Capillas de la Fe, en Cali Colombia. Desde esa ciudad, los familiares de Javier Ortega, Paúl Rivas y Efraín Segarra, expresaron que la identificación de sus restos “no constituye un cierre o el final de esta historia”. 
 
Los restos fueron hallados el jueves pasado en Tumaco.
 
En un comunicado, los parientes insistieron en el “no olvido, no impunidad, no repetición” de este tipo de hechos. Las familias expresaron que estarán atentas y vigilantes de los procesos abiertos en la justicia para establecer las responsabilidades respectivas.
 
El equipo periodístico cayó en poder del grupo que dirige el exguerrillero Walther Arizala, conocido con el alias de Guacho, cuando realizaban un reportaje en la convulsa frontera donde operan bandas del narcotráfico.
 
Guacho se apartó del pacto de paz con la ya disuelta guerrilla de las FARC, que condujo el año pasado al desarme de unos 7.000 combatientes y a la creación de un partido de izquierda con las mismas siglas. 
 
Los captores pretendían la excarcelación de allegados a Arizala presos en Ecuador, a cambio de la liberación de los rehenes. Una negociación que según los disidentes se frustró por los operativos militares. 
 
 
 
A partir de las 09H00 del miércoles 27 de junio se espera la llegada de los cuerpos de los tres trabajadores de Diario El Comercio, secuestrados en la frontera entre Ecuador y Colombia, al aeropuerto Mariscal Sucre de Quito. Los ecuatorianos fueron retenidos y, posteriormente, asesinados por un grupo disidente de las FARC, liderado por alias "Guacho".
 
A través de un comunicado, los familiares pidieron acompañar el cortejo fúnebre que saldrá desde los exteriores de la sala protocolar a eso de las 09H40.
 
De allí partirán hacia Memorial Necrópoli, donde habrá un espacio para que los familiares puedan estar en privado hasta las 15H30. Luego el cortejo fúnebre irá hasta diario El Comercio para ser velados. 
 
A las 17H00 del martes, los tres cuerpos fueron llevados a la funeraria Capillas de la Fe, en Cali Colombia. Desde esa ciudad, los familiares de Javier Ortega, Paúl Rivas y Efraín Segarra, expresaron que la identificación de sus restos “no constituye un cierre o el final de esta historia”. 
 
Los restos fueron hallados el jueves pasado en Tumaco.
 
En un comunicado, los parientes insistieron en el “no olvido, no impunidad, no repetición” de este tipo de hechos. Las familias expresaron que estarán atentas y vigilantes de los procesos abiertos en la justicia para establecer las responsabilidades respectivas.
 
El equipo periodístico cayó en poder del grupo que dirige el exguerrillero Walther Arizala, conocido con el alias de Guacho, cuando realizaban un reportaje en la convulsa frontera donde operan bandas del narcotráfico.
 
Guacho se apartó del pacto de paz con la ya disuelta guerrilla de las FARC, que condujo el año pasado al desarme de unos 7.000 combatientes y a la creación de un partido de izquierda con las mismas siglas. 
 
Los captores pretendían la excarcelación de allegados a Arizala presos en Ecuador, a cambio de la liberación de los rehenes. Una negociación que según los disidentes se frustró por los operativos militares.