Contradicciones entre administradores y trabajadores de ingenio Ecudos

Los primeros anuncian que se han retomado las actividades, los segundos dicen que sigue el paro.

21 Agosto, 2013, 8:14 pm
Por: Redacción 
Este martes se anunció que las operaciones en el ingenio Ecudos se reanudaban después de ocho días de estar suspendidas debido al reclamo de los empleados.
 
Al menos eso era lo que informaba el boletín de prensa que emitió la compañía y desde Guayaquil, el ministro de Relaciones Laborales, Francisco Vacas, también lo confirmaba.
 
Sin embargo, en el parque San Genaro los trabajadores que el pasado miércoles se declararon en huelga de brazos caídos, paradójicamente hacían deporte.
 
Y aunque los administradores señalaron que el ingenio operaba con normalidad, más de uno expresaba sus dudas sobre quién estaba trabajando.
 
A más del boletín Ecudos no emitió mayor información. Ecuavisa solicitó una autorización para ingresar y verificar el trabajo de los empleados pero no nos lo permitieron.
 
Lo que se puede ver desde afuera es solo el movimiento de policías. 900 uniformados que tenían como misión permitir el ingreso de las personas que sí querían trabajar.
 
Al frente los trabajadores sólo miraban, sin insultos ni violencia. Eso sí, indignados.
 
Según el boletín de Ecudos y las autoridades, el problema con los trabajadores se resolverá en los tribunales. Mientras tanto ellos aseguran que se mantendran firmes en defender sus derechos.
Este martes se anunció que las operaciones en el ingenio Ecudos se reanudaban después de ocho días de estar suspendidas debido al reclamo de los empleados.
 
Al menos eso era lo que informaba el boletín de prensa que emitió la compañía y desde Guayaquil, el ministro de Relaciones Laborales, Francisco Vacas, también lo confirmaba.
 
Sin embargo, en el parque San Genaro los trabajadores que el pasado miércoles se declararon en huelga de brazos caídos, paradójicamente hacían deporte.
 
Y aunque los administradores señalaron que el ingenio operaba con normalidad, más de uno expresaba sus dudas sobre quién estaba trabajando.
 
A más del boletín Ecudos no emitió mayor información. Ecuavisa solicitó una autorización para ingresar y verificar el trabajo de los empleados pero no nos lo permitieron.
 
Lo que se puede ver desde afuera es solo el movimiento de policías. 900 uniformados que tenían como misión permitir el ingreso de las personas que sí querían trabajar.
 
Al frente los trabajadores sólo miraban, sin insultos ni violencia. Eso sí, indignados.
 
Según el boletín de Ecudos y las autoridades, el problema con los trabajadores se resolverá en los tribunales. Mientras tanto ellos aseguran que se mantendran firmes en defender sus derechos.