Reformas a LOC, vistas como positivas desde medios

Analistas consideran que proyecto de reformas a Ley de Comunicación es perfectible.

Analistas consideran que proyecto de reformas a Ley de Comunicación es perfectible. Foto referencial / Archivo
21 Mayo, 2018, 10:40 pm
Por: Redacción 


El proyecto reformatorio a la Ley de Comunicación es acogido de buena manera desde los medios y sectores relacionados, quienes coinciden en que es positivo que ya no se regule administrativamente el ejercicio de los derechos a la comunicación.
 
 
“Porque estamos hablando de un derecho humano fundamental que realmente al ser puesto bajo la vigilancia de un organismo administrativo del Estado estaba siendo degradado básicamente a eso: un servicio público”, manifestó César Ricaurte, director de Fundamedios.
 
 
 
El hecho de que en la ley ya no se considere un servicio público al derecho a la información, así como el criterio de información relevante de interés público, apunta a que desde el poder ya no se pueda intervenir en los contenidos como ejercicio de censura.
 
 
 
“Ya vimos todas las ridiculeces a las que se sometió a los medios de comunicación por no haber informado por un hecho que el Gobierno consideró relevante, como la posibilidad de que le dieran un honoris causa más al expresidente. Eso era ridículo simplemente, un mecanismo para satisfacer vanidades personales que no tendría por qué ser parte de una Ley de Comunicación seria”, comentó Francisco Huerta, subdirector diario Expreso.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Encuentran también que hay capítulos que se les olvidaron a los proponentes de la ley, pero el trámite apenas comienza.
 
 
“Quizá lo que falta es avanzar un poco más en la composición del Cordicom para que tenga una independencia total del Ejecutivo, del Gobierno, me parece que ahí faltó avanzar. Tampoco están muy claros los términos en los que quedan la repartición de frecuencias”, mencionó César Ricaurte.
 
 
 
Para Huerta, la reforma a la Ley de Comunicación es apenas el inicio de una dinámica donde la corresponsabilidad permitirá mejorar las prácticas lejos de la injerencia de los poderes de turno. 
 
 
“Creo que hemos avanzado sustantivamente y la práctica del ejercicio de la comunicación, a partir de la ley reformada, irá dando los mecanismos que tienen que resolverse en el futuro”, dijo. 
 
 
 
Consideran que de esta manera comienza, también en el área de la comunicación, a desmontarse el esquema de control y sanciones del régimen anterior.
 
El proyecto reformatorio a la Ley de Comunicación es acogido de buena manera desde los medios y sectores relacionados, quienes coinciden en que es positivo que ya no se regule administrativamente el ejercicio de los derechos a la comunicación.
 
 
“Porque estamos hablando de un derecho humano fundamental que realmente al ser puesto bajo la vigilancia de un organismo administrativo del Estado estaba siendo degradado básicamente a eso: un servicio público”, manifestó César Ricaurte, director de Fundamedios.
 
 
 
El hecho de que en la ley ya no se considere un servicio público al derecho a la información, así como el criterio de información relevante de interés público, apunta a que desde el poder ya no se pueda intervenir en los contenidos como ejercicio de censura.
 
 
 
“Ya vimos todas las ridiculeces a las que se sometió a los medios de comunicación por no haber informado por un hecho que el Gobierno consideró relevante, como la posibilidad de que le dieran un honoris causa más al expresidente. Eso era ridículo simplemente, un mecanismo para satisfacer vanidades personales que no tendría por qué ser parte de una Ley de Comunicación seria”, comentó Francisco Huerta, subdirector diario Expreso.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Encuentran también que hay capítulos que se les olvidaron a los proponentes de la ley, pero el trámite apenas comienza.
 
 
“Quizá lo que falta es avanzar un poco más en la composición del Cordicom para que tenga una independencia total del Ejecutivo, del Gobierno, me parece que ahí faltó avanzar. Tampoco están muy claros los términos en los que quedan la repartición de frecuencias”, mencionó César Ricaurte.
 
 
 
Para Huerta, la reforma a la Ley de Comunicación es apenas el inicio de una dinámica donde la corresponsabilidad permitirá mejorar las prácticas lejos de la injerencia de los poderes de turno. 
 
 
“Creo que hemos avanzado sustantivamente y la práctica del ejercicio de la comunicación, a partir de la ley reformada, irá dando los mecanismos que tienen que resolverse en el futuro”, dijo. 
 
 
 
Consideran que de esta manera comienza, también en el área de la comunicación, a desmontarse el esquema de control y sanciones del régimen anterior.