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Hoy Soy: Vigilante de tránsito

Redacción

jzapata

|

Jueves 09 de Abril de 2015 - 23:56
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  • Dallyana Pasallaigue se transforma en agente de tránsito en una de las calles de Guayaquil.
Dallyana Pasallaigue se transforma en agente de tránsito en una de las calles de Guayaquil.


Hoy Soy: Vigilante de tránsito por ecuavisa

Diariamente vemos en las calles a los agentes de tránsito, a sol y lluvia, entre cientos de vehículos veloces.
 
Cada vez hay más mujeres en este duro oficio, por eso Dallyana Passailaigue se convierte en agente para conocer cómo es una jornada de trabajo:
 
No amanecía aún cuando la teniente Carolina Cárdenas, esposa, madre y profesional, me recibió en su casa para entregarme el uniforme que me permitiría formar parte de la Comisión de Tránsito del Ecuador (CTE). rápidamente nos trasladamos al cuartel para realizar la formación de rutina. 
 
Tras varias indicaciones del personal de alto rango de la CTE, nos dirigimos a las calles para trabajar como agente de tránsito.
 
Fui designada a regular el tráfico de las calles José Mascote, sentido norte-sur sur-norte, y Portete, sentido este-oeste.
 
El mayor Paúl Montalvo nos entregó algunas recomendaciones para realizar esta labor. "Apunta al conductor con el dedo, siempre el segundo o tercer que viene, levanta la mano en señal de pare y procedemos con el otro sentido también. una vez que tenemos parada la circulación y que no haya peatones, giramos y damos paso al otro sentido”.
 
La teniente Cárdenas hace una demostración antes de mi turno. 
 
Después de recibir las indicaciones, me siento algo nerviosa pero voy a ponerme en la piel de una oficial de tránsito para regular la circulación vehicular, bajo la supervisión de los miembros de la CTE.
 
Mi turno fue de seis de la mañana a dos de la tarde. Después de toda la jornada me duelen los pies y la espalda.
 
Para ser vigilante de tránsito, hay que tener mucho cuidado en hacer las señales correctamente para evitar un accidente.
 
En determinado momento a cada vigilante se lo releva 20 minutos para que se hidrate, vaya al baño y descanse. Yo aproveché para preguntarle a la teniente Cárdenas, a qué se expone una mujer en este trabajo.
 
"Se exponen a que hay conductores agresivos que te falten el respeto, que te digan que mejor estás en tu casa, pero hay que saber llevar las cosas", explica la teniente Cárdenas.
 
También le interrogamos sobre qué factores externos afectan tu rendimiento. Ella nos indica que el vigilante muchas veces en esta época recibe la lluvia y por continuar con el trabajo, se tienen que secar con el sol.
 
En cuanto a la citación, afirma, no se trata únicamente de reprender al conductor.
 
“Hay que llevarlo a concienciar sobre la infracción que está cometiendo, poniéndolo a ver que no solamente está exponiendo su vida sino la de su familia", asegura Cárdenas.
 
Son 273 las uniformadas de 1000 colaboradores que laboran exclusivamente en la calle, sus honorarios dependen del rango y van desde los 933 dólares hasta los 2.520 dólares. 
 
Los llamamientos para incrementar el personal, va dirigido a hombres y mujeres.
 
"Las mujeres tienen todas las condiciones para cumplir con las funciones que hacemos nosotros los hombres y lo han demostrado las agentes que tenemos nosotros dentro de la institución".
 
Servir a la comunidad es su misión, ellos velan por nuestra seguridad en las congestionadas calles de nuestro país. un oficio sacrificado, sin el cual, no podríamos convivir.

Hoy Soy: Vigilante de tránsito por ecuavisa

Diariamente vemos en las calles a los agentes de tránsito, a sol y lluvia, entre cientos de vehículos veloces.

 

Cada vez hay más mujeres en este duro oficio, por eso Dallyana Passailaigue se convierte en agente para conocer cómo es una jornada de trabajo:

 

No amanecía aún cuando la teniente Carolina Cárdenas, esposa, madre y profesional, me recibió en su casa para entregarme el uniforme que me permitiría formar parte de la Comisión de Tránsito del Ecuador (CTE). rápidamente nos trasladamos al cuartel para realizar la formación de rutina. 

 

Tras varias indicaciones del personal de alto rango de la CTE, nos dirigimos a las calles para trabajar como agente de tránsito.

 

Fui designada a regular el tráfico de las calles José Mascote, sentido norte-sur sur-norte, y Portete, sentido este-oeste.

 

El mayor Paúl Montalvo nos entregó algunas recomendaciones para realizar esta labor. "Apunta al conductor con el dedo, siempre el segundo o tercer que viene, levanta la mano en señal de pare y procedemos con el otro sentido también. una vez que tenemos parada la circulación y que no haya peatones, giramos y damos paso al otro sentido”.

 

La teniente Cárdenas hace una demostración antes de mi turno. 

 

Después de recibir las indicaciones, me siento algo nerviosa pero voy a ponerme en la piel de una oficial de tránsito para regular la circulación vehicular, bajo la supervisión de los miembros de la CTE.

 

Mi turno fue de seis de la mañana a dos de la tarde. Después de toda la jornada me duelen los pies y la espalda.

 

Para ser vigilante de tránsito, hay que tener mucho cuidado en hacer las señales correctamente para evitar un accidente.

 

En determinado momento a cada vigilante se lo releva 20 minutos para que se hidrate, vaya al baño y descanse. Yo aproveché para preguntarle a la teniente Cárdenas, a qué se expone una mujer en este trabajo.

 

"Se exponen a que hay conductores agresivos que te falten el respeto, que te digan que mejor estás en tu casa, pero hay que saber llevar las cosas", explica la teniente Cárdenas.

 

También le interrogamos sobre qué factores externos afectan tu rendimiento. Ella nos indica que el vigilante muchas veces en esta época recibe la lluvia y por continuar con el trabajo, se tienen que secar con el sol.

 

En cuanto a la citación, afirma, no se trata únicamente de reprender al conductor.

 

“Hay que llevarlo a concienciar sobre la infracción que está cometiendo, poniéndolo a ver que no solamente está exponiendo su vida sino la de su familia", asegura Cárdenas.

 

Son 273 las uniformadas de 1000 colaboradores que laboran exclusivamente en la calle, sus honorarios dependen del rango y van desde los 933 dólares hasta los 2.520 dólares. 

 

Los llamamientos para incrementar el personal, va dirigido a hombres y mujeres.

 

"Las mujeres tienen todas las condiciones para cumplir con las funciones que hacemos nosotros los hombres y lo han demostrado las agentes que tenemos nosotros dentro de la institución".

 

Servir a la comunidad es su misión, ellos velan por nuestra seguridad en las congestionadas calles de nuestro país. un oficio sacrificado, sin el cual, no podríamos convivir.

Formulario vía emBluemail
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