Perú se consagra campeón Mundial... de los presos

El Instituto Nacional Penitenciario de ese país organizó este torneo con sus cárceles.

El Instituto Nacional Penitenciario de ese país organizó este torneo con sus cárceles. Foto: Carlos MANDUJANO/AFP
1 Junio, 2018, 4:50 pm
Por: Redacción 
Perú ganó en ronda de penales a Rusia la final de Mundial... pero no se trata del torneo de la FIFA, sino de una inédita competencia de fútbol entre los presos de las cárceles peruanas.
 
Aprovechando la pasión por la clasificación de Perú al Mundial Rusia 2018 tras 36 años, el Instituto Nacional Penitenciario organizó este torneo para estimular la rehabilitación de los reclusos de las hacinadas cárceles del país.
 
Los partidos de las fases iniciales se jugaron en los patios de los propios penales, pero la final se disputó en un campo de verdad: el Estadio Monumental de Lima, con capacidad para 60.000 espectadores, en el que la selección albirroja jugó algunos duelos del clasificatorio a Rusia.
 
"Me siento libre por un momento, sé que saldré muy pronto. Este título se lo dedico a mi familia, valió la pena el sacrificio", dijo el recluso Thomas Manuel Aguirre, condenado por robo agravado, campeón con el equipo de la cárcel limeña de Lurigancho, que vestía la camiseta de Perú.
 
Las graderías del Monumental estaban vacías, pues solo una treintena de familiares de los reos fue autorizada para asistir al partido, bajo la vigilancia de unos 200 policías y guardias penitenciarios.
 
El partido tuvo toda la emoción de uno del Mundial: himnos nacionales con banda de músicos, terna arbitral profesional, buenas jugadas, goles, tarjetas amarillas, un lesionado y alargue tras terminar empatado 2-2 en los 90 minutos.
 
En la decisiva ronda de penales, los "peruanos" de Lurigancho derrotaron 4-2 a los "rusos" de la cárcel del puerto norteño de Chimbote.
 
Los campeones recibieron una copa más grande que la de la FIFA, medallas de oro y vestimenta deportiva. Pero el premio mayor fue salir de prisión por un día.
 
El Primer Mundialito Interpenales de Lima 2018, que culminó el viernes, se realizó a lo largo de un mes con la participación de 16 penales. Cada uno adoptó el nombre de un país mundialista.
Carlos MANDUJANO/AFP
Perú ganó en ronda de penales a Rusia la final de Mundial... pero no se trata del torneo de la FIFA, sino de una inédita competencia de fútbol entre los presos de las cárceles peruanas.
 
Aprovechando la pasión por la clasificación de Perú al Mundial Rusia 2018 tras 36 años, el Instituto Nacional Penitenciario organizó este torneo para estimular la rehabilitación de los reclusos de las hacinadas cárceles del país.
 
Los partidos de las fases iniciales se jugaron en los patios de los propios penales, pero la final se disputó en un campo de verdad: el Estadio Monumental de Lima, con capacidad para 60.000 espectadores, en el que la selección albirroja jugó algunos duelos del clasificatorio a Rusia.
 
"Me siento libre por un momento, sé que saldré muy pronto. Este título se lo dedico a mi familia, valió la pena el sacrificio", dijo el recluso Thomas Manuel Aguirre, condenado por robo agravado, campeón con el equipo de la cárcel limeña de Lurigancho, que vestía la camiseta de Perú.
 
Las graderías del Monumental estaban vacías, pues solo una treintena de familiares de los reos fue autorizada para asistir al partido, bajo la vigilancia de unos 200 policías y guardias penitenciarios.
 
El partido tuvo toda la emoción de uno del Mundial: himnos nacionales con banda de músicos, terna arbitral profesional, buenas jugadas, goles, tarjetas amarillas, un lesionado y alargue tras terminar empatado 2-2 en los 90 minutos.
 
En la decisiva ronda de penales, los "peruanos" de Lurigancho derrotaron 4-2 a los "rusos" de la cárcel del puerto norteño de Chimbote.
 
Los campeones recibieron una copa más grande que la de la FIFA, medallas de oro y vestimenta deportiva. Pero el premio mayor fue salir de prisión por un día.
 
El Primer Mundialito Interpenales de Lima 2018, que culminó el viernes, se realizó a lo largo de un mes con la participación de 16 penales. Cada uno adoptó el nombre de un país mundialista.