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La fiebre Tricolor invade las calles de Guayaquil

Redacción

gpinasco

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Viernes 06 de Septiembre de 2013 - 13:17
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En Guayaquil el ambiente futbolero fue creciendo a medida que pasaban las horas. Hay optimismo entre los aficionados pero también un reconocimiento a las capacidades deportivas del rival que se encuentra en el tercer lugar del ranking FIFA.
 
Poco a poco iba despertando en este viernes ese ánimo futbolero que forma parte del ADN del pueblo ecuatoriano.
 
En las calles, el amarillo se pone de moda. Son los dueños de un optimismo mesurado que reconoce las virtudes del rival y las potencialidades de un equipo que ha demostrado poder lograr todo lo que se propone.
 
William Navarrete por ejemplo, salió hoy temprano de su casa para comprarse un gorro, apostándole todo a la Tri. Según este transeúnte, el que no arriesga no gana, es por eso que confía en el triunfo tricolor.
 
En el mercado de las fanaticadas también están las camisetas del rival, y es que no son pocos los colombianos que viven en el país y que esperan a la distancia observar a su selección, obtener un resultado que los ponga en un Mundial a los tiempos o que al menos los acerque a esa gloria.
 
Asimismo, los restaurantes colombianos se alistan con sus platillos tradicionales, con su música, con sus insignias.
 
Este viernes ha sido cauteloso en la ciudad, pero a medida que pasan los minutos, los ánimos empiezan a levantarse, se comienzan a perder los temores, los optimismos se despiertan y se extienden en esta Guayaquil amarilla, azul y roja.  

En Guayaquil el ambiente futbolero fue creciendo a medida que pasaban las horas. Hay optimismo entre los aficionados pero también un reconocimiento a las capacidades deportivas del rival que se encuentra en el tercer lugar del ranking FIFA.

 

Poco a poco iba despertando en este viernes ese ánimo futbolero que forma parte del ADN del pueblo ecuatoriano.

 

En las calles, el amarillo se pone de moda. Son los dueños de un optimismo mesurado que reconoce las virtudes del rival y las potencialidades de un equipo que ha demostrado poder lograr todo lo que se propone.

 

William Navarrete por ejemplo, salió hoy temprano de su casa para comprarse un gorro, apostándole todo a la Tri. Según este transeúnte, el que no arriesga no gana, es por eso que confía en el triunfo tricolor.

 

En el mercado de las fanaticadas también están las camisetas del rival, y es que no son pocos los colombianos que viven en el país y que esperan a la distancia observar a su selección, obtener un resultado que los ponga en un Mundial a los tiempos o que al menos los acerque a esa gloria.

 

Asimismo, los restaurantes colombianos se alistan con sus platillos tradicionales, con su música, con sus insignias.

 

Este viernes ha sido cauteloso en la ciudad, pero a medida que pasan los minutos, los ánimos empiezan a levantarse, se comienzan a perder los temores, los optimismos se despiertan y se extienden en esta Guayaquil amarilla, azul y roja.  

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