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"Emelec, Emelec", se escucha en el estadio

Redacción

tmenendez

|

Domingo 15 de Marzo de 2015 - 15:01
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Por Ronald Córdova
Twitter: @ronaldcordova
 
Y esa expresión que se convierte en grito, enarbolada como titular del presente texto, no solo se escucha actualmente en el George Capwell, sino en la mayoría de escenarios deportivos del país desde hace algún tiempo. No solo porque el equipo eléctrico haya obtenido el bicampeonato nacional del fútbol ecuatoriano, sino porque realmente ese 'aullido' expresa, además de la satisfacción del título obtenido, el buen momento que atraviesa el club millonario.
 
Las comparaciones siempre serán molestosas, pero es que el equipo azul a diferencia de su rival de antaño Barcelona, hace mucho rato muestra en el gramado una estupenda sincronización colectiva, encausada desde su directiva, cuerpo técnico, preparadores físicos y obviamente por los peones de la cancha, que semanalmente demuestran su entrega por el equipo que los cobija y al cual defienden con alma, vida, y corazón.
 
Insisto... las comparaciones no son buenas para confraternizar, pero Bolaños, Lastra, De la Cruz, Achilier, Quiñónez, Mena... y la lista sigue, son un punto aparte. Esto tal vez porque se han mantenido unidos, no han sido transferidos, vienen de un proceso, y por tanto se conocen a la hora de la hora, lo que hace todo más fácil, efectivo y contundente.
A diferencia de los amarillos que son transferidos al término de una temporada a otros equipos y con esa premisa la plantilla se trastoca, los eléctricos continúan un proceso que a lo mejor y en buena hora culminará con un logro internacional que los catapulte a la gloria.
 
"Emelec, Emelec, es el nombre que se escucha en el estadio. Emelec, Emelec, es el grito de mi corazón", dice la canción entonada por miles de fanáticos de Guayaquil y el resto del país, que cada vez se escucha más fuerte, mientras en la acera de enfrente la tienda amarilla no encuentra la brújula, pues esta solo marca un horizonte azul y una andanada de goles que parecen perderse, en un cielo del mismo color de la sangre real, ostentada hasta el momento por los monarcas del fútbol actual en Ecuador.  ¡Salud Bicampeones!
 
Este texto está clasificado como un ESPACIO de OPINIÓN.
 
 

Por Ronald Córdova

Twitter: @ronaldcordova

 

Y esa expresión que se convierte en grito, enarbolada como titular del presente texto, no solo se escucha actualmente en el George Capwell, sino en la mayoría de escenarios deportivos del país desde hace algún tiempo. No solo porque el equipo eléctrico haya obtenido el bicampeonato nacional del fútbol ecuatoriano, sino porque realmente ese 'aullido' expresa, además de la satisfacción del título obtenido, el buen momento que atraviesa el club millonario.

 

Las comparaciones siempre serán molestosas, pero es que el equipo azul a diferencia de su rival de antaño Barcelona, hace mucho rato muestra en el gramado una estupenda sincronización colectiva, encausada desde su directiva, cuerpo técnico, preparadores físicos y obviamente por los peones de la cancha, que semanalmente demuestran su entrega por el equipo que los cobija y al cual defienden con alma, vida, y corazón.

 

Insisto... las comparaciones no son buenas para confraternizar, pero Bolaños, Lastra, De la Cruz, Achilier, Quiñónez, Mena... y la lista sigue, son un punto aparte. Esto tal vez porque se han mantenido unidos, no han sido transferidos, vienen de un proceso, y por tanto se conocen a la hora de la hora, lo que hace todo más fácil, efectivo y contundente.

A diferencia de los amarillos que son transferidos al término de una temporada a otros equipos y con esa premisa la plantilla se trastoca, los eléctricos continúan un proceso que a lo mejor y en buena hora culminará con un logro internacional que los catapulte a la gloria.

 

"Emelec, Emelec, es el nombre que se escucha en el estadio. Emelec, Emelec, es el grito de mi corazón", dice la canción entonada por miles de fanáticos de Guayaquil y el resto del país, que cada vez se escucha más fuerte, mientras en la acera de enfrente la tienda amarilla no encuentra la brújula, pues esta solo marca un horizonte azul y una andanada de goles que parecen perderse, en un cielo del mismo color de la sangre real, ostentada hasta el momento por los monarcas del fútbol actual en Ecuador.  ¡Salud Bicampeones!

 

Este texto está clasificado como un ESPACIO de OPINIÓN.

 

 

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