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En Colombia aumenta la tensión tras muerte de un indígena en el Cauca

Redacción

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Miércoles 18 de Julio de 2012 - 22:24
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  • En Colombia aumenta la tensión tras muerte de un indígena en el Cauca
En Colombia aumenta la tensión tras muerte de un indígena en el Cauca

La muerte de un joven indígena a manos de militares aumentó este miércoles el clima de tensión en el Cauca, departamento del suroeste colombiano en el que las fuerzas de seguridad retomaron el control de una base de la que los aborígenes habían expulsado previamente a un centenar de soldados.

El joven, del pueblo de los nasas, recibió un tiro de fusil cuando caminaba por una carretera rural de Caldono, localidad vecina a la de Toribío, centro de una movilización india para desalojar de sus tierras ancestrales a todos los "actores del conflicto".

"Lo mataron a sangre fría", sostuvo el consejero mayor del Cabildo de Caldono, Albeiro Calambas, en declaraciones telefónicas en Bogotá.

La víctima, de nombre Fabián Cuetía, de 22 años y miembro del "movimiento campesino de la región", procedía del domicilio de su novia en La Venta, aldea rural de Caldono, agregó Calambas.

La responsabilidad de los militares en el caso fue admitida por la Tercera División del Ejército, con sede en la ciudad de Cali y que tiene como área de operaciones una gran parte del suroeste colombiano.

La unidad militar explicó en un comunicado que el joven murió cuando las tropas realizaban "operaciones militares para neutralizar cualquier pretensión terrorista en contra de la comunidad".

Orden presidencial
El hecho coincidió con el avance de un contingente policial de elite movilizado a Toribío por decisión del presidente colombiano, Juan Manuel Santos, para que retomara el control de una base militar que había sido ocupada la víspera por los nasas o paeces.

"No quiero ver un solo indígena en las bases militares. Esa es la orden desde anoche", escribió Santos en su cuenta de Twitter pocas horas después de que las autoridades policiales confirmaran que los aborígenes habían desalojado el campamento militar, situado en Berlín, cerro en la zona rural de Toribío.

La Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (Acín) reportó que la operación, que fue lanzada por el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad), dejó al menos tres heridos y unos 23 contusos o afectados por gases.

Los policías "lanzaron indiscriminadamente gases lacrimógenos en el intento por desalojarnos de nuestro propio territorio", denunció el representante legal de la Acín, Carlos Andrés Alfonso.

El cerro de Berlín estuvo menos de un día bajo control de los nasas, etnia que el martes sacó a empujones a los cerca de cien soldados que acampaban en el sitio, que acoge antenas de telecomunicaciones civiles.

Expresidente Uribe se pronuncia

La acción de estos aborígenes desató una reacción de rechazo en muchos sectores del país, entre ellos los de la oposición que encabeza el expresidente Álvaro Uribe (2002-2010), antiguo correligionario de Santos.

"Guerrilla con indígenas y nuestro ejército vejado", escribió hoy Uribe en uno de los varios mensajes que sobre los hechos ha difundido por la misma vía de Twitter.

El exgobernante, al igual que algunos mandos de las fuerzas de seguridad, han acusado a los nasas por sus presuntos nexos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

La imputación ha recaído, entre otros, sobre Feliciano Valencia, el consejero político de la Acín que la ha rechazado, como lo han hecho otros líderes de la organización.

"Ese tipo de acusaciones nos sacan de casillas", dijo el consejero Alfonso, quien defendió la autonomía de la minoría étnica, reconocida por mandato constitucional.

Alfonso reiteró que su pueblo quiere fuera de los territorios ancestrales tanto a las fuerzas de seguridad, como a las FARC, y que ya se lo han hecho saber a unas y otras.

La muerte de un joven indígena a manos de militares aumentó este miércoles el clima de tensión en el Cauca, departamento del suroeste colombiano en el que las fuerzas de seguridad retomaron el control de una base de la que los aborígenes habían expulsado previamente a un centenar de soldados.

El joven, del pueblo de los nasas, recibió un tiro de fusil cuando caminaba por una carretera rural de Caldono, localidad vecina a la de Toribío, centro de una movilización india para desalojar de sus tierras ancestrales a todos los "actores del conflicto".

"Lo mataron a sangre fría", sostuvo el consejero mayor del Cabildo de Caldono, Albeiro Calambas, en declaraciones telefónicas en Bogotá.

La víctima, de nombre Fabián Cuetía, de 22 años y miembro del "movimiento campesino de la región", procedía del domicilio de su novia en La Venta, aldea rural de Caldono, agregó Calambas.

La responsabilidad de los militares en el caso fue admitida por la Tercera División del Ejército, con sede en la ciudad de Cali y que tiene como área de operaciones una gran parte del suroeste colombiano.

La unidad militar explicó en un comunicado que el joven murió cuando las tropas realizaban "operaciones militares para neutralizar cualquier pretensión terrorista en contra de la comunidad".

Orden presidencialEl hecho coincidió con el avance de un contingente policial de elite movilizado a Toribío por decisión del presidente colombiano, Juan Manuel Santos, para que retomara el control de una base militar que había sido ocupada la víspera por los nasas o paeces.

"No quiero ver un solo indígena en las bases militares. Esa es la orden desde anoche", escribió Santos en su cuenta de Twitter pocas horas después de que las autoridades policiales confirmaran que los aborígenes habían desalojado el campamento militar, situado en Berlín, cerro en la zona rural de Toribío.

La Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (Acín) reportó que la operación, que fue lanzada por el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad), dejó al menos tres heridos y unos 23 contusos o afectados por gases.

Los policías "lanzaron indiscriminadamente gases lacrimógenos en el intento por desalojarnos de nuestro propio territorio", denunció el representante legal de la Acín, Carlos Andrés Alfonso.

El cerro de Berlín estuvo menos de un día bajo control de los nasas, etnia que el martes sacó a empujones a los cerca de cien soldados que acampaban en el sitio, que acoge antenas de telecomunicaciones civiles.Expresidente Uribe se pronunciaLa acción de estos aborígenes desató una reacción de rechazo en muchos sectores del país, entre ellos los de la oposición que encabeza el expresidente Álvaro Uribe (2002-2010), antiguo correligionario de Santos.

"Guerrilla con indígenas y nuestro ejército vejado", escribió hoy Uribe en uno de los varios mensajes que sobre los hechos ha difundido por la misma vía de Twitter.

El exgobernante, al igual que algunos mandos de las fuerzas de seguridad, han acusado a los nasas por sus presuntos nexos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

La imputación ha recaído, entre otros, sobre Feliciano Valencia, el consejero político de la Acín que la ha rechazado, como lo han hecho otros líderes de la organización.

"Ese tipo de acusaciones nos sacan de casillas", dijo el consejero Alfonso, quien defendió la autonomía de la minoría étnica, reconocida por mandato constitucional.

Alfonso reiteró que su pueblo quiere fuera de los territorios ancestrales tanto a las fuerzas de seguridad, como a las FARC, y que ya se lo han hecho saber a unas y otras.

 

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