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Indígenas colombianos expulsan a militares de base militar del Cauca

Redacción

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Miércoles 18 de Julio de 2012 - 0:13
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Unos cien soldados colombianos fueron expulsados este martes a empujones de una base militar en Toribío (Cauca) por indígenas de la etnia nasa que buscan recuperar el control de sus territorios, en los que no cesan los enfrentamientos entre el Ejército y la Policía con las FARC.

La acción la llevó a cabo un numeroso grupo de aborígenes tras expirar la pasada medianoche un ultimátum dado tanto a la fuerza pública como a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para que salieran de sus tierras ancestrales en el departamento del Cauca.

El desalojo de la fuerza pública "pone más tensa la situación", advirtió el secretario de Gobierno de Toribío, José Miguel Correa.

Correa dijo que el cerro donde estaban apostados los militares y que acoge antenas de telecomunicaciones civiles, fue tomado por centenares de nasas o paeces, liderados por la Guardia Indígena.

Los aborígenes dieron así apoyo al centenar de guardianes nativos que el pasado 12 de julio se encaramaron en el cerro y desde entonces convivían con las tropas de la Fuerza de Tarea Apolo.

Las tropas no serán retiradas
Los soldados se vieron obligados a retirarse hasta la parte baja del cerro a la espera de instrucciones de sus superiores.

El general Jorge Humberto Jerez, comandante de la Fuerza Apolo, recordó a los periodistas en el lugar de los hechos que el presidente Juan Manuel Santos y el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, han dejado claro que las fuerzas de seguridad no serán retiradas.

Las autoridades reconocieron así las dificultades surgidas por la decisión de los nativos de completar la expulsión de los actores armados y asumir el control, en ejercicio de la autonomía que les concede la Constitución.

En medio del caos, algunos en el Cauca aseguran que los nasas están infiltrados por las FARC, lo que no ha sido descartado de plano por el alcalde de Toribío, el nasa Ezequiel Vitonás.

Intentos de mediación
Los indígenas dieron el domingo por la noche un paso al reunirse con el exjuez español Baltasar Garzón en Miranda, población cercana a Toribío, a quien expusieron la situación.

Garzón, quien también confió el lunes en el diálogo, viajó a Miranda en calidad de asesor de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia (MAPP), instituida por la OEA.

Pero el representante legal de la Acín sostuvo que no hay claridad sobre el papel de Garzón, ya que los nativos habían propuesto que fuera su interlocutor con el Gobierno, pero el exjuez manifestó que había viajado al Cauca sólo a petición de los indígenas y que sólo se reuniría con Santos si el presidente se lo pide.

Unos cien soldados colombianos fueron expulsados este martes a empujones de una base militar en Toribío (Cauca) por indígenas de la etnia nasa que buscan recuperar el control de sus territorios, en los que no cesan los enfrentamientos entre el Ejército y la Policía con las FARC.

La acción la llevó a cabo un numeroso grupo de aborígenes tras expirar la pasada medianoche un ultimátum dado tanto a la fuerza pública como a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para que salieran de sus tierras ancestrales en el departamento del Cauca.

El desalojo de la fuerza pública "pone más tensa la situación", advirtió el secretario de Gobierno de Toribío, José Miguel Correa.

Correa dijo que el cerro donde estaban apostados los militares y que acoge antenas de telecomunicaciones civiles, fue tomado por centenares de nasas o paeces, liderados por la Guardia Indígena.

Los aborígenes dieron así apoyo al centenar de guardianes nativos que el pasado 12 de julio se encaramaron en el cerro y desde entonces convivían con las tropas de la Fuerza de Tarea Apolo.

Las tropas no serán retiradasLos soldados se vieron obligados a retirarse hasta la parte baja del cerro a la espera de instrucciones de sus superiores.

El general Jorge Humberto Jerez, comandante de la Fuerza Apolo, recordó a los periodistas en el lugar de los hechos que el presidente Juan Manuel Santos y el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, han dejado claro que las fuerzas de seguridad no serán retiradas.

Las autoridades reconocieron así las dificultades surgidas por la decisión de los nativos de completar la expulsión de los actores armados y asumir el control, en ejercicio de la autonomía que les concede la Constitución.

En medio del caos, algunos en el Cauca aseguran que los nasas están infiltrados por las FARC, lo que no ha sido descartado de plano por el alcalde de Toribío, el nasa Ezequiel Vitonás.

Intentos de mediaciónLos indígenas dieron el domingo por la noche un paso al reunirse con el exjuez español Baltasar Garzón en Miranda, población cercana a Toribío, a quien expusieron la situación.

Garzón, quien también confió el lunes en el diálogo, viajó a Miranda en calidad de asesor de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia (MAPP), instituida por la OEA.

Pero el representante legal de la Acín sostuvo que no hay claridad sobre el papel de Garzón, ya que los nativos habían propuesto que fuera su interlocutor con el Gobierno, pero el exjuez manifestó que había viajado al Cauca sólo a petición de los indígenas y que sólo se reuniría con Santos si el presidente se lo pide.

 

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