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Trombosis en personas jóvenes: ¿por qué se presenta y qué riesgo implica?

Redacción

mguaman

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Jueves 21 de Junio de 2018 - 11:06
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  • El síntoma más común de una trombosis es el dolor en la extremidad afectada.
El síntoma más común de una trombosis es el dolor en la extremidad afectada.
A mediados de agosto pasado, Luis Andaur vivió un complejo momento de salud después de sufrir una trombosis. El periodista chileno de 48 años presentó coágulos en tres arterias y debió someterse a dos procedimientos quirúrgicos para solucionarlo. "Estuve bastante mal, de a poco van saliendo detalles. Yo no supe nada en el momento".
 
Andaur también reveló que en el proceso vivió una experiencia muy extraña, en la que vio a su padre y a su perro Tambor, ambos fallecidos, en un túnel de luz. Aunque las trombosis o formación de coágulos en el interior de un vaso sanguíneo o en el corazón, suele presentarse con mayor frecuencia en personas mayores, en ocasiones también afecta a personas más jóvenes, como fue el caso del periodista. En este sentido, se estima que 1 adulto joven por cada 10 mil presenta una trombosis al año, en cambio en el caso de los adultos mayores, la incidencia de 2 a 3 pacientes por cada 1.000 en el mismo período.
 
Existen ciertos factores que favorecen la incidencia de trombosis en personas jóvenes, especialmente de la venosa profunda, que es la que habría afectado a Andaur. Esta última es un trombo que se forma en una vena profunda del cuerpo, generalmente en las extremidades inferiores, como muslos o pantorrillas. Andrés Cubelli, cirujano del programa cardiovascular de Clínica Universidad de los Andes, explica que entre los factores de riesgo más común asociados a las trombosis en personas jóvenes, se encuentran los largos períodos de inactividad, por ejemplo, reposo en cama por una enfermedad o producto de una cirugía.
 
"También se puede presentar sorpresivamente en personas que están en actividad. En estos casos, suele ocurrir que el paciente presenta una alteración en la sangre que predispone a la trombosis, denominada trombofilia", agrega.
 
Factores adquiridos
 
Cubelli agrega que también existen factores adquiridos, entre ellos el tabaco, ya que produce un efecto pro coagulante. "La combinación de factores de riesgo como trombofilia, tabaco y uso de estrógenos, puede aumentar el riesgo de desarrollar la enfermedad tromboembólica venosa", advierte. En este sentido, el uso de anticonceptivos orales y de terapia de reemplazo hormonal, son dos factores que pueden predisponer a una trombosis venosa profunda en mujeres.
 
"Los estrógenos orales son ampliamente utilizados por muchas mujeres y no todas desarrollan trombosis. A veces se da la condición de que algunas de estas pacientes tienen algún tipo de trombofilia, que al mezclar con los anticonceptivos orales de tipo combinado, favorece el desarrollo de esta enfermedad. Cuando se demuestra que una mujer presenta dicha condición, se desaconseja el uso de estos contraceptivos", destaca ¿Qué tan grave es la trombosis venosa profunda?
 
El especialista aclara que la gravedad depende del lugar del cuerpo donde se presenta. "Cuando nos referimos exclusivamente a la trombosis de las venas de extremidades inferiores, existen dos tipos: las superficiales y las profundas", asevera. Según explica el médico, en la mayoría de los casos la trombosis de venas superficiales es de baja gravedad. "Por lo general, son dolorosas y molestas pero es muy extraño que genere un problema más serio", añade.
 
La trombosis venosa profunda, en cambio, puede ser más riesgosa ya que por su ubicación, existe la probabilidad de que un coágulo viaje hacia el pulmón y que genere un tromboembolismo pulmonar. "Si se producen trombos de tamaño suficiente como para tapar estas arterias pulmonares, puede ser letal", asegura. Hasta el 50% de las trombosis venosas profundas que comprometen el muslo, pueden producir una embolia pulmonar, pero si son émbolos pequeños pueden pasar desapercibidas.
 
Atención con los síntomas
 
Según el cirujano vascular, el síntoma más común de una trombosis es el dolor en la extremidad afectada y aumento de volumen de la misma, lo que produce dificultad para movilizarse. "Generalmente cuando un paciente presenta estos síntomas, se le debe realizar un ecodoppler venoso.
 
Sin embargo, puede ocurrir que una trombosis pequeña de venas musculares, especialmente de la pantorrilla, sólo presente dolor pero no hinchazón, por lo que puede confundirse con un simple dolor muscular", señala.
 
Por último, Cubelli recomienda que ante la sospecha de trombosis (dolor intenso, en forma brusca, cambios del color de la piel y muchas veces, dificultad para caminar), se debe acudir inmediatamente a un centro asistencial para atenderse de manera precoz.
 
De esta forma, se podrá confirmar o descartar la presencia de una trombosis y disminuir las posibilidades de que se complique a una embolia pulmonar.
 
 
 
 
 
 

A mediados de agosto pasado, Luis Andaur vivió un complejo momento de salud después de sufrir una trombosis. El periodista chileno de 48 años presentó coágulos en tres arterias y debió someterse a dos procedimientos quirúrgicos para solucionarlo. "Estuve bastante mal, de a poco van saliendo detalles. Yo no supe nada en el momento".

 

Andaur también reveló que en el proceso vivió una experiencia muy extraña, en la que vio a su padre y a su perro Tambor, ambos fallecidos, en un túnel de luz. Aunque las trombosis o formación de coágulos en el interior de un vaso sanguíneo o en el corazón, suele presentarse con mayor frecuencia en personas mayores, en ocasiones también afecta a personas más jóvenes, como fue el caso del periodista. En este sentido, se estima que 1 adulto joven por cada 10 mil presenta una trombosis al año, en cambio en el caso de los adultos mayores, la incidencia de 2 a 3 pacientes por cada 1.000 en el mismo período.

 

Existen ciertos factores que favorecen la incidencia de trombosis en personas jóvenes, especialmente de la venosa profunda, que es la que habría afectado a Andaur. Esta última es un trombo que se forma en una vena profunda del cuerpo, generalmente en las extremidades inferiores, como muslos o pantorrillas. Andrés Cubelli, cirujano del programa cardiovascular de Clínica Universidad de los Andes, explica que entre los factores de riesgo más común asociados a las trombosis en personas jóvenes, se encuentran los largos períodos de inactividad, por ejemplo, reposo en cama por una enfermedad o producto de una cirugía.

 

"También se puede presentar sorpresivamente en personas que están en actividad. En estos casos, suele ocurrir que el paciente presenta una alteración en la sangre que predispone a la trombosis, denominada trombofilia", agrega.

 

Factores adquiridos

 

Cubelli agrega que también existen factores adquiridos, entre ellos el tabaco, ya que produce un efecto pro coagulante. "La combinación de factores de riesgo como trombofilia, tabaco y uso de estrógenos, puede aumentar el riesgo de desarrollar la enfermedad tromboembólica venosa", advierte. En este sentido, el uso de anticonceptivos orales y de terapia de reemplazo hormonal, son dos factores que pueden predisponer a una trombosis venosa profunda en mujeres.

 

"Los estrógenos orales son ampliamente utilizados por muchas mujeres y no todas desarrollan trombosis. A veces se da la condición de que algunas de estas pacientes tienen algún tipo de trombofilia, que al mezclar con los anticonceptivos orales de tipo combinado, favorece el desarrollo de esta enfermedad. Cuando se demuestra que una mujer presenta dicha condición, se desaconseja el uso de estos contraceptivos", destaca ¿Qué tan grave es la trombosis venosa profunda?

 

El especialista aclara que la gravedad depende del lugar del cuerpo donde se presenta. "Cuando nos referimos exclusivamente a la trombosis de las venas de extremidades inferiores, existen dos tipos: las superficiales y las profundas", asevera. Según explica el médico, en la mayoría de los casos la trombosis de venas superficiales es de baja gravedad. "Por lo general, son dolorosas y molestas pero es muy extraño que genere un problema más serio", añade.

 

La trombosis venosa profunda, en cambio, puede ser más riesgosa ya que por su ubicación, existe la probabilidad de que un coágulo viaje hacia el pulmón y que genere un tromboembolismo pulmonar. "Si se producen trombos de tamaño suficiente como para tapar estas arterias pulmonares, puede ser letal", asegura. Hasta el 50% de las trombosis venosas profundas que comprometen el muslo, pueden producir una embolia pulmonar, pero si son émbolos pequeños pueden pasar desapercibidas.

 

Atención con los síntomas

 

Según el cirujano vascular, el síntoma más común de una trombosis es el dolor en la extremidad afectada y aumento de volumen de la misma, lo que produce dificultad para movilizarse. "Generalmente cuando un paciente presenta estos síntomas, se le debe realizar un ecodoppler venoso.

 

Sin embargo, puede ocurrir que una trombosis pequeña de venas musculares, especialmente de la pantorrilla, sólo presente dolor pero no hinchazón, por lo que puede confundirse con un simple dolor muscular", señala.

 

Por último, Cubelli recomienda que ante la sospecha de trombosis (dolor intenso, en forma brusca, cambios del color de la piel y muchas veces, dificultad para caminar), se debe acudir inmediatamente a un centro asistencial para atenderse de manera precoz.

 

De esta forma, se podrá confirmar o descartar la presencia de una trombosis y disminuir las posibilidades de que se complique a una embolia pulmonar.

 

 

 

 

 

 

 

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