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Una lucha de décadas: el DBCP

Redacción

jesuarez

|

Miércoles 08 de Abril de 2015 - 0:03
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El DBCP es un químico considerado como devastador por quienes, alrededor del mundo, sufrieron sus efectos. Entre ellos, miles de agricultores en Estados Unidos y Latinoamérica
 
Desde hace más de 30 años, un grupo de trabajadores en Ecuador espera que se haga justicia por los efectos del letal pesticida.
 
El banano es la fruta más cultivada en el mundo. Al año, se produce un promedio de 78,8 millones de toneladas.
 
A lo largo de los años, su vasta producción generó problemas ambientales por el uso de agroquímicos. Entre ellos el dibromocloropropano o DBCP conocido comercialmente como nemagón o fumazone.
 
Este nematicida estadounidense se usó a fines de los años 60. Los daños provocados en miles de agricultores en todo el mundo fueron retratados por la prensa internacional e inclusive, se escribieron libros acerca del tema. 
 
En 1975, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos determinó que el DBCP era un posible agente cancerígeno y que causaba esterilidad en los agricultores por lo que su uso fue prohibido.
 
Ecuador no se libró de los daños del DBCP. 
 
Julio Alvarado, agricultor, explicó que “le arrebataron su vida”. Desde muy joven trabajó en una bananera del cantón Naranjal, donde vive. 
 
"Cuando nos tocó aplicar nematicida. Nadie tenía experiencia y si uno no iba  ese trabajo. Simplemente lo botaban y con poca protección. Sentía mareo, naúseas, a veces vómito, diarrea. Incluso estuve intoxicado dos veces", relató Alvarado. 
 
Alvarado explicó que el fumazone que usó eliminó toda plaga, pero también su felicidad, ya que nunca puso ser padre.
 
"Me cambió la vida porque quedé estéril para toda mi vida. No pude tener ningún hijo yo", sostuvo Alvarado. 
 
Un estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud sobre las sustancias químicas, detalla que el DBCP es cancerígeno por inhalación, vía oral o cutánea. Además, es tóxico para la función reproductora del ser humano. 
 
Luego de décadas, jornaleros de haciendas de banano de Guayas, El Oro y Los Ríos, exigen justicia sobre los daños en la salud provocados por el DBCP.
 
Ecuador participa en una demanda legal contra las transnacionales, fabricantes y usuarias de este agroquímico.
 
El caso de Julio Alvarado y de otros compatriotas se analiza en cortes estadounidenses.
 
Scott Hendler es el abogado de la firma norteamericana que lleva estas causas y explicó la situación.
 
"Comenzamos con mil 700 trabajadores, pero a través de los años, algunos murieron y otros casos fueron desechados. Hay un grupo de 90 trabajadores ecuatorianos, cuyos casos están siendo apelados en Estados Unidos. El resto fueron finiquitados", determinó Hendler. 
 
De casi mil casos solo sobreviven 92 en una corte de apelaciones en Filadelfia.
 
"Creemos que las evidencias respaldan a los trabajadores en las demandas, por eso queremos lograr un juicio", indicó Hendler. 
 
Ecuador y más de 11 países donde su utilizó este plaguicida presentaron quejas similares en cortes norteamericanas.
 
Trabajadores de Costa Rica y Nicaragua lograron millonarias indemnizaciones que fabricantes como Ow Chemical y Dole Fresh Fruit se vieron por ley obligadas a pagar.
 
Los efectos del DBCO no solo provocaron daños en seres humanos sino también en los ecosistemas por ser un agente contaminante del suelo, aire y agua.
 

El DBCP es un químico considerado como devastador por quienes, alrededor del mundo, sufrieron sus efectos. Entre ellos, miles de agricultores en Estados Unidos y Latinoamérica

 

Desde hace más de 30 años, un grupo de trabajadores en Ecuador espera que se haga justicia por los efectos del letal pesticida.

 

El banano es la fruta más cultivada en el mundo. Al año, se produce un promedio de 78,8 millones de toneladas.

 

A lo largo de los años, su vasta producción generó problemas ambientales por el uso de agroquímicos. Entre ellos el dibromocloropropano o DBCP conocido comercialmente como nemagón o fumazone.

 

Este nematicida estadounidense se usó a fines de los años 60. Los daños provocados en miles de agricultores en todo el mundo fueron retratados por la prensa internacional e inclusive, se escribieron libros acerca del tema. 

 

En 1975, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos determinó que el DBCP era un posible agente cancerígeno y que causaba esterilidad en los agricultores por lo que su uso fue prohibido.

 

Ecuador no se libró de los daños del DBCP. 

 

Julio Alvarado, agricultor, explicó que “le arrebataron su vida”. Desde muy joven trabajó en una bananera del cantón Naranjal, donde vive. 

 

"Cuando nos tocó aplicar nematicida. Nadie tenía experiencia y si uno no iba  ese trabajo. Simplemente lo botaban y con poca protección. Sentía mareo, naúseas, a veces vómito, diarrea. Incluso estuve intoxicado dos veces", relató Alvarado. 

 

Alvarado explicó que el fumazone que usó eliminó toda plaga, pero también su felicidad, ya que nunca puso ser padre.

 

"Me cambió la vida porque quedé estéril para toda mi vida. No pude tener ningún hijo yo", sostuvo Alvarado. 

 

Un estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud sobre las sustancias químicas, detalla que el DBCP es cancerígeno por inhalación, vía oral o cutánea. Además, es tóxico para la función reproductora del ser humano. 

 

Luego de décadas, jornaleros de haciendas de banano de Guayas, El Oro y Los Ríos, exigen justicia sobre los daños en la salud provocados por el DBCP.

 

Ecuador participa en una demanda legal contra las transnacionales, fabricantes y usuarias de este agroquímico.

 

El caso de Julio Alvarado y de otros compatriotas se analiza en cortes estadounidenses.

 

Scott Hendler es el abogado de la firma norteamericana que lleva estas causas y explicó la situación.

 

"Comenzamos con mil 700 trabajadores, pero a través de los años, algunos murieron y otros casos fueron desechados. Hay un grupo de 90 trabajadores ecuatorianos, cuyos casos están siendo apelados en Estados Unidos. El resto fueron finiquitados", determinó Hendler. 

 

De casi mil casos solo sobreviven 92 en una corte de apelaciones en Filadelfia.

 

"Creemos que las evidencias respaldan a los trabajadores en las demandas, por eso queremos lograr un juicio", indicó Hendler. 

 

Ecuador y más de 11 países donde su utilizó este plaguicida presentaron quejas similares en cortes norteamericanas.

 

Trabajadores de Costa Rica y Nicaragua lograron millonarias indemnizaciones que fabricantes como Ow Chemical y Dole Fresh Fruit se vieron por ley obligadas a pagar.

 

Los efectos del DBCO no solo provocaron daños en seres humanos sino también en los ecosistemas por ser un agente contaminante del suelo, aire y agua.

 

 

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