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¿Qué pasa si quiebran los bancos de sangre en EE.UU.?

Redacción

bbc

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Jueves 28 de Agosto de 2014 - 16:21
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El programa sanguíneo de la Cruz Roja de EE.UU. comenzó en 1940. En la actualidad suministra el 40% de las necesidades de sangre en el país llegando a cerca de 2.700 hospitales.

De acuerdo con datos de la institución, cada dos segundos una persona en EE.UU. requiere de suministros de sangre. Y para cumplir esa demanda, se necesitan, en total, más de 41.000 donaciones voluntarias diarias.

En total, 30 millones de componentes sanguíneos -glóbulos rojos, plaquetas, plasma y crioprecipitado- son transfundidos cada año en EE.UU.

Vale señalar que, según ejecutivos del sector citados por The New York Times, los hospitales pueden pagar entre US$225 y US$240 por cada unidad de sangre.

Pero, más allá de las cifras, la realidad se impone y la industria ya ha comenzado a reducir puestos de trabajo.

Según un informe publicado por The New York Times, los ingresos de los bancos de sangre van de capa caída: de US$5.000 millones en 2008 a US$1.500 millones anuales.

Se prevé que la industria perderá unos 12.000 empleos en los próximos tres a cinco años.

Esta situación ha llevado muchos bancos de sangre a fusionarse como un mecanismo de supervivencia, de modo que la cantidad de estas instituciones se ha reducido.

Algunos analistas han advertido que en la búsqueda de eficiencia económica y de recortes operativos para evitar el cierre, muchos bancos de sangre han relajado sus estándares operativos, reduciendo así los controles y los tests que hacen a los suministros.

¿Cómo podría afectar esto a los pacientes?

Millian sostiene que la Cruz Roja "sigue con su compromiso de proporcionar a los pacientes, los hospitales y los donantes de sangre el alto nivel de calidad en el servicio que esperan y merecen".

"De hecho, tenemos acuerdos en curso con una importante cantidad de hospitales para promocionar conjuntamente los procedimientos de gestión de la sangre. Evitar las transfusiones innecesarias asegura una mejor administración del suministro nacional de sangre, lo que permite mantener los productos sanguíneos en los estantes para el momento en que sean requeridos", dice Millian.

¿Un problema de seguridad pública?

Raúl De Velasco, profesor de Ética Médica de la Universidad de Miami, ve en la situación de los bancos de sangre un posible "problema ético de seguridad pública".

"La transfusión de sangre tiene como propósito fundamental subir la hemoglobina del paciente y llevar oxígeno al cuerpo del paciente", explica De Velasco a BBC Mundo.

"Cuando se plantea únicamente como negocio un servicio del cual puede depender la vida o la muerte –en este caso los suministros de sangre–, eso puede convertirse en un problema comunitario. Esto es comparable con muchas actividades del gobierno, que no pueden ser vistas como negocios. El problema comercial de los bancos de sangre puede llegar a ser un problema ético de seguridad pública".

"Por otro lado, la demanda de sangre ciertamente ha disminuido y la gente ya no dona igual –muchos tienen miedo de contagiarse con enfermedades como hepatitis B o sida– pero la necesidad va siempre estar presente", dice.

El cuerpo de un adulto promedio contiene alrededor de cinco litros de sangre. Durante una donación, se puede extraer medio litro de una persona.

Pero una transfusión normal de glóbulos rojos constituye de aproximadamente litro y medio de sangre y un accidente automovilístico puede requerir hasta 50 litros.

Por ello, entre otras razones, no va a dejar de haber transfusiones de sangre, al menos no en el futuro inmediato, al decir de De Velasco.

"Eso no va pasar, imagínese la catástrofe que ocurriría un caso de un accidente aéreo o un ataque terrorista o en cualquier situación de emergencia que requiera de suministros sanguíneos".

 

 

 

BBCMundo.com

 

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