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El carguero espacial Progress termina su viaje desintegrándose en la atmósfera

Redacción

mguaman

|

Viernes 08 de Mayo de 2015 - 10:28
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  • La caída del carguero no pone en peligro a la tripulación de la ISS, que dispone de varios meses de reservas.
La caída del carguero no pone en peligro a la tripulación de la ISS, que dispone de varios meses de reservas.
El carguero espacial no tripulado Progress se desintegró por completo en la atmósfera por encima del océano Pacífico durante su caída libre hacia la Tierra, una semana después de que los operadores rusos perdieran el control de la nave.
 
Los operadores de vuelo rusos habían perdido el control de Progress horas después de su lanzamiento hace una semana propulsado por un cohete Soyuz. El carguero espacial debería haberse acercado el 28 de abril a la Estación Espacial Internacional (ISS) para abastecerla pero fracasó en su misión.
 
El Progress comenzó entonces una caída descontrolada hacia la Tierra. La agencia espacial rusa (Roskosmos) no dio muestras de preocupación, pues prácticamente todos las naves espaciales de ese tipo se desintegran en la atmósfera o aterrizan en los océanos, que ocupan la mayor parte de la superficie terrestre.
 
La caída del carguero no pone en peligro a la tripulación de la ISS, que dispone de varios meses de reservas.
 
Una nave de abastecimiento Dragon, de la compañía estadounidense SpaceX, debería llegar a la ISS a partir del 19 de junio con unas 2,2 toneladas de material científico y provisiones.
 
La pérdida de esta nave, que costó casi 500 millones de euros, constituye un duro golpe para la industria espacial rusa, una sector estratégico que históricamente ha sido un orgullo para el país.
 
Una comisión de investigación rusa aclarará las circunstancias del incidente, que parece haberse producido en el momento de la separación entre la nave y el cohete, dijo el vicepresidente de Roskosmos, Alexandre Ivanov.
 
Los resultados de la investigación se darán a conocer antes del 13 de mayo.
 
Nuevos planes de lanzamiento 
 
"El lanzamiento y el vuelo del cohete se produjeron con normalidad pero un segundo y medio antes de la separación de la nave [de la última sección del cohete], los instrumentos de medición dejaron de transmitir", explicó el presidente de Roskosmos, Igor Komarov.
 
Unos días antes de este incidente, un cohete experimental ruso había explotado justo después de su despegue en una zona deshabitada del norte de Rusia. En verano de 2013, un cohete Proton con sus tres costosos satélites Glonass el futuro sistema de navegación por satélite ruso— explotó en el momento del despegue. 
 
Con todo, Rosksomos apuntó a las circunstancias "imprevistas" en el caso del Progress, que no ponía en cuestión futuros lanzamientos de cohetes Soyuz para llevar suministros a los astronautas de la ISS. 
 
"Vamos a corregir los planes de lanzamiento de los dos Progress de este año, uno previsto para el tercer trimestre y el otro para el cuarto", indicó Ivanov, que recordó que de 1.800 lanzamientos, la tasa éxito había sido del 91,3%.
 
Las agencias de prensa rusas, citando a fuentes de la industria aeroespacial rusa, dejaron entrever el jueves que la próxima misión espacial que debía enviar a cosmonautas a la ISS, prevista para el 26 de mayo, podría retrasarse dos semanas a causa de los problemas del Progress. 
 
Sin embargo, Roskosmos no confirmó estas informaciones, aunque sí anuló una rueda de prensa prevista este viernes con los tres miembros de la tripulación de esa expedición. 
Fuente: EFE

El carguero espacial no tripulado Progress se desintegró por completo en la atmósfera por encima del océano Pacífico durante su caída libre hacia la Tierra, una semana después de que los operadores rusos perdieran el control de la nave.

 

Los operadores de vuelo rusos habían perdido el control de Progress horas después de su lanzamiento hace una semana propulsado por un cohete Soyuz. El carguero espacial debería haberse acercado el 28 de abril a la Estación Espacial Internacional (ISS) para abastecerla pero fracasó en su misión.

 

El Progress comenzó entonces una caída descontrolada hacia la Tierra. La agencia espacial rusa (Roskosmos) no dio muestras de preocupación, pues prácticamente todos las naves espaciales de ese tipo se desintegran en la atmósfera o aterrizan en los océanos, que ocupan la mayor parte de la superficie terrestre.

 

La caída del carguero no pone en peligro a la tripulación de la ISS, que dispone de varios meses de reservas.

 

Una nave de abastecimiento Dragon, de la compañía estadounidense SpaceX, debería llegar a la ISS a partir del 19 de junio con unas 2,2 toneladas de material científico y provisiones.

 

La pérdida de esta nave, que costó casi 500 millones de euros, constituye un duro golpe para la industria espacial rusa, una sector estratégico que históricamente ha sido un orgullo para el país.

 

Una comisión de investigación rusa aclarará las circunstancias del incidente, que parece haberse producido en el momento de la separación entre la nave y el cohete, dijo el vicepresidente de Roskosmos, Alexandre Ivanov.

 

Los resultados de la investigación se darán a conocer antes del 13 de mayo.

 

Nuevos planes de lanzamiento 

 

"El lanzamiento y el vuelo del cohete se produjeron con normalidad pero un segundo y medio antes de la separación de la nave [de la última sección del cohete], los instrumentos de medición dejaron de transmitir", explicó el presidente de Roskosmos, Igor Komarov.

 

Unos días antes de este incidente, un cohete experimental ruso había explotado justo después de su despegue en una zona deshabitada del norte de Rusia. En verano de 2013, un cohete Proton con sus tres costosos satélites Glonass el futuro sistema de navegación por satélite ruso— explotó en el momento del despegue. 

 

Con todo, Rosksomos apuntó a las circunstancias "imprevistas" en el caso del Progress, que no ponía en cuestión futuros lanzamientos de cohetes Soyuz para llevar suministros a los astronautas de la ISS. 

 

"Vamos a corregir los planes de lanzamiento de los dos Progress de este año, uno previsto para el tercer trimestre y el otro para el cuarto", indicó Ivanov, que recordó que de 1.800 lanzamientos, la tasa éxito había sido del 91,3%.

 

Las agencias de prensa rusas, citando a fuentes de la industria aeroespacial rusa, dejaron entrever el jueves que la próxima misión espacial que debía enviar a cosmonautas a la ISS, prevista para el 26 de mayo, podría retrasarse dos semanas a causa de los problemas del Progress. 

 

Sin embargo, Roskosmos no confirmó estas informaciones, aunque sí anuló una rueda de prensa prevista este viernes con los tres miembros de la tripulación de esa expedición. 

 

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