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La chilena que evadió la muerte al no abordar el vuelo A320 de Germanwings

Redacción

gpinasco

|

Viernes 27 de Marzo de 2015 - 13:30
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  • Claudia Vásquez de 39 años desistió a última hora de presentarse en el aeropuerto sin saber que esa decisión le salvaría la vida. Foto: La Vanguardia.
Claudia Vásquez de 39 años desistió a última hora de presentarse en el aeropuerto sin saber que esa decisión le salvaría la vida. Foto: La Vanguardia.
Nunca se imaginó que no abordar el vuelo 4U9525 de la compañía Germanwings le salvaría la vida. La chilena Claudia Vásquez, de 39 años, recibió varias llamadas el pasado martes para confirmar si estaba viva o muerta. Ella se encontraba en la lista inicial de pasajeros del vuelo que se estrelló en los Alpes franceses y que causó la muerte de 150 personas. 
 
Vásquez, nacionalizada española, desistió a última hora de ir al aeropuerto a tomar el vuelo agendado. Hoy repasa aún impactada su milagrosa escapada desde las cálidas aguas de Florianópolis, ciudad costera de Brasil, a casi diez mil kilómetros de las frías montañas donde se desató la tragedia. 
 
La chilena es uno de los cuatro pasajeros que no se presentaron en el aeropuerto para hacer efectivo el uso de su pasaje. Cambió de planes en el último minuto, ya que prefirió no hacer el enlace en Germanwings, y prolongó su estadía en Brasil. 
 
 
"Esta mañana he ido a pasear por la playa y he pensado un buen rato en toda la gente que ha muerto. Y he dado gracias por esta segunda vida", relató a www.lavanguardia.com
 
Madre de dos hijos y casada con un inglés, la chilena que tiene su propia agencia de marketing especializada en el sector alimentario, compró hace unos meses el billete a Dusseldorf para ir a la prestigiosa feria alimentaria Anuga de Colonia, donde también se dirigían muchas de las personas que murieron en el accidente. 
 
"La vida la determinan las pequeñas decisiones", reflexionó, al recordar que le salió una reunión de trabajo en Brasil, el jueves 19 de marzo, y se montó en un avión con el plan de volver a Barcelona a tiempo para ir a la feria. Pero una vez en Florianópolis decidió que se quedaba unos días más, que eran demasiados vuelos en muy pocos días y que se merecía un descanso. No se acordó de cancelar el billete para Dusseldorf. 
 
 
El siguiente martes, recibió la noticia de la tragedia mientras  desayunaba. "Una amiga me mandó un correo sobre el accidente de un avión que volaba de Barcelona a Alemania. Allí ya intuí algo".
 
Luego no lo podía creer cuando la comenzaron a llamar periodistas que habían tenido acceso a la lista de pasajeros "Si antes ya tenía las cosas claras, después de esto todavía más. Sólo tenemos una vida, una oportunidad, y por eso tenemos que disfrutar, entregar lo mejor de nosotros a cada minuto.
 
Quiero mandar mi apoyo a los familiares de las víctimas pero también decirles que hagan todo lo que sus seres perdidos querían hacer. Y que no lo hagan sólo una vez, sino siempre", le señaló a www.lavanguardia.com.
 

Nunca se imaginó que no abordar el vuelo 4U9525 de la compañía Germanwings le salvaría la vida. La chilena Claudia Vásquez, de 39 años, recibió varias llamadas el pasado martes para confirmar si estaba viva o muerta. Ella se encontraba en la lista inicial de pasajeros del vuelo que se estrelló en los Alpes franceses y que causó la muerte de 150 personas. 

 

Vásquez, nacionalizada española, desistió a última hora de ir al aeropuerto a tomar el vuelo agendado. Hoy repasa aún impactada su milagrosa escapada desde las cálidas aguas de Florianópolis, ciudad costera de Brasil, a casi diez mil kilómetros de las frías montañas donde se desató la tragedia. 

 

La chilena es uno de los cuatro pasajeros que no se presentaron en el aeropuerto para hacer efectivo el uso de su pasaje. Cambió de planes en el último minuto, ya que prefirió no hacer el enlace en Germanwings, y prolongó su estadía en Brasil. 

 

Lea: ¿Cómo pudo el copiloto de Germanwings impedir el acceso a la cabina?

 

"Esta mañana he ido a pasear por la playa y he pensado un buen rato en toda la gente que ha muerto. Y he dado gracias por esta segunda vida", relató a www.lavanguardia.com

 

Madre de dos hijos y casada con un inglés, la chilena que tiene su propia agencia de marketing especializada en el sector alimentario, compró hace unos meses el billete a Dusseldorf para ir a la prestigiosa feria alimentaria Anuga de Colonia, donde también se dirigían muchas de las personas que murieron en el accidente. 

 

"La vida la determinan las pequeñas decisiones", reflexionó, al recordar que le salió una reunión de trabajo en Brasil, el jueves 19 de marzo, y se montó en un avión con el plan de volver a Barcelona a tiempo para ir a la feria. Pero una vez en Florianópolis decidió que se quedaba unos días más, que eran demasiados vuelos en muy pocos días y que se merecía un descanso. No se acordó de cancelar el billete para Dusseldorf. 

 

Lea: El copiloto tenía problemas de salud y lo había ocultado, informa la Fiscalía

 

El siguiente martes, recibió la noticia de la tragedia mientras  desayunaba. "Una amiga me mandó un correo sobre el accidente de un avión que volaba de Barcelona a Alemania. Allí ya intuí algo".

 

Luego no lo podía creer cuando la comenzaron a llamar periodistas que habían tenido acceso a la lista de pasajeros "Si antes ya tenía las cosas claras, después de esto todavía más. Sólo tenemos una vida, una oportunidad, y por eso tenemos que disfrutar, entregar lo mejor de nosotros a cada minuto.

 

Quiero mandar mi apoyo a los familiares de las víctimas pero también decirles que hagan todo lo que sus seres perdidos querían hacer. Y que no lo hagan sólo una vez, sino siempre", le señaló a www.lavanguardia.com.

 

 

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