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Un hombre vivió seis meses en una cueva para ahorrar dinero

Redacción

tmenendez

|

Jueves 05 de Marzo de 2015 - 13:14
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  • CHINA.- Zhiyong trabaja como estibador para una empresa de transporte y gana casi $500 mensuales. Fotos: Internet
CHINA.- Zhiyong trabaja como estibador para una empresa de transporte y gana casi $500 mensuales. Fotos: Internet
Shi Zhiyong, de 35 años, sacrificó sus comodidades viviendo en un cueva cerca de Shandong, en China. Aunque su familia pensaba que el hombre estaba muerto, en realidad estaba viviendo en terribles condiciones.
 
 
Zhiyong trabaja como estibador para una empresa de transporte, y no se atrevía a decirle a su familia que vivía en una cueva. “Le dije a mi familia que vivía en el dormitorio de la compañía”, comentó. Shi decidió ahorrar cada centavo que pudo de sus 3.000 yuanes (478 dólares) salario mensual.
 
cueva-hombre
 
Dormía en el suelo, y contaba con pocas pertenencias como un radio, un edredón, una linterna, una botella de agua y un poco de ropa. A veces comía en la cafetería de la empresa durante las horas de trabajo, pero cuando no trabajaba, solo comía en un par de tortas de semillas de sésamo, y se ducha una vez al mes en un baño público local.
 
Pero la familia logró encontrar a Shi seis años después. Cuando esta historia salió a la luz en China, a Shi se le ofreció trabajo y alojamiento en más de 10 empresas.
 
Mire su experiencia en el video a continuación: 
 

 

 

Shi Zhiyong, de 35 años, sacrificó sus comodidades viviendo en un cueva cerca de Shandong, en China. Aunque su familia pensaba que el hombre estaba muerto, en realidad estaba viviendo en terribles condiciones.

 

 

Zhiyong trabaja como estibador para una empresa de transporte, y no se atrevía a decirle a su familia que vivía en una cueva. “Le dije a mi familia que vivía en el dormitorio de la compañía”, comentó. Shi decidió ahorrar cada centavo que pudo de sus 3.000 yuanes (478 dólares) salario mensual.

 

cueva-hombre

 

Dormía en el suelo, y contaba con pocas pertenencias como un radio, un edredón, una linterna, una botella de agua y un poco de ropa. A veces comía en la cafetería de la empresa durante las horas de trabajo, pero cuando no trabajaba, solo comía en un par de tortas de semillas de sésamo, y se ducha una vez al mes en un baño público local.

 

Pero la familia logró encontrar a Shi seis años después. Cuando esta historia salió a la luz en China, a Shi se le ofreció trabajo y alojamiento en más de 10 empresas.

 

Mire su experiencia en el video a continuación: 

 

 

 

 

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