10 ago 2015 , 01:04

Interrogatorio de Assange genera polémica entre Suecia y Ecuador

La embajada del país negó haber puesto condiciones para indagación de fiscalía sueca.

Las discusiones entre Suecia y Ecuador por el permiso que Estocolmo pide para interrogar a Julian Assange, acusado de violación y de agresión sexual, está bloqueado por un embrollo jurídico sobre el derecho de asilo otorgado al fundador de Wikileaks, informó este lunes la fiscalía.

 

"Ecuador quiere que Suecia reconozca el estatuto de refugiado político de Assange. Esta exigencia es absurda. Suecia no tiene ninguna posibilidad de reconocer el estatuto de refugiado otorgado por otro país, desde el punto de vista del derecho internacional", explicó Cecilia Riddselius, representante del Ministerio de Justicia.

 

La embajada de Ecuador en Londres negó haber puesto condiciones para el interrogatorio. " La República de Ecuador tomó la decisión soberana de garantizar asilo al periodista Julian Assange el 16 de agosto de 2012. En ningún momento la República de Ecuador pidió al Reino de Suecia que garantice el asilo al señor Assange", afirmó la delegación en un comunicado emitido este lunes. Además, la embajada aclaró "que en ninguna ocasión se presentó algún representante del Reino de Suecia en relación con el caso de Assange.

 

Comunicado de la Embajada de Ecuador en Reino Unido

 

La fiscalía sueca quiere interrogar al australiano de 44 años en la embajada de Ecuador en Londres, en donde se encuentra refugiado desde hace tres años, sobre un presunto caso de violación y otro de agresión sexual que remontan al verano boreal de 2010.

 

Assange, refugiado en la embajada desde 2012, niega las acusaciones y afirma que hay una maquinación política detrás. El informático teme que si es entregado a Suecia corre el riesgo de ser extraditado a Estados Unidos por la publicación en 2010 por Wikileaks de 500.000 documentos clasificados sobre Irak y Afganistán, además de 250.000 comunicaciones diplomáticas.

 

Para Suecia el tiempo se agota ya que si no presentan formalmente las acusaciones, lo cual no es posible sin haber interrogado antes a Assange, los delitos de agresión sexual que pesan en su contra prescribirán, algunos el 13 de agosto y otros el 18. 

 

En tanto, en los casos de violación, el plazo de prescripción es de diez años. En este caso en 2020. Pese a las acusaciones en su contra, Assange no está imputado formalmente de ningún delito.

 

Por otra parte, El exjuez español Baltasar Garzón, coordinador del equipo legal de Julian Assange, acusó hoy de "oportunismo" a la fiscal sueca Marianne Ny, al tratar responsabilizar al fundador de WikiLeaks de la dilación en el proceso en el que está implicado.

 

En un comunicado remitido hoy, Garzón, director del despacho de abogados ILOCAD y coordinador del equipo legal de defensa de Assange, manifiesta su sorpresa por la "falta de veracidad de algunas informaciones que se refieren a la situación actual del caso".

 

Concretamente, señala el comunicado, las referidas a una "imposibilidad de actuación por parte de la Fiscalía sueca en Reino Unido" y a la supuesta falta de colaboración por parte de Assange en la investigación sueca.

 

Según Garzón, desde 2010 se han producido "44 actos de cooperación judicial en materia penal y práctica de interrogatorios en suelo británico por autoridades suecas", lo que contradice a la Fiscalía sueca y su "negación de los mecanismos idóneos de cooperación judicial con el Reino Unido para facilitar la cooperación judicial con Suecia en el caso Assange".

 

"La única excepción en más de cuatro años ha sido la Assange", critica Garzón para reprochar a la Fiscalía de Suecia el que aún no haya interrogado a su cliente.

 

El fundador de WikiLeaks se encuentra refugiado en la embajada de Ecuador en Londres desde junio de 2012, a la espera de resolver el caso de su extradición a Suecia, donde se le reclama por supuestos delitos sexuales.

 

Para Estocolmo, núcleo del problema se debe a que Quito no ha ratificado los convenios internacionales de cooperación judicial y exige un acuerdo bilateral, que constitucionalmente tendría que ser aprobado por el parlamento, para lo que se necesitaría más tiempo.

 

Este lunes Riddselius atribuyó a Ecuador exigencias que afirmó "no tienen nada que ver con la demanda sueca, que es tener una audiencia". 

 

"Que haya o no un interrogatorio no cambia para nada el hecho de que Assange tenga o no asilo en Ecuador", explicó la funcionaria.  

 

"Esperamos una respuesta", concluyó Riddselius.

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