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Correa denominó a su régimen como "el Gobierno de los Trabajadores"

Redacción

tmenendez

|

Viernes 01 de Mayo de 2015 - 16:16
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  • QUITO, Ecuador.- El jefe de Estado hizo una pausa en su intervención para recordar a la legisladora Kerly Torres. Fotos: API
QUITO, Ecuador.- El jefe de Estado hizo una pausa en su intervención para recordar a la legisladora Kerly Torres. Fotos: API
Multitudinarias manifestaciones convocadas por separado por el oficialismo y por los sindicatos críticos al Gobierno del presidente ecuatoriano, Rafael Correa, marcaron la celebración del 1 de Mayo, sin que se haya informado de incidentes.
 
El pulso entre ambas partes, sobre todo, se concentró en el casco colonial de Quito, donde decenas de miles de personas apoyaron cada una de las movilizaciones, si bien hubo también manifestaciones en otras ciudades.
 
Correa encabezó la suya, que recorrió desde el barrio Villaflora, en el centro sur de la ciudad, hasta la céntrica plaza de Santo Domingo, que resultó pequeña para la masiva concurrencia.
 
Igual resultó la concentración del Frente Unitario de Trabajadores (FUT), que comenzó en el sector de la Caja del Seguro, en el centro norte de la urbe, y concluyó en la céntrica plaza de San Francisco.
 
Apenas tres cuadras separaron a las dos concentraciones, custodiadas por cientos de policías apostados en sitios estratégicos para evitar eventuales enfrentamientos.
 
 
 
 
Luego de finalizar el recorrido de la marcha oficialista, el jefe de Estado se subió en una tarima para pronunciar un discurso, frecuentemente interrumpido por los gritos de la muchedumbre que le pedía que se presente a la reelección en los comicios de 2017.
 
Tras pasar revista a sus políticas laborales, el mandatario dijo que el suyo es "el Gobierno de los Trabajadores" y aprovechó la oportunidad para criticar a los dirigentes sindicales que se oponen a su gestión y que, según dijo, "le hacen el juego" a la oposición de derechas.
 
"Un millón y medio de personas salieron de la pobreza. Los logros son muchos, los nuevos retos también", declaró el mandatario que, además, remarcó que, en lo personal, no quisiera presentarse a una nueva reelección en los comicios de 2017.
 
"Solo me presentaría en caso extremo", dijo, al explicar que lo haría en el caso que observara algún peligro sobre el proyecto de "Revolución ciudadana", como denomina a su estrategia de Gobierno.
 
Sin embargo, al ver la masiva concentración de sus simpatizantes, consideró que "con esta multitud, con esta energía, con este pueblo, con esta alegría (...) no será necesario" que se presente a la reelección.
 
Pese a la euforia, el jefe de Estado hizo una pausa para recordar a la legisladora Kerly Torres, que falleció hoy en un accidente de tránsito cuando viajaba desde la provincia de Manabí a Quito, para participar en la marcha oficialista.
 
 
 
 
La concentración de apoyo al Gobierno concluyó con actos artísticos en los que se tenía previsto, según el propio mandatario, la participación del grupo chileno Inti Illimani.
 
En la otra manifestación, los sindicatos, apoyados por la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie) y otras organizaciones sociales otrora aliadas al Gobierno, criticaron al régimen con curiosas comparsas que acompañaron el recorrido.
 
Una parodia constituida por monigotes que representaban a los últimos presidentes que han gobernado el país, incluido Correa, criticó al poder y lo que esos sectores consideran falta de libertades en el país.
 
En esa movilización también participaron miles de jubilados, exsoldados, grupos de artistas, estudiantes, campesinos y colectivos de mujeres.
 
 
 
 
Los jubilados reprocharon a Correa por una última reforma a la seguridad social que regula el aporte del Estado al fondo de pensiones.
 
Varios dirigentes sindicales reclamaron un nuevo Código del Trabajo y criticaron ciertas políticas laborales del Gobierno porque, según señalaron, lesionan derechos obreros, restringen la organización sindical en el sector público y limitan el derecho a la huelga.
 
Asimismo, se escucharon consignas contra una controvertida Ley de Tierras impulsada por el Ejecutivo y sobre las salvaguardias aplicadas al comercio exterior por Correa que, según los sindicatos, impactan en el costo de vida de la población.
 
También hubo críticas a unas reformas constitucionales impulsadas por el Ejecutivo, entre las que se incluye una que permitiría la reelección del presidente Correa, en el poder desde enero de 2007.
 
Manifestaciones similares del oficialismo y de la oposición se celebraron también en ciudades como Guayaquil, Cuenca, Santo Domingo, Portoviejo, Riobamba, Latacunga, Loja y otras. 
 
Fuente: EFE

Multitudinarias manifestaciones convocadas por separado por el oficialismo y por los sindicatos críticos al Gobierno del presidente ecuatoriano, Rafael Correa, marcaron la celebración del 1 de Mayo, sin que se haya informado de incidentes.

 

El pulso entre ambas partes, sobre todo, se concentró en el casco colonial de Quito, donde decenas de miles de personas apoyaron cada una de las movilizaciones, si bien hubo también manifestaciones en otras ciudades.

 

Correa encabezó la suya, que recorrió desde el barrio Villaflora, en el centro sur de la ciudad, hasta la céntrica plaza de Santo Domingo, que resultó pequeña para la masiva concurrencia.

 

Igual resultó la concentración del Frente Unitario de Trabajadores (FUT), que comenzó en el sector de la Caja del Seguro, en el centro norte de la urbe, y concluyó en la céntrica plaza de San Francisco.

 

Apenas tres cuadras separaron a las dos concentraciones, custodiadas por cientos de policías apostados en sitios estratégicos para evitar eventuales enfrentamientos.

 

 

Marchas del 1 de Mayo en Guayaquil se desarrollaron de forma pacífica

 

 

Luego de finalizar el recorrido de la marcha oficialista, el jefe de Estado se subió en una tarima para pronunciar un discurso, frecuentemente interrumpido por los gritos de la muchedumbre que le pedía que se presente a la reelección en los comicios de 2017.

 

Tras pasar revista a sus políticas laborales, el mandatario dijo que el suyo es "el Gobierno de los Trabajadores" y aprovechó la oportunidad para criticar a los dirigentes sindicales que se oponen a su gestión y que, según dijo, "le hacen el juego" a la oposición de derechas.

 

"Un millón y medio de personas salieron de la pobreza. Los logros son muchos, los nuevos retos también", declaró el mandatario que, además, remarcó que, en lo personal, no quisiera presentarse a una nueva reelección en los comicios de 2017.

 

"Solo me presentaría en caso extremo", dijo, al explicar que lo haría en el caso que observara algún peligro sobre el proyecto de "Revolución ciudadana", como denomina a su estrategia de Gobierno.

 

Sin embargo, al ver la masiva concentración de sus simpatizantes, consideró que "con esta multitud, con esta energía, con este pueblo, con esta alegría (...) no será necesario" que se presente a la reelección.

 

Pese a la euforia, el jefe de Estado hizo una pausa para recordar a la legisladora Kerly Torres, que falleció hoy en un accidente de tránsito cuando viajaba desde la provincia de Manabí a Quito, para participar en la marcha oficialista.

 

 

Fallece asambleísta Kerly Torres en accidente de tránsito

 

 

La concentración de apoyo al Gobierno concluyó con actos artísticos en los que se tenía previsto, según el propio mandatario, la participación del grupo chileno Inti Illimani.

 

En la otra manifestación, los sindicatos, apoyados por la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie) y otras organizaciones sociales otrora aliadas al Gobierno, criticaron al régimen con curiosas comparsas que acompañaron el recorrido.

 

Una parodia constituida por monigotes que representaban a los últimos presidentes que han gobernado el país, incluido Correa, criticó al poder y lo que esos sectores consideran falta de libertades en el país.

 

En esa movilización también participaron miles de jubilados, exsoldados, grupos de artistas, estudiantes, campesinos y colectivos de mujeres.

 

 

Las marchas a favor y en contra de las políticas laborales lucen así a esta hora

 

 

Los jubilados reprocharon a Correa por una última reforma a la seguridad social que regula el aporte del Estado al fondo de pensiones.

 

Varios dirigentes sindicales reclamaron un nuevo Código del Trabajo y criticaron ciertas políticas laborales del Gobierno porque, según señalaron, lesionan derechos obreros, restringen la organización sindical en el sector público y limitan el derecho a la huelga.

 

Asimismo, se escucharon consignas contra una controvertida Ley de Tierras impulsada por el Ejecutivo y sobre las salvaguardias aplicadas al comercio exterior por Correa que, según los sindicatos, impactan en el costo de vida de la población.

 

También hubo críticas a unas reformas constitucionales impulsadas por el Ejecutivo, entre las que se incluye una que permitiría la reelección del presidente Correa, en el poder desde enero de 2007.

 

Manifestaciones similares del oficialismo y de la oposición se celebraron también en ciudades como Guayaquil, Cuenca, Santo Domingo, Portoviejo, Riobamba, Latacunga, Loja y otras. 

 

 

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