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Una madre de quintillizos demuestra que nada es imposible

Redacción

gpinasco

|

Viernes 06 de Marzo de 2015 - 16:37
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  • “Los llevo, los traigo, les ayudo en sus deberes, soy maestra, amiga, secretaria, chofer, guardiana, de todo un poco hago yo”, comenta.
Video: “Los llevo, los traigo, les ayudo en sus deberes, soy maestra, amiga, secretaria, chofer, guardiana, de todo un poco hago yo”, comenta.
El trabajo de la mujer es multifacético, más aún cuando se labora dentro y fuera del hogar. Algo que Paulina Suastre, madre de quintillizos, demuestra todos los días. 
 
Ella es la heroína de su hogar, junto con su esposo recoge a sus seis hijos de clases, uno de 11 años y cinco de cinco años. Los pequeños se enumeran para salir en orden de la escuela, donde son llevados a casa en una furgoneta que adquirieron los padres con mucho esfuerzo. 
 
“Los llevo, los traigo, les ayudo en sus deberes, soy maestra, amiga, secretaria, chofer, guardiana, de todo un poco hago yo”, comenta. 
 
 
Ya en casa empieza el trabajo del hogar. Prepara la comida para ocho personas, cambia de ropa a sus hijos, les da la colación, lava, plancha, limpia y juega con sus hijos.
 
“Después el cafecito de la tarde, la merienda, luego acostarlos, pero la verdad es que tiempo para una no, no tengo tiempo para mí misma”, agrega. 
 
Una de las tareas más difíciles es controlar que sus seis hijos hagan los deberes. Juntos estudian y realizan los trabajos escolares, Paulina revisa uno a uno los deberes de sus 6 hijos, corrige los errores y firma sus tareas: “Entonces a uno le salen como dos brazos más acá para poder atenderlos, quererlos, mimarlos, ayudarles en sus deberes”. 
 
 
En su casa no existe el silencio, la algarabía de los hermosos quintillizos y su hermano Emiliano motiva a hacerle a Paulina la pregunta que todos le hacen: “¿Cómo haces si yo con uno me vuelvo loca?”, parafrasea y responde: “Yo pienso que Dios da a uno la capacidad, las fuerzas, la energía para salir adelante y más que nada, la organización”. 
 
Por eso Paulina aconseja a todas las mujeres del Ecuador: “Una mujer es lo mejor que pudo haber creado Dios y el consejo que yo les puedo dar es que sigan adelante, si una puede, ¡todas podemos!
 
Paulina demuestra con su ejemplo que no existen obstáculos para las guerreras, para las luchadoras, para las mujeres, para las reinas del hogar.
 

El trabajo de la mujer es multifacético, más aún cuando se labora dentro y fuera del hogar. Algo que Paulina Suastre, madre de quintillizos, demuestra todos los días. 

 

Ella es la heroína de su hogar, junto con su esposo recoge a sus seis hijos de clases, uno de 11 años y cinco de cinco años. Los pequeños se enumeran para salir en orden de la escuela, donde son llevados a casa en una furgoneta que adquirieron los padres con mucho esfuerzo. 

 

“Los llevo, los traigo, les ayudo en sus deberes, soy maestra, amiga, secretaria, chofer, guardiana, de todo un poco hago yo”, comenta. 

 

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Ya en casa empieza el trabajo del hogar. Prepara la comida para ocho personas, cambia de ropa a sus hijos, les da la colación, lava, plancha, limpia y juega con sus hijos.

 

“Después el cafecito de la tarde, la merienda, luego acostarlos, pero la verdad es que tiempo para una no, no tengo tiempo para mí misma”, agrega. 

 

Una de las tareas más difíciles es controlar que sus seis hijos hagan los deberes. Juntos estudian y realizan los trabajos escolares, Paulina revisa uno a uno los deberes de sus 6 hijos, corrige los errores y firma sus tareas: “Entonces a uno le salen como dos brazos más acá para poder atenderlos, quererlos, mimarlos, ayudarles en sus deberes”. 

 

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En su casa no existe el silencio, la algarabía de los hermosos quintillizos y su hermano Emiliano motiva a hacerle a Paulina la pregunta que todos le hacen: “¿Cómo haces si yo con uno me vuelvo loca?”, parafrasea y responde: “Yo pienso que Dios da a uno la capacidad, las fuerzas, la energía para salir adelante y más que nada, la organización”. 

 

Por eso Paulina aconseja a todas las mujeres del Ecuador: “Una mujer es lo mejor que pudo haber creado Dios y el consejo que yo les puedo dar es que sigan adelante, si una puede, ¡todas podemos!

 

Paulina demuestra con su ejemplo que no existen obstáculos para las guerreras, para las luchadoras, para las mujeres, para las reinas del hogar.

 

 

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