Inicio ·Mini Especiales · Artículo

Así fue el recorrido del incansable 'papa de los pobres'

Redacción

jesuarez

|

Miércoles 08 de Julio de 2015 - 21:24
compártelo
  • QUITO.- El papa Francisco cumplió una apretada agenda en el país, entre reuniones y discursos. Fotos:
QUITO.- El papa Francisco cumplió una apretada agenda en el país, entre reuniones y discursos.  Fotos: QUITO.- El papa Francisco cumplió una apretada agenda en el país, entre reuniones y discursos.  Fotos:
Todos conocían sobre la sencillez y la misericordia del papa Francisco pero, lo que descubrimos los ecuatorianos durante su histórica visita, es la energía y fortaleza física del papa que cumplió sin descanso una agitada agenda.
 
A Francisco algunos lo llaman el 'papa de los pobres' por el nombre escogido y también por su discurso en favor de los más necesitados. Pero al pontífice, luego de su visita al Ecuador bien podría recordárselo como 'el incansable'.
 
Después de un viaje de trece horas, de los saludos protocolarios, de doce minutos y veinte segundos de discurso de bienvenida del presidente Correa que él supo replicar en la mitad de ese tiempo.
 
“Le agradezco su consonancia con mi pensamiento. Me ha citado demasiado. Gracias”, expresó el papa Francisco al presidente. 
 
 
Luego recorrió las calles de la capital y una mayoría católica se volcó para saludarlo, para tomarle una foto, hacerle un obsequio, recibir sus bendiciones. 
 
Las tres noches que permaneció en Ecuador pernoctó en la Nunciatura y no hubo una sola ocasión en que no saliera hasta el portal para rezar con sus fieles y a veces también darles un breve mensaje.
 
Sus jornadas siempre fueron de más de doce horas, ofició dos misas en nuestro país, pero no fueron esas homilías sus únicos discursos. 
 
Hubo también 4 encuentros públicos, con la Sociedad Civil, con Educadores y estudiantes, con los creyentes de El Quinche y uno más en el santuario de la Divina Misericordia, en el que más tardó su recorrido que el tiempo que permaneció en la iglesia.
 
“Les doy la bendición, pero no les voy a cobrar nada. Pero les pido por favor que recen por mi. ¿Me lo prometen?”, invitó el papa Francisco.
 
 
Pero no solo hubo reuniones abiertas, también encuentros privados. Cabe destacar la cita con el presidente Correa, con los jesuitas en la iglesia de la Compañía de Jesús, con las hermanas misioneras de la caridad en el ancianato que manejan en Tumbaco.
 
 
Le dieron las llaves de Quito y Guayaquil y decenas de políticos aprovecharon para saludar al pontífice en el palacio de Gobierno.
 
Doce veces le pidió a los católicos que recen por él y millones de ecuatorianos en los eventos públicos o sencillamente volcados en las calles participaron de su visita.
 
70 horas permaneció el papa Francisco en el país y ahora habrá que ver por cuánto tiempo resonará su mensaje.
 
Todo es gratis. Esa gratuidad. Somos objetos de gratuidad de Dios. Si olvidamos esto, lentamente nos vamos haciendo importantes. Por favor, no cobren la gracia”, solicitó el papa.
 
Pulsa para ver la imagen a tamaño completo
 
Maratónicas jornadas fueron las que protagonizó este hombre de 78 años, el incansable, el 'papa amable', el que siempre sonríe.
 

Todos conocían sobre la sencillez y la misericordia del papa Francisco pero, lo que descubrimos los ecuatorianos durante su histórica visita, es la energía y fortaleza física del papa que cumplió sin descanso una agitada agenda.

 

A Francisco algunos lo llaman el 'papa de los pobres' por el nombre escogido y también por su discurso en favor de los más necesitados. Pero al pontífice, luego de su visita al Ecuador bien podría recordárselo como 'el incansable'.

 

Después de un viaje de trece horas, de los saludos protocolarios, de doce minutos y veinte segundos de discurso de bienvenida del presidente Correa que él supo replicar en la mitad de ese tiempo.

 

“Le agradezco su consonancia con mi pensamiento. Me ha citado demasiado. Gracias”, expresó el papa Francisco al presidente. 

 

Lea también: El papa llamó a fomentar el diálogo sin exclusiones, Correa habló de la inequidad

 

Luego recorrió las calles de la capital y una mayoría católica se volcó para saludarlo, para tomarle una foto, hacerle un obsequio, recibir sus bendiciones. 

 

Las tres noches que permaneció en Ecuador pernoctó en la Nunciatura y no hubo una sola ocasión en que no saliera hasta el portal para rezar con sus fieles y a veces también darles un breve mensaje.

 

Sus jornadas siempre fueron de más de doce horas, ofició dos misas en nuestro país, pero no fueron esas homilías sus únicos discursos. 

 

Hubo también 4 encuentros públicos, con la Sociedad Civil, con Educadores y estudiantes, con los creyentes de El Quinche y uno más en el santuario de la Divina Misericordia, en el que más tardó su recorrido que el tiempo que permaneció en la iglesia.

 

“Les doy la bendición, pero no les voy a cobrar nada. Pero les pido por favor que recen por mi. ¿Me lo prometen?”, invitó el papa Francisco.

 

Lea además: Los mensajes más sentidos del papa Francisco en Ecuador

 

Pero no solo hubo reuniones abiertas, también encuentros privados. Cabe destacar la cita con el presidente Correa, con los jesuitas en la iglesia de la Compañía de Jesús, con las hermanas misioneras de la caridad en el ancianato que manejan en Tumbaco.

 

Lea también: ¿CUÁL ES LA RECETA DE ESTE PUEBLO?, PREGUNTÓ EL PAPA EN EL QUINCHE

 

Le dieron las llaves de Quito y Guayaquil y decenas de políticos aprovecharon para saludar al pontífice en el palacio de Gobierno.

 

Doce veces le pidió a los católicos que recen por él y millones de ecuatorianos en los eventos públicos o sencillamente volcados en las calles participaron de su visita.

 

70 horas permaneció el papa Francisco en el país y ahora habrá que ver por cuánto tiempo resonará su mensaje.

 

Todo es gratis. Esa gratuidad. Somos objetos de gratuidad de Dios. Si olvidamos esto, lentamente nos vamos haciendo importantes. Por favor, no cobren la gracia”, solicitó el papa.

 

Pulsa para ver la imagen a tamaño completo

 

Maratónicas jornadas fueron las que protagonizó este hombre de 78 años, el incansable, el 'papa amable', el que siempre sonríe.

 

 

SUSCRÍBETE Y RECIBE LOS TITULARES

* campos requeridos
Frecuencia Correos *
Le recomendamos