Inicio ·Mini Especiales · Artículo

(VIDEO) General ecuatoriano: “Juan Pablo II se quedó dormido en mi hombro”

Redacción

gpinasco

|

Jueves 04 de Junio de 2015 - 15:37
compártelo
  • El general Tito Manjarrez fue el jefe de seguridad de Juan Pablo cuando vino a Ecuador.
El general Tito Manjarrez fue el jefe de seguridad de Juan Pablo cuando vino a Ecuador.
¿Cómo es el trabajo de un jefe de seguridad del papa? El general Tito Manjarrez fue el encargado de la seguridad del papa Juan Pablo II cuando visitó Ecuador hace 30 años. 
 
Manjarrez recuerda con alegría la visita del 'papa viajero'. Fue escogido de entre las filas militares para ser el jefe de seguridad del sumo pontífice, en aquella época formaba parte del Sistema de Inteligencia del Ejército y fue entrenado durante dos meses para este trabajo.
 
“Teníamos que practicar formaciones porque hay diferentes formaciones de acuerdo a las circunstancias, teníamos prácticas intensas de tiro, la preparación física es importante, el contacto con la gente, la forma de proteger a personas dentro de tumultos”, comenta. 
 
 
Son muchas las anécdotas que rememora el general Manjarrez, pero la más importante de todas es que el papa Juan Pablo II, ahora santo, se quedó dormido en su hombro: “Nos movilizábamos ya en un vehículo Mercedes Benz, blindado, que nos facilitó la embajada alemana y el papa realmente terminó un poco cansado; él estaba sentado a mi izquierda, yo muy cercano a él al lado derecho y en algún momento el santo padre se me durmió en el hombro izquierdo. Para mí creo que esa es la anécdota más valiosa de mi vida”. 
 
Otra de las vivencias que tuvo fue en la Basílica, cuando el papa se encontró con cientos de monjas: “Porque la emoción les invadía a las monjitas y fue difícil tratar de apartar esa emoción de las monjitas de la cercanía que debían tener con el padre, con su santidad, así es que una monjita en su desesperación le ocasionó un pequeño lastimado a su santidad”. 
 
Así también, los miembros de seguridad se encargan de cuidar su salud. Él cuenta que a toda hora una ambulancia los acompañaba con tanques de oxígeno en caso de tener problemas con la altura, pero Juan Pablo no tuvo inconvenientes. 
 
 
Otra de las labores del general era vigilar la cocción de los alimentos. “Nosotros teníamos en las cocinas siempre personal de seguridad e incluso, aunque parecería broma, siempre la seguridad tiene que consumir la comida que va ingerir la persona importante, antes de que lo haga”, añade. 
 
Manjarrez asegura que el trabajo como jefe de seguridad es duro, sobre todo por la responsabilidad que esto conlleva: se  protege a uno de los hombres considerados más importantes del mundo.
 
Son muchas las historias que contar, anécdotas que llenan el corazón del general y su familia, él califica como una bendición el haber sido escogido hace 30 años como jefe de seguridad de quien hoy es un santo.
 

¿Cómo es el trabajo de un jefe de seguridad del papa? El general Tito Manjarrez fue el encargado de la seguridad del papa Juan Pablo II cuando visitó Ecuador hace 30 años. 

 

Manjarrez recuerda con alegría la visita del 'papa viajero'. Fue escogido de entre las filas militares para ser el jefe de seguridad del sumo pontífice, en aquella época formaba parte del Sistema de Inteligencia del Ejército y fue entrenado durante dos meses para este trabajo.

 

“Teníamos que practicar formaciones porque hay diferentes formaciones de acuerdo a las circunstancias, teníamos prácticas intensas de tiro, la preparación física es importante, el contacto con la gente, la forma de proteger a personas dentro de tumultos”, comenta. 

 

Lea: CORREA ANALIZA DECRETAR FERIADO DURANTE VISITA DEL PAPA FRANCISCO

 

Son muchas las anécdotas que rememora el general Manjarrez, pero la más importante de todas es que el papa Juan Pablo II, ahora santo, se quedó dormido en su hombro: “Nos movilizábamos ya en un vehículo Mercedes Benz, blindado, que nos facilitó la embajada alemana y el papa realmente terminó un poco cansado; él estaba sentado a mi izquierda, yo muy cercano a él al lado derecho y en algún momento el santo padre se me durmió en el hombro izquierdo. Para mí creo que esa es la anécdota más valiosa de mi vida”. 

 

Otra de las vivencias que tuvo fue en la Basílica, cuando el papa se encontró con cientos de monjas: “Porque la emoción les invadía a las monjitas y fue difícil tratar de apartar esa emoción de las monjitas de la cercanía que debían tener con el padre, con su santidad, así es que una monjita en su desesperación le ocasionó un pequeño lastimado a su santidad”. 

 

Así también, los miembros de seguridad se encargan de cuidar su salud. Él cuenta que a toda hora una ambulancia los acompañaba con tanques de oxígeno en caso de tener problemas con la altura, pero Juan Pablo no tuvo inconvenientes. 

 

Lea: MISA DEL PAPA FRANCISCO EN GUAYAQUIL SERÁ EN EL PARQUE SAMANES

 

Otra de las labores del general era vigilar la cocción de los alimentos. “Nosotros teníamos en las cocinas siempre personal de seguridad e incluso, aunque parecería broma, siempre la seguridad tiene que consumir la comida que va ingerir la persona importante, antes de que lo haga”, añade. 

 

Manjarrez asegura que el trabajo como jefe de seguridad es duro, sobre todo por la responsabilidad que esto conlleva: se  protege a uno de los hombres considerados más importantes del mundo.

 

Son muchas las historias que contar, anécdotas que llenan el corazón del general y su familia, él califica como una bendición el haber sido escogido hace 30 años como jefe de seguridad de quien hoy es un santo.

 

 

SUSCRÍBETE Y RECIBE LOS TITULARES

* campos requeridos
Frecuencia Correos *
Le recomendamos